¿Cómo los alimentos pueden afectar la salud mental?

¿Tienes problemas de salud mental? En ese caso, te interesará saber que un cambio en la dieta puede provocar una mejora significativa de este tipo de alteraciones.
¿Cómo los alimentos pueden afectar la salud mental?
Sául Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias el 14 agosto, 2021.

Última actualización: 14 agosto, 2021

El consumo de ciertos alimentos puede afectar negativamente a la salud mental. Esto se debe a que sus componentes generan alteraciones sobre la composición de la microbiota o en los niveles de inflamación en el organismo. Por este motivo, es esencial cuidar la dieta.

En los últimos años, se ha descubierto una fuerte conexión bidireccional establecida entre el cerebro y el intestino. Los cambios en la composición de las bacterias que habitan en el tubo podrían afectar a la salud mental, e influir incluso sobre el riesgo de padecer depresión.

¿Qué alimentos afectan negativamente a la salud mental?

Como comentamos, ciertas alteraciones en la microbiota intestinal se consideran perjudiciales para la salud mental. Por lo tanto, es determinante evitar la pérdida de densidad y de diversidad bacterianas. De lo contrario, pueden alterarse las funciones cerebrales y generarse un mayor estado de inflamación.

En este sentido, los edulcorantes artificiales presentes en muchos alimentos procesados son especialmente peligrosos. Estos compuestos pueden afectar a las bacterias del tubo digestivo, según un estudio publicado en la revista Nutrients. Concretamente, en estos casos se produce un cambio significativo en la composición de la flora, lo que altera la homeostasis a nivel cerebral.

De hecho, es tan fuerte esta relación que un estudio publicado en la revista Current Pharmaceutical Biotechnology ha demostrado que la administración de probióticos —presentes en alimentos fermentados como el yogur o el kéfir— podría llegar a reducir el riesgo de sufrir ansiedad y otros trastornos de tipo psiquiátrico.

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Está claro que el consumo frecuente de estas bacterias beneficiosas afecta a la salud de forma positiva desde varios puntos de vista. Para asegurar la ingesta de probióticos, se pueden incluir alimentos fermentados en la pauta nutricional o se puede optar por la suplementación con ciertas cepas de bacterias determinadas. Eso sí, en este último caso conviene primero consultar con un especialista.

Los carbohidratos y la salud mental

No solo se puede modular la salud mental a través de los comestibles que repercuten sobre la microbiota. Existen otros nutrientes que intervienen sobre la capacidad de descansar. Esto es clave porque dormir bien asegura un estado de relajación y bienestar en el que es más complicado el desarrollo de alteraciones emocionales que puedan relacionarse con la depresión.

Por ejemplo, el consumo de carbohidratos complejos en las horas previas al sueño podría mejorar su calidad. Esto se debe a que dichos nutrientes pueden intervenir sobre el metabolismo del triptófano, un elemento clave en la síntesis de serotonina, un neurotransmisor que modula el descanso.

Del mismo modo, la inclusión en la pauta dietética de productos con alto contenido en el propio aminoácido triptófano también podría resultar beneficioso. Entre ellos destacan los frutos secos por encima del resto.

Asimismo, hay que destacar que existen suplementos dietéticos que también inciden sobre la capacidad de descansar o sobre la salud mental. El más estudiado de todos ellos es la melatonina, una neurohormona que regula los ciclos de sueño y de vigilia. Su administración de forma crónica reduce el riesgo de interrupciones en el descanso y permite una fase de sueño profundo más larga.

Alimentos que se deberían evitar

La mayoría de los productos de bollería contienen acrilamida, una sustancia tóxica para la salud.

En el otro extremo de la balanza, podemos destacar una serie de alimentos con capacidades inflamatorias que podrían afectar negativamente a la salud mental. Entre ellos destacan los ultraprocesados industriales con alto contenido en azúcares simples y en grasas de tipo trans.

Por otra parte, hay que hacer especial mención al alcohol. Este tóxico socialmente aceptado resulta nocivo, independientemente de la dosis consumida, ya que genera problemas a nivel orgánico e incide sobre la bioquímica del cerebro, con lo que altera su correcto funcionamiento.

La dieta es clave para mantener una buena salud mental

Según lo comentado, plantear una alimentación saludable es realmente determinante para alcanzar un buen estado de salud mental. En este sentido, conviene priorizar el consumo de alimentos frescos frente al de ultraprocesados industriales. Asimismo, se debe asegurar la presencia en la dieta de productos fermentados que aporten probióticos.

En el caso de experimentar problemas relacionados con el sueño, se puede valorar la inclusión en la pauta de algunos suplementos. Los más habituales son los de melatonina, aunque también cuentan con evidencias aquellos que contienen triptófano, magnesio o 5-HTP en su interior. De todos modos, es recomendable visitar antes a un especialista que los paute correctamente según cada caso.

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