Rehabilitación de tobillo: ¿por qué son tan frecuentes las lesiones?

El tobillo es una zona compleja, con muchas estructuras que intentan ejercer funciones diferentes simultáneamente. Este es uno de los motivos por los que se lesiona tan a menudo.
Rehabilitación de tobillo: ¿por qué son tan frecuentes las lesiones?
Joseph Wickman

Escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman el 10 Febrero, 2021.

Última actualización: 10 Febrero, 2021

Desde esguinces a fracturas, pasando por artrosis y muchos otros tipos de lesiones… es probable que a lo largo de tu vida realices una rehabilitación de tobillo. A continuación, vamos a analizar por qué se producen tantas lesiones en esta zona.

Asimismo, veremos cuáles son las más comunes y repasaremos un poco la anatomía de esta articulación. Con toda esta información, comprenderás mejor su funcionamiento y sabrás cómo cuidarla.

Anatomía del tobillo

Para entender la frecuencia lesional, primero debemos mirar la anatomía de esta parte del cuerpo. Funcionalmente, la articulación del tobillo es la que une la pierna con el pie.

Con respecto a la anatomía, la articulación del tobillo consta de 2 articulaciones. La primera es la tibioperoneo-astragalina, es decir, donde la tibia y el peroné de la pierna se unen al hueso astrágalo del pie.

En segundo lugar, tenemos la articulación subastragalina, que es la unión del hueso astrágalo con el calcáneo. Ambas articulaciones están recubiertas de una masa de ligamentos, cápsulas articulares y demás elementos que ayudan a la estabilidad.

Una zona compleja

Primeramente, la razón por la cual se lesiona tan a menudo esta zona es debido a su función. Como hemos dicho, estamos ante la unión de la pierna y el pie. Por lo tanto, es una región que debe aguantar todo el peso corporal y transmitir toda la fuerza que se genera hacia el suelo.

No solo eso, sino que además involucra a 4 huesos distintos, cada uno con su función, movimientos y acción propios. Con que solo uno falle o esté bajo estrés excesivo, conllevará una lesión y su correspondiente rehabilitación de tobillo.

Al aumentar la circulación sanguínea por una inflamación, la termografía infrarroja ayuda a detectarla.

Además, como hemos dicho, la zona está recubierta por ligamentos. Como detalla un estudio publicado por la revista Archivos de Medicina del Deporte, su función es la de estabilizar la articulación, pero si un esfuerzo es demasiado continuado o brusco, pueden sufrir microrroturas o roturas: los temidos esguinces. En este caso, dada la cantidad de ligamentos que hay y dado que estos se encuentran trabajando siempre que estamos de pie, la posibilidad de lesionar uno o más aumenta.

En cuarto lugar, lo que acabamos de mencionar: utilizamos la articulación del tobillo a toda hora. Sea cual sea la cantidad de esfuerzo que hagamos, con que estemos de pie, tenemos que usar esta zona sí o sí. Al correr no debería peligrar la integridad de los brazos, o si boxeamos no tendrían que sufrir las piernas; sin embargo, el tobillo sí tendrá que estar totalmente activo en todo momento.

Lesiones más comunes en el tobillo

Visto todo lo anterior, tenemos que destacar las siguientes afecciones como las que aparecen con mayor frecuencia en el tobillo:

  • En primer lugar, la compresión constante de la articulación puede dar lugar a problemas de fricción entre huesos.
  • Si sufrimos una caída fuerte o nos llevamos un golpe, es fácil que el choque entre los 4 huesos involucrados sea demasiado fuerte y alguno de ellos se fracture.
  • Hay muchos ligamentos, cada uno desempeñando un rol fundamental. Si tensionamos demasiado cualquiera de ellos, se presentarán problemas como los esguinces, tal y como detalla la literatura académica al respecto.
  • Estar utilizando la zona constantemente puede dar lugar a problemas de desgaste o lesiones basadas en esfuerzo continuado, como las fracturas por estrés, la tendinitis, etc.
Muchas de las lesiones comunes en el fútbol se dan por el contacto.

¿Cómo es la rehabilitación de tobillo?

Pese a que la rehabilitación de tobillo variará dependiendo de la lesión que hayamos sufrido, hay unos puntos que comparten todas ellas. Por una parte, es vital guardar el reposo justo y necesario. Esto implica reposar la zona lo suficiente para que las estructuras se puedan recuperar.

Sin embargo, tampoco se ha de reposar demasiado, pues tras una lesión debemos empezar a trabajar la zona pronto para recuperar una distribución de fuerzas normal. Por lo tanto, cuando tengas que reposar, hazlo bien, y en cuanto la lesión te lo permita, empieza a darle trabajo.

En segundo lugar, es vital tratar de conseguir una recuperación total. Una rehabilitación de tobillo a medias nos puede dejar secuelas a largo plazo y, como hemos visto, la zona se usa a todas horas, por lo que se nos recordará constantemente.

Asimismo, tenemos que readaptar el cuerpo para evitar cambios biomecánicos que puedan afectar a otras zonas. Es decir, tenemos que recuperar el patrón de marcha natural, así como correr, saltar y realizar otros movimientos de la manera más normal posible. Si lo alteramos, pondremos tensión sobre estructuras que no estarán acostumbradas, y estas se pueden acabar lesionando como consecuencia de ello.

En síntesis, las lesiones de tobillo son tan frecuentes por todo lo anterior. Se trata de una zona muy compleja, que soporta mucho peso y que lo tiene que hacer a menudo. Por tanto, tómate la rehabilitación de tobillo muy en serio y trata de recuperarte siempre al 100 %.

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