Causas y síntomas de las lesiones del tendón de Aquiles

Las lesiones del tendón de Aquiles pueden ser muy limitantes. A continuación, vamos a repasar qué las causa y cómo detectarlas a tiempo.
Causas y síntomas de las lesiones del tendón de Aquiles
Joseph Wickman

Escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman el 03 enero, 2021.

Última actualización: 03 enero, 2021

Las lesiones del tendón de Aquiles son peligrosas debido a su localización. Estamos hablando de una estructura que utilizamos siempre que estemos de pie, y los problemas con los tendones son complejos de por sí.

A continuación, vamos a fijarnos específicamente en las causas y los síntomas de las lesiones de este tejido. Es decir, qué factores nos predisponen a sufrir este tipo de patologías y cómo saber si la hemos padecido.

¿En qué consisten las lesiones del tendón de Aquiles?

El tendón de Aquiles es susceptible de lesionarse justamente por lo que comentamos, porque se activa con cada paso que damos. Específicamente, es el tejido que une los músculos de la pantorrilla al hueso calcáneo del pie.

Por lo tanto, su función es tirar del talón hacia arriba, lo que nos permite dar un paso al andar. Las lesiones ocurren cuando este tejido se rompe, inflama o es sobrecargado.

Debido a esto, estamos ante una tendinitis. Estas lesiones son complejas para tratar de manera correcta, aunque los ejercicios excéntricos han demostrado buena efectividad, según un estudio reciente publicado por la revista Archivos de Prevención de Riesgos Laborales. Tenemos que tener en cuenta que, a menos que seamos deportistas de élite, recuperarnos nos llevará varias semanas.

Causas de la lesión del tendón de Aquiles

En la siguiente enumeración, hablaremos de las razones más frecuentes que pueden llevar a padecer un problema de este tipo:

Esfuerzos bruscos

Si queremos hacer un esprint a máxima velocidad y no estamos acostumbrados a ello, por ejemplo. La tensión que se ejerce sobre el tendón es demasiado grande y se pueden romper sus fibras.

Esfuerzos fuertes repetidos

Piensa en los jugadores de baloncesto: saltar implica un esfuerzo importante para el tendón de Aquiles. Hacerlo una vez no debería causar una lesión, pero si realizamos 1000 saltos 3, 4 o 5 veces a la semana, las posibilidades aumentan.

La que afecta al tendón de aquiles es una de las tendinitis más frecuentes.

Calentamiento pobre

Si no nos aseguramos de tener los tejidos del cuerpo preparados para el esfuerzo que les vamos a pedir, estamos poniendo en riesgo su integridad. Necesitamos que fluya la sangre, que se lubriquen las estructuras y que todo el organismo esté preparado, y por eso es importante hacer un buen calentamiento.

Falta de fuerza muscular

Esto es negativo para el tendón de Aquiles específicamente en los gemelos y el sóleo, que son los músculos relacionados con este tendón. La falta de fuerza muscular implica una falta de uso.

Por lo tanto, también está relacionado con el concepto de «no estar preparado». En cambio, un buen tono muscular implica que lo hemos trabajado, le hemos dado tiempo a adaptarse y está listo.

Desequilibrio muscular

Tener muy entrenados unos músculos y más débiles otros nos predispone a sufrir lesiones. Tenemos que tratar de mantener buen tono muscular en todos los grupos musculares que vayamos a utilizar.

Gesto deportivo incorrecto

Las lesiones en los tendones también pueden ser causadas por un mal gesto deportivo. Realizar deportes sin tener en cuenta la mejor manera de posicionar todo el cuerpo nos predispone a lesionarnos.

Material incorrecto

El ejemplo más claro para el tendón de Aquiles es salir a correr con un calzado poco adecuado. Además de las estructuras óseas del pie, los músculos pueden verse obligados a trabajar de manera incorrecta. Este desequilibrio puede dar lugar a numerosas lesiones.

Desgaste

Con el paso del tiempo y el uso que le demos, el tendón se irá degenerando. Por lo tanto, conforme nos hagamos mayores, deberemos tener más cuidado.

Problemas estructurales

Una pisada incorrecta o una distribución de fuerzas errónea son ejemplos de otro tipo de factor que predispone a sufrir lesiones del tendón de Aquiles. Si sufrimos estas lesiones a menudo, debemos ir a un médico para descartar estas deformidades.

Síntomas de las lesiones del tendón de Aquiles

Sea cual fuere el motivo que la genere, los síntomas de una lesión del tendón de Aquiles son bastante evidentes. Tendremos dolor localizado en la parte trasera del tobillo y cierto grado de inflamación, dependiendo de la lesión.

Las lesiones del tendón de Aquiles presentan síntomas bastante claros.

Asimismo, será doloroso a la palpación y notaremos el dolor sobre todo cuando tratamos de andar. Es decir, cuando le pedimos al tendón que realice su función.

Por último, también tendremos problemas para completar el patrón de marcha natural. En otras palabras, se verá alterada la marcha a causa del dolor y a que no es capaz de ejercer su función correctamente.

Entrena con cabeza para evitar lesiones

En resumen, lo más importante para evitar las causas de las lesiones del tendón de Aquiles es entrenar con cabeza. Por suerte, en caso de padecer esta patología de todos modos, los tratamientos conservadores son efectivos, de acuerdo con una investigación que publicó Acta Ortopédica Mexicana.

Como medidas puntuales, podemos recomendar seguir unos plazos de mejora graduales, realizar el gesto deportivo más adecuado posible, utilizar materiales apropiados e intercalar sesiones de otros deportes entre los entrenamientos habituales. Por otra parte, también es preciso cuidar la alimentación, ya que el sobrepeso no será un aliado si queremos prevenir estas lesiones.

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