3 diferencias entre prebióticos y probióticos

Aunque a priori parecen dos conceptos muy similares, es importante que entiendas las diferencias entre probióticos y prebióticos para saber cuándo es conveniente incluirlos en la dieta.
3 diferencias entre prebióticos y probióticos
Sául Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Sául Sánchez Arias el 03 noviembre, 2021.

Última actualización: 03 noviembre, 2021

Los prebióticos y los probióticos son elementos que presentan una serie de diferencias entre sí, pero ambos son necesarios para alcanzar un buen estado de salud. Estos contribuyen a mejorar la calidad de la digestión y a mantener un equilibrio en el medio interno, sobre todo en lo que al control de la inflamación se refiere.

En los últimos años, se ha promocionado la suplementación con ambos compuestos para tener una microbiota competente y que sea capaz de desarrollar sus funciones de forma eficiente. Incluso a través de la ingesta de prebióticos y probióticos se podrían llegar a corregir situaciones de disbiosis, es decir, desequilibrio microbiano en el cuerpo, que pusiesen en riesgo el estado de salud.

Diferencias entre prebióticos y probióticos

A continuación, te vamos a mostrar cuáles son las principales diferencias entre probióticos y prebióticos. A pesar de que son elementos distintos, será bueno asegurar la presencia de ambos en la dieta habitual. Solamente así se podrán prevenir alteraciones de la función digestiva con el paso del tiempo.

Hablamos de dos compuestos distintos

Lo primero que has de tener claro es que el concepto de probióticos y de prebióticos es diferente. Bajo el primer término, «probióticos», nombramos a un conjunto de bacterias beneficiosas que pueden colonizar selectivamente el tubo digestivo, ejerciendo un beneficio sobre el huésped. Así lo afirma una investigación publicada en la revista Journal of Microbiology.

Por otra parte, llamamos prebióticos a las fibras solubles que pueden fermentar en el interior del tubo digestivo, que sirven de sustrato energético para las bacterias que aquí habitan.

Digamos que los prebióticos suponen el combustible para los probióticos. De hecho, su ingesta regular se asocia con una mayor densidad de microorganismos en el tubo, según un estudio publicado en Gut Microbes.

Los prebióticos se pueden encontrar en alimentos como los vegetales.

Los probióticos son buenos en los procesos de disbiosis

Es posible que la diversidad bacteriana del tubo se vea afectada, lo que generaría una proliferación de bacterias patógenas. Bajo este contexto, será preciso aportar probióticos por medio de la dieta para provocar un cambio en la microbiota y reducir las poblaciones de microorganismos perjudiciales.

Sin embargo, en este momento habrá también que limitar la ingesta de prebióticos o de fibra soluble, ya que podrían promocionar los síntomas de la disbiosis. El crecimiento bacteriano generado por las fibras no es selectivo, por lo que beneficia tanto a bacterias buenas como malas.

Es importante entender y diferenciar perfectamente los conceptos de probióticos y de prebióticos para intervenir con éxito situaciones de alteración en la función intestinal. De lo contrario, se podría provocar un efecto contrario al esperado.

Los probióticos han de consumirse con el estómago lleno

Los probióticos son una serie de elementos sensibles. Al ser bacterias vivas, están expuestas a muchos riesgos que consigan reducir su número. Por ejemplo, los ácidos estomacales podrían acabar con una buena parte de ellas. En este sentido, conviene tomar una serie de precauciones a la hora de incluir probióticos en la dieta.

La primera de ellas tiene que ver con elegir suplementos encapsulados que mejoren la supervivencia. Además, es bueno siempre tomar el producto después de una de las comidas principales, para que las grasas tamponen la acidez estomacal y el medio sea menos agresivo.

Los yogures son fundamentales para cuidar la salud digestiva del deportista.

Sin embargo, con los prebióticos no hay que tener tanto cuidado. Conviene consumirlos con agua, pues son fibra soluble, pero cualquier momento del día es bueno para su ingesta. Son elementos inertes y la fermentación se producirá casi bajo cualquier circunstancia.

Los probióticos y los prebióticos son elementos con muchas diferencias entre sí

Como hemos visto, son varias las diferencias que existen entre los prebióticos y los probióticos. Ahora bien, estamos hablando de 2 elementos importantes para conseguir alcanzar un buen estado de salud a medio y a largo plazo.

Por este motivo, se debería garantizar su presencia en la dieta de manera regular. Para ello, es importante plantear una pauta con lácteos fermentados en el caso de los probióticos y con vegetales para los prebióticos.

Ten en cuenta que mantener la microbiota intestinal en buen estado de funcionamiento es esencial para reducir la incidencia de muchos problemas crónicos de salud. Las bacterias que habitan en el tubo se encargan de producir compuestos con elevada capacidad antiinflamatoria, como los ácidos grasos de cadena corta. Estos se relacionan con un menor riesgo de desarrollar patologías como el colon irritable.

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