3 consejos para mantener un estilo de vida saludable

Cualquier persona debería llevar un estilo de vida saludable. Para conseguirlo, no basta con querer cambiar, sino que hay que establecerse objetivos y un plan de acción específicos.
3 consejos para mantener un estilo de vida saludable
Gloria Redondo Rincon

Escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon el 18 abril, 2021.

Última actualización: 18 abril, 2021

Mantener un estilo de vida saludable es un aspecto clave para tener una buena calidad de vida. Para ello, es necesario seguir un conjunto de hábitos que ayudan a sentirse sano y con menos limitaciones funcionales.

La mayoría de las personas saben cómo conseguir tener un estilo de vida saludable: seguir una dieta equilibrada, realizar ejercicio de manera regular y descansar adecuadamente son algunos pilares. Sin embargo, lo más importante no es conseguir adquirir esos hábitos, sino mantenerlos a lo largo de la vida.

Cómo mantener un estilo de vida saludable

Es un fenómeno muy habitual que, una vez que la persona consigue cambiar su estilo de vida, no consigue mantener los hábitos y vuelve a las viejas costumbres. Esto se debe principalmente a una pérdida de la motivación inicial.

Por tanto, el refuerzo se convierte en una pieza fundamental no solo en la fase de adquisición, sino en la de mantenimiento. Además, hay que tener en cuenta otros factores. A continuación, te contamos cómo puedes mantener un estilo de vida saludable.

1. Prioriza objetivos en función de su urgencia y necesidad

Establecerse objetivos es una parte esencial para conseguir cambiar y adquirir nuevos hábitos. Aun así, por muy alta que sea la motivación, no es buena estrategia establecerse un montón de metas sin ordenarlas.

Está bien diversificar los objetivos y tener una actitud abierta y flexible, pero cuando se habla de logros, es mejor la calidad que la cantidad. Por esto, un mejor abordaje es pararse a pensar en qué áreas es más urgente hacer cambios y en cuáles no es tan prioritario actuar.

Mujer planificando la dieta y los objetivos para un nuevo año.

Por ejemplo: si uno ya realiza ejercicio de forma regular pero le cuesta reducir el consumo de azúcar en la dieta, es mejor centrarse primero en la alimentación en lugar de aumentar la frecuencia del ejercicio.

2. Evita racionalizar los errores

Comprometerse con un estilo de vida saludable implica asumir unas ideas y actitudes relacionadas con la salud. La función principal de estas actitudes es guiar la conducta, pero las personas no se comportan siempre de acuerdo con lo que piensan.

Comportarse de forma contraria a las actitudes genera incomodidad y malestar. Este fenómeno se conoce como disonancia cognitiva y ha sido ampliamente estudiado en la psicología.

Para resolver esa incomodidad, se plantean 2 opciones: buscar una justificación externa («me salté la dieta porque me convencieron»); o cambiar las actitudes («comer bien no es tan importante»).

Relativizar las creencias es peligroso, pues se corre el riesgo de que dejen de ser significativas y, por tanto, se acaben olvidando. En estos casos, es mejor admitir el error y hacer autocrítica que buscar una justificación.

3. Rodéate de gente que te aporte ideas

Contar con una red sólida de apoyo social es una gran ayuda para progresar más rápido y seguro. El empuje que proporcionan otras personas puede suponer un aumento en la motivación y el autocontrol especialmente beneficioso en momentos en los que la fuerza mental flaquee.

Como si eso fuera poco, gracias a la tecnología es posible estar en contacto con personas con objetivos y metas similares. Esto puede dar lugar a un continuo intercambio de conocimientos, consejos e ideas. Por ejemplo: se puede aprender ejercicio de entrenamiento específicos, formas más sanas de cocinar los alimentos o maneras de practicar la meditación.

Pareja realizando en casa un ejercicio para estirar los isquiotibiales.

Mantener un estilo de vida saludable es un cambio para siempre

Empezar a crear un estilo de vida saludable no es tarea fácil, y en muchas ocasiones es sencillo caer en la tentación de los viejos hábitos, pero los beneficios a largo plazo compensan todo.

Ten en cuenta que tendrás que establecer objetivos en todos los ámbitos de la vida y no solo en una faceta. Sin embargo, como se dijo anteriormente, es conveniente priorizar metas y no querer alcanzarlas todas a la vez.

Por último, también te ayudará el contar con personas que se encuentren en la misma situación. Al fin y al cabo, el camino que se recorre acompañado es mucho más llevadero y satisfactorio.

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