¿Cómo tratar el síndrome de fatiga crónica?

22 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon
Aunque todavía no exista un tratamiento que sea eficaz para eliminar este síndrome, las alternativas actuales son prometedoras y dan esperanza a las personas diagnosticadas de esta enfermedad.

El síndrome de fatiga crónica es una afección poco conocida, pero que puede llegar a ser grave y afectar a muchos sistemas del cuerpo. Esta enfermedad se caracteriza principalmente por un estado de cansancio extremo que no mejora con el descanso.

Otros síntomas son las dificultades para dormir, mareos, o déficits cognitivos. Al final, puede llegar a ser tan incapacitante que la persona no salga de casa debido al enorme esfuerzo que supone realizar las tareas básicas.

¿Se puede tratar el síndrome de fatiga crónica?

Al ser una enfermedad poco conocida, todavía no se han podido determinar las causas del síndrome de fatiga crónica. Por tanto, tampoco se han podido desarrollar tratamientos para curarla.

En la actualidad, los tratamientos van dirigidos a paliar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen. A continuación, nos centraremos en desarrollar en qué consisten estos tratamientos para el síndrome de fatiga crónica.

Realizar ejercicio físico de forma controlada

Aunque parezca paradójico, un estilo de vida sedentario no es nada recomendable para tratar la fatiga crónica. Por el contrario, realizar actividad física de forma controlada y supervisada por un profesional es un remedio eficaz para mejorar los síntomas.

De acuerdo con una revisión publicada en la revista Medicina Clínica, el ejercicio físico en estas personas debe consistir en sesiones de entre 30 y 45 minutos y ser de intensidad moderada. En ningún caso la intensidad debe ser extenuante, ya que esto empeoraría el estado de fatiga.

El ejercicio físico es fundamental para tener buena salud.

Una forma de controlar que la intensidad de la actividad física es la adecuada es tomarse la temperatura corporal antes y después de la sesión de entrenamiento. Si la temperatura disminuye, quiere decir que se realizó más ejercicio del que se debería.

Recibir psicoterapia por parte de un profesional

Otro remedio eficaz para combatir el síndrome de fatiga crónica es recibir sesiones de psicoterapia. Respecto a este tratamiento, hay que recalcar que debe ser administrado por un profesional de la salud mental y siempre desde un enfoque cognitivo-conductual.

Según un estudio realizado por profesionales de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, el principal objetivo de la psicoterapia es dotar a la persona con habilidades de afrontamiento positivas para adaptarse al malestar y a las emociones negativas que la enfermedad produce.

Además, también se enseñan otras habilidades como técnicas de relajación o reestructuración de pensamientos negativos. Todo ello está destinado a que sea la propia persona que padece fatiga crónica quien tome el control.

Adquirir hábitos saludables

Llevar un estilo de vida saludable es algo que debería preocupar a cualquier persona. Sin embargo, en el caso de las personas que sufren el síndrome de fatiga crónica, esto cobra especial importancia, ya que los hábitos saludables disminuirán los síntomas secundarios, como la falta de sueño o las molestias gastrointestinales.

Estos hábitos saludables engloban rutinas como una alimentación saludable o la higiene de sueño. En cuanto a la alimentación, una investigación publicada por Alternative Medicine Review afirma que la dieta tiene un papel muy importante en el desarrollo de síntomas.

Los hábitos saludables son un modo de tratar el síndrome de fatiga crónica.

Los suplementos para combatir el cansancio físico, como el Ginkgo biloba, podrían tener un efecto positivo. No obstante, todavía hay que investigar más para afirmar que podría ser un tratamiento coadyuvante.

Es posible disminuir el síndrome de fatiga crónica

Aunque todavía quede mucho por investigar acerca del síndrome de fatiga crónica, los tratamientos propuestos parece que dan resultados prometedores.

Más allá de esto, la mejor actuación es acudir a un profesional en cuanto se detecten los primeros síntomas característicos de esta enfermedad. Cuanto más se retrase el diagnóstico, peor será el pronóstico y más afectación producirá en la persona.

Finalmente, debemos tener en cuenta que se trata de una enfermedad grave y que puede llegar a ser totalmente incapacitante. Con todo esto, el mejor consejo es que no pases por alto ningún posible síntoma del síndrome de fatiga crónica y que acudas a un profesional en el momento que empeoren o sean más molestos.

  • Alijotas, J., Alegre, J., Fernández-Solà, J., Cots, J. M., Panisello, J., Peri, J. M., y Pujol, R. (2002). Documento de consenso sobre el diagnóstico y tratamiento del síndrome de fatiga crónica en Catalunya. Medicina Clínica, 118(2), 73-76.
  • Logan, A. C., y Wong, C. (2001). Chronic fatigue syndrome: oxidative stress and dietary modifications. Alternative Medicine Review, 6(5), 450-460.
  • Sandín, B. (2005). El síndrome de fatiga crónica: Características psicológicas y terapia cognitivo-conductual. Revista de Psicopatología y Psicología clínica, 10(1), 85-94.