¿Cuáles son las causas del codo de tenista?

29 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman
El codo de tenista implica la lesión de los tendones de los músculos que se insertan en la parte externa del codo. ¿De qué manera puede generarse esta dolencia?

Cuando a una patología se le da un nombre concreto, es porque lo causa un gesto específico o que es fácilmente identificable con él. Este es el caso de las causas del codo de tenista, una patología asociada con el golpe de revés que se ejecuta en este deporte.

A continuación, vamos a conocer un poco más sobre esta lesión y cuáles son los mecanismos lesivos. De este modo, podrás poner atención en aquellos hábitos que te ayuden a reducir el riesgo de padecerla.

¿En qué consiste el codo de tenista?

El codo de tenista, también conocido como «epicondilitis lateral», es una lesión de los tendones que unen los músculos del antebrazo con la parte exterior del codo. Precisamente en esta parte exterior del codo se encuentra el epicóndilo externo, un lugar de inserción de los principales músculos del antebrazo. Por ello, se trata de una zona propensa a lesionarse si utilizamos mucho estos músculos.

En esencia, y pese a que tenga otro nombre, estamos ante una tendinitis. Debido al mecanismo lesional, también puede verse afectados los propios músculos o ligamentos de la zona. Esto dependerá en gran parte del alcance de la lesión.

Causas del codo de tenista

Básicamente, la causa se puede simplificar como sobreuso. Al igual que con otras tendinitis, el tendón, que es la estructura que une el músculo al hueso, sufre cuando se le exige demasiado trabajo. Por ello, cuando el músculo tira un número de veces o con una fuerza superior a la que el tendón puede aguantar, este se resiente.

Las causas del codo de tenista se relacionan con el sobreuso de la región.

Así, dentro de las causas del codo de tenista, de lejos la principal es un sobreuso. Y ¿en qué situaciones de usa desmesuradamente la musculatura que causa una epicondilitis externa? Por el nombre lo sabrás… principalmente en deportes de raqueta.

Los músculos que se insertan en el epicóndilo lateral nos permiten extender el codo, la muñeca y los dedos. Por lo tanto, estamos contrayendo fuertemente esta musculatura siempre que hacemos un golpe de revés, tanto en tenis, como en pádel o cualquier deporte similar. Si solo nos dedicamos a este tipo de deporte, siempre le estaremos exigiendo el máximo. Y si esto se prolonga en el tiempo, puede causar lesiones como esta.

No obstante, no solo los deportistas pueden sufrir por un sobreuso de esta musculatura. Profesionales como carpinteros o incluso pintores pueden desarrollarla también, debido a los movimientos repetitivos del día a día. Por lo tanto, podemos decir que la causa dentro de la causa es la actividad que se realiza.

Causas menores

A gran distancia del desencadenante principal, tenemos en primer lugar la edad. A medida que envejecemos, los tejidos se debilitan en general. En este estado, una cantidad menor de contracciones, o incluso las contracciones menos intensas, pueden causar la lesión. Por lo tanto, podemos decir que, a más avanzada edad, más fácil será sufrir esta patología.

En segundo lugar, tenemos las de origen desconocido, también llamadas «insidiosas». En este caso, el paciente no practica ningún deporte de los arriba mencionados ni es relativamente mayor. Por lo tanto, se engloba en esta categoría para la que todavía se está buscando la explicación.

Hay que tener en cuenta que incluso gestos como cortar mucha comida en la cocina o utilizar mucho el ratón del ordenador pueden desembocar en una tendinitis como esta. Por lo tanto, puede que no nos demos cuenta, pero utilicemos mucho más de lo normal el ordenador durante una semana, o que tengamos visitas durante las vacaciones y utilicemos más los utensilios de cocina… realmente es un espectro muy amplio, como explica la literatura académica sobre el tema.

Hombre realizando fisioterapia por dolor en el codo.

Como siempre, lo mejor es prevenir

Como reflexión final, podemos remarcar la clásica frase «es mejor prevenir que curar». En este caso, es preciso destacar los dos puntos siguientes, que es vital tener en cuenta para evitar que los tendones sufran de más y que tengas que dejar de lado el deporte:

  • Trata de tener la musculatura fuerte. Entrenar los músculos con cualquier actividad física hará que, llegado el momento, todos los tejidos resistan mejor un incremento de tensión, según un estudio publicado por la Revista Médica de la Facultad de Medicina.
  • No realices siempre el mismo gesto. Por una parte, si practicas deporte, trata de añadir sesiones de otras actividades en medio. Es decir, no juegues única y exclusivamente al tenis 5 días a la semana. Sal a correr, ve al gimnasio, nada… haz que no trabajen siempre las mismas estructuras.

En última instancia, si tienes un trabajo que te fuerza a realizar este gesto, busca otras formas de hacerlo. Por ejemplo, aprende a usar la otra mano o el otro brazo, o cambia el ángulo del gesto. Si puedes, rota tus tareas con tus compañeros. En síntesis, se trata de buscar otras maneras de trabajar para no hacer siempre el mismo gesto.

  • J. Bernstein y K. McGuire. Codo de tenista. Tiempos médicos: revista de educación médica continuada. Nº. 572, págs. 32-37, 2000
  • C. Ruiz y D. Mauricio. Epicondilitis lateral: conceptos de actualidad. Revisión de tema. Revista Med de la Facultad de Medicina, Vol. 19, Nº. 1, 2011
  • E. Vergara, K. Ardila y L. Calixto. Fundamentos anatómicos de la epicondilitis lateral.Rev Cubana Ortop Traumatol. Vol.25, n.2, pp.149-158, 2011