¿Cuáles son las consecuencias de la adicción al deporte?

02 Mayo, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon
La adicción al deporte o vigorexia es un trastorno psicológico en el cual la persona se obsesiona por su apariencia física y la práctica de ejercicio. Sus consecuencias afectan a la salud física, mental y social.

El ejercicio físico es un pilar fundamental para tener una buena salud. Sin embargo, todos los extremos son malos, y en el caso de la vida activa, no puede ser de otra manera. En este caso, la adicción al deporte tiene consecuencias muy negativas para la persona.

La adicción al deporte, también conocida como vigorexia, es un trastorno mental en el que el ejercicio físico se convierte en una obsesión y en el medio para alcanzar una imagen corporal irreal y distorsionada. Se estima que afecta principalmente a hombres jóvenes, entre los 18 y 35 años, que están metidos dentro del mundo del culturismo.

4 importantes consecuencias de la adicción al deporte

Este trastorno tiene consecuencias tanto para la salud física, mental y social de la persona que lo padece. El principal problema es que no se suele tener consciencia de que se tiene un problema con el ejercicio. Esto dificulta que la persona pida ayuda y lo supere; aun así, conocer las consecuencias de la adicción al deporte es un primer paso muy valioso.

1. El deporte se experimenta como una obligación, no como una satisfacción

Uno de los síntomas más comunes entre las personas con vigorexia es que, para ellos, la rutina de entrenamiento es una férrea obligación que debe cumplirse pase lo que pase.

En el momento en el que el deporte se experimenta de esa manera, deja de ser un hábito saludable y se convierte en una obsesión. La forma de identificar este cambio es mediante las reacciones emocionales que tiene el deportista: su comportamiento se vuelve más irritable, agresivo y tiene constantes cambios de humor.

2. Aumenta el riesgo de sufrir una lesión muscular

La relación entre el potasio y los calambres musculares no está confirmada por la ciencia todavía.

Otra de las consecuencias de la adicción al ejercicio es que el deportista tiene más riesgo de sufrir una lesión muscular. Esto se debe a que no se presta atención a la técnica correcta y a que las sensaciones de dolor se malinterpretan como signo de que el trabajo está siendo intenso.

No obstante, no solo la probabilidad de lesionarse es mayor, sino que el periodo de recuperación será más corto e incompleto. La persona sentirá la necesidad psicológica de entrenar, independientemente de sus circunstancias, por lo que no reconocerá la importancia que tiene la rehabilitación antes de volver a los entrenamientos.

3. Reduce la autoestima del individuo

Al igual que pasa con los trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia y bulimia, en la vigorexia se tiene como meta alcanzar una composición corporal insana y desvirtuada.

Esto tiene un impacto negativo sobre la autoestima de la persona. Si el modelo de referencia es inalcanzable, todos los esfuerzos que se realicen por conseguirlo servirán de poco, excepto para generar frustración en la persona.

A este respecto, y según un estudio realizado por profesionales de la Universidad Pontificia de Comillas, los rasgos centrales que caracterizan a una persona con vigorexia son: baja autoestima, perfeccionismo extremo, miedo al fracaso y haber sufrido dificultades en la infancia.

4. Las relaciones sociales se deterioran

La vigorexia es un trastorno mental, pero también afecta de manera negativa a la vida social y las relaciones interpersonales. Por tanto, esta afección influye en todos las facetas vitales del deportista: salud física, emocional, amigos, familia y trabajo.

Una de las consecuencias de la adicción al deporte es el daño a las relaciones sociales.

Cuando una persona sufre vigorexia, su vida gira alrededor del ejercicio físico. Esto significa que se deja de quedar con amigos o con la familia por entrenar. Además, el campo de intereses se reduce: las actividades que antes resultaban agradables ya no lo son y el único interés de la persona es entrenar y aumentar la hipertrofia.

Aprende a identificar las consecuencias de la adicción al deporte

La vigorexia no es un trastorno mental común, pero si no se identifica y trata a tiempo, puede comprometer la integridad de la persona. Si has detectado alguno de estos síntomas, puedes convertirte en un punto de apoyo muy necesario para que la persona supere la adicción.

La escucha activa y la empatía son actitudes muy importantes y que aportan mucho con muy poco esfuerzo. Ten en cuenta que la salud de una persona está en juego; por tanto, si conoces una situación así, es tu responsabilidad ayudar.

  • Ruiz Lao, I. A. (2016). Autoestima, vigorexia y asistencia al gimnasio.