Ejercicio después de los 50 años: 5 consejos para principiantes

El ejercicio después de los 50 años es muy importante para prevenir enfermedades, así como también para mejorar la autoestima y el bienestar. ¡Atención a estas claves para antes de comenzar!
Ejercicio después de los 50 años: 5 consejos para principiantes
Yamila Papa Pintor

Escrito y verificado por la periodista deportiva Yamila Papa Pintor el 11 mayo, 2021.

Última actualización: 11 mayo, 2021

Hacer ejercicio después de los 50 años puede parecer algo descabellado para alguien que nunca ha pisado un gimnasio ni se ha puesto zapatillas deportivas. Sin embargo, nunca es tarde para empezar.

Además, ejercitar a partir de esa edad tiene muchos beneficios para la salud, tanto física como mental. A continuación, te proponemos conocer más al respecto, junto con 5 claves que no puedes dejar pasar antes de comenzar a entrenar.

¿Puedo empezar a hacer ejercicio después de los 50 años?

Cuando hace mucho tiempo que no se ejercita —o si nunca se ha entrenado— puede ser un poco difícil romper con la inercia del sedentarismo… ¡aunque no imposible! Los adultos que hayan pasado el medio siglo de vida pueden comenzar sin problemas a hacer ejercicio para poder mejorar su calidad de vida. No hay que olvidar que el movimiento ayuda a sentirnos mejor y a reducir enfermedades.

Lo primero y principal que se necesita para hacer ejercicio después de los 50 años es fuerza de voluntad. Por supuesto que puede ser más reconfortante a corto plazo quedarse tumbado en el sofá mirando televisión, y por eso es fundamental tener ganas de vestirse con ropa deportiva y salir de casa, pese a que también se puede entrenar en la sala del hogar.

Consejos para hacer ejercicio después de los 50 años

Más allá de que la tentación del sedentarismo es grande, supongamos que ya estás pasando ese obstáculo y quieres empezar a hacer ejercicio después de los 50 años. Para que la experiencia sea satisfactoria y «no arrojes la toalla» al primer día, te damos algunos consejos:

1. Elige ejercicios según tu condición

Quizás hace un par de años podías correr una maratón, jugar al tenis o andar kilómetros en bicicleta. Y puede que ahora, pasados los 50, también puedas hacerlo. Sin embargo, debes primero prestar atención a tu condición física.

El ejercicio después de los 50 años es siempre recomendable.

Si tienes sobrepeso, fumas o padeces alguna enfermedad cardíaca, siempre es mejor consultar con un médico para que te indique qué tipo de actividad puedes realizar. Luego, con base en las opciones que tienes, elegir la que más te convenza. La idea es que lo puedas disfrutar.

2. De menor a mayor, siempre

Con esto nos referimos a que si hace mucho tiempo que no ejercitas o si nunca lo has hecho, no puedes de la noche a la mañana seguir una rutina demasiado estricta o fuerte. Primero porque el cuerpo no lo tolerará; segundo porque te dolerán todos los músculos; tercero porque corres el riesgo de lastimarte; y cuarto porque te frustrarás y no volverás a ejercitar. ¡Justamente lo contrario a lo que necesitas!

No te sientas mal si al principio «solo» es salir a caminar por el barrio o el parque. De a poco puedes ir agregando más complejidad al ejercicio.

3. Escucha a tu cuerpo

Esto es muy importante a cualquier edad, pero sobre todo cuando eliges hacer ejercicio después de los 50 años. Se suele creer que «sin dolor no hay resultados» y eso no es verdad. La actividad física no tiene por qué ser dolorosa; la idea es disfrutar de lo que se está haciendo.

Si bien tiene que ser desafiante, es fundamental que prestes atención a lo que siente tu cuerpo, si tienes alguna molestia o dolor, si te cuesta mucho hacer cierto ejercicio u otras sensaciones. De a poco, los músculos se irán acostumbrando y podrás hacer ejercicios más intensos, si así lo prefieres.

4. Determina la cantidad de ejercicio

Una de las preguntas más habituales con respecto a hacer ejercicio después de los 50 años es cuántas veces por semana es lo mejor. Según la Organización Mundial de la Salud, lo recomendable serían 150 minutos semanales, pero si al principio haces un poco menos, no hay problema. Idealmente, tendrías que ir aumentando la cantidad de tiempo y, por supuesto, la intensidad.

5. Hidrátate y come de forma saludable

La dieta en la tercera edad es clave para mantener la salud.

Por supuesto que el ejercicio después de los 50 años es muy importante, pero también lo es la alimentación. Se recomienda reducir el consumo de productos fritos, harinas y azúcares; en cambio, es positivo sumar más frutas y verduras a la dieta, como recomienda la Organización Mundial de la Salud. Por supuesto, no hay que olvidarse de los famosos 2 litros de agua —estimativos— por día.

Finalmente, otros consejos para poder hacer ejercicio después de los 50 años incluyen planificar tu semana y determinar qué días y horarios harás deporte, comprar ropa adecuada para ejercitar y compartir la actividad para hacerla más placentera. Por ejemplo, puedes invitar a tu pareja a sumarse a tus nuevos hábitos saludables y disfrutar juntos.

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