¿Cómo hacer ejercicios de propiocepción en el agua?

¿Quieres saber cómo trabajar la propiocepción en una piscina? Es algo que conviene saber, ya que se trata de una capacidad con beneficios fundamentales para la salud física.
¿Cómo hacer ejercicios de propiocepción en el agua?
Joseph Wickman

Escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman el 24 mayo, 2021.

Última actualización: 24 mayo, 2021

El agua es un medio muy bueno para realizar la rehabilitación de diversas patologías. El trabajo de propiocepción en el agua es una de las posibilidades que ofrece, el cual ayuda a trabajar este apartado sin poner presión a las articulaciones.

Si cuentas con un espacio donde llevar a cabo estos ejercicios, bien en tu casa o en una consulta con el fisioterapeuta, te interesará conocer más sobre este método. Vamos a ver un poco más sobre qué es la propiocepción y cómo la trabajamos en el medio acuático.

¿Qué es la propiocepción?

La propiocepción es el sentido del equilibrio. Aparte de la vista y el oído, la componen multitud de pequeños sensores que tenemos en los tejidos blandos del cuerpo. Los ligamentos, tendones y músculos están listos para ayudarnos a mantener el equilibrio y a reaccionar rápidamente si algo falla.

Si tenemos este sentido trabajado estando sanos, las velocidades de reacción serán mayores y pueden evitarnos sufrir lesiones como los esguinces. Por otra parte, si ya hemos sufrido una lesión, es vital trabajar este aspecto porque quedará debilitado tras un periodo de inactividad. Por ende, en ambos casos es interesante trabajarlo para estar en buena forma física y prevenir males mayores.

Cabe destacar que el equilibrio es especialmente importante para la gente mayor. Los estudios muestran que el entrenamiento propioceptivo ayuda a disminuir el riesgo de caída de la gente mayor, según una tesis presentada en la Universidad Central de Ecuador.

Propiocepción en el agua

Ahora que sabemos un poco más sobre qué estamos trabajando, vamos a ver ejercicios específicos que nos ayuden a mantenernos sanos. Como queremos mejorar la estabilidad, lo que buscaremos será crear situaciones que desestabilicen al cuerpo y le obliguen a mantenerse.

Mujer en una piscina en sesión de hidroterapia.

Propiocepción de hombro

Vamos a empezar con unos ejercicios sencillos de hombro. En primer lugar, con la cintura escapular debajo del agua, buscaremos hacer movimientos amplios de brazos con algún elemento inestable en las palmas de las manos.

Es decir, colocamos el elemento externo en las palmas y vamos moviendo hacia arriba, abajo, adelante y atrás con movimientos lo más amplios posible.

El segundo ejercicio consiste en sentarse sobre una base inestable, como puede ser una pelota o un churro y remar hasta llegar a un objetivo. Es interesante ir hacia adelante y después hacia atrás, para trabajar así toda la musculatura del hombro y la estabilidad en ambas direcciones.

Finalmente, nos colocaremos boca abajo con elementos que nos permitan flotar sobre el estómago. Desde esta posición, buscaremos de nuevo realizar movimientos amplios tanto para impulsarnos hacia adelante y atrás como para juntar las manos bajo el agua en el centro del cuerpo.

Propiocepción de miembro inferior

Lo bueno que tiene el medio acuático es que con casi cualquier ejercicio que hagamos de pie estaremos trabajando la propiocepción del miembro inferior. Por lo tanto, 3 ejercicios básicos que podemos hacer sin ninguna ayuda externa son: andar desde un extremo de la piscina al otro, correr hacia adelante y hacia atrás y andar lateralmente dando pasos amplios.

Otro ejercicio que podemos llevar a cabo es uno que a buen seguro casi todos habremos hecho alguna vez en la vida. Consiste en colocar tablas debajo de los pies, flexionar un poco las rodillas y evitar que se escapen. Iremos haciendo pequeños movimientos hacia adelante y atrás para causar un poco más de desequilibrio, pero no debemos permitir que se escapen las tablas.

Propiocepción global

Como último ejercicio, vamos a ver uno para la propiocepción de tronco y columna. Consiste en colocar una plataforma flotadora en el agua. Nosotros nos pondremos de rodillas encima de la plataforma, con los brazos en cruz.

Hombre haciendo propiocepción en el agua con pesas.

El ejercicio simplemente consiste en colocarnos en esta postura y aguantarla. También podemos pedir a otra persona que vaya moviendo la plataforma en distintas direcciones para causar mayor inestabilidad.

Vale la pena añadir que a todos estos ejercicios se les puede añadir dificultad si quitamos otro apoyo de estabilidad: la vista. Hacer todos los ejercicios con los ojos cerrados hace que se trabaje de manera más intensa la propiocepción.

El agua, un medio ideal

Como vemos, trabajar la propiocepción en el agua es fácil y eficaz. El agua está constantemente creando desequilibrios al cuerpo que en el medio terrestre no sufrimos.

Además, la ingravidez que provoca este medio lo hace ideal para los estadios iniciales de una rehabilitación. Asimismo, está demostrado por una tesis presentada en la Universidad de Jaén que la propiocepción ayuda a prevenir lesiones en atletas.

Por lo tanto, si queremos un trabajo de propiocepción efectivo sin poner en peligro las articulaciones, el medio acuático será ideal. No dudes en ponerlo en práctica, incluso como método de prevención.

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  • N. Vinueza y S. Ortega. Investigación bibliográfica sobre el entrenamiento del equilibrio mediante ejercicios propioceptivos para la prevención del riesgo de caídas en adultos mayores. Trabajo para la Universidad Central del Ecuador. 2020
  • N. Romero. Estabilidad y propiocepción en atletismo. Tesis para la Universidad de Jaén. 2013