Lesión en el gemelo: ¿cómo actuar?

¿Has sufrido una lesión de gemelo? Te comentamos algunas pautas para recuperarte lo antes posible.
Lesión en el gemelo: ¿cómo actuar?
Joseph Wickman

Escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman el 12 julio, 2021.

Última actualización: 12 julio, 2021

Si has sufrido una lesión en el gemelo, vas a querer recuperarte cuanto antes. Sin embargo, es muy importante seguir los pasos adecuadamente y darle al cuerpo el tiempo que necesite. De lo contrario, esta puede ser una lesión que te complique la vida durante mucho tiempo.

A continuación, vamos a ver cuál es la forma más efectiva de recuperarte de las principales lesiones de gemelo. En este sentido, hay algunas pautas que de ningún modo puedes pasar por alto.

Características de la lesión en el gemelo

Cuando hablamos de gemelos, nos referimos al músculo que hay en la parte posterior de la pierna. Este consta de 2 vientres musculares y su función es la de tirar del talón hacia arriba. Los estudios confirman que es uno de los principales músculos involucrados en las lesiones de las extremidades inferiores.

Así, este músculo —junto con el sóleo— es el encargado de una parte fundamental de caminar. Si sufre alguna lesión, vamos a tener dificultades para realizar cualquier movimiento en el que haya que levantar el talón del suelo. Es decir, prácticamente la totalidad de los gestos que hacemos de pie en el día a día.

Las lesiones y su recuperación

Al tratarse de un músculo, la lesión en el gemelo puede ser cualquiera de las que afectan a los músculos de manera general. Por lo tanto, puede tratarse de una lesión con muy poca gravedad, como unas agujetas, o puede ser algo realmente serio, como una rotura muscular.

Dependiendo de la lesión que sea, requerirá un tratamiento u otro y, especialmente, con una duración u otra. Sin embargo, hay varios aspectos que debemos tener en cuenta sea cual sea la patología que hemos tenido la desgracia de sufrir.

Reposo justo

Reposar bien es clave ante una lesión de los gemelos.

Como hemos visto, el gemelo es un músculo esencial para la marcha humana. Así, no podemos permitir que desarrolle patologías crónicas, o nos alterará el patrón de la marcha entero. Sin embargo, tampoco queremos que la lesión empeore y el sufrimiento se extienda en el tiempo.

Por lo tanto, lo primero que debemos hacer es saber exactamente cuánto tiempo debemos reposar. Hace años se recomendaba un reposo absoluto prolongado para permitir al músculo que se recuperara del todo antes de empezar a trabajarlo. No obstante, después se vio que si le empezamos a dar trabajo de manera precoz, las nuevas fibras se crean con mejor alineación y la recuperación es más efectiva.

Así, al identificar la lesión que hemos sufrido, debemos guardar el mínimo reposo posible, pero sin llegar a adelantarnos a lo necesario. Como regla general, si andar no provoca dolor, será beneficioso hacerlo.

Movilidad temprana

Siguiendo con la tónica del primer consejo, el segundo tiene que ver con las movilizaciones que podemos hacer. No poder caminar no significa que debamos permanecer totalmente inmóviles.

En etapas tempranas de la recuperación, será beneficioso hacer círculos con el tobillo. Asimismo, es útil levantar unos grados la pierna y estirar y flexionar el pie.

Vuelta paulatina

En segundo lugar, que podamos caminar sin dolor no significa que debamos ir a correr una maratón. Cuando sufrimos una lesión, el músculo pasa una cierta cantidad de tiempo inactivo. Al igual que cuando estamos sanos, los músculos necesitan un periodo de tiempo para adaptarse a esfuerzos más intensos de los que está acostumbrado.

Por lo tanto, debemos ir volviendo a la vida habitual poco a poco. Estamos en lo mismo: si pretendemos correr antes de estar seguros de poder caminar un buen rato, recaeremos de la lesión o la empeoraremos. De hecho, los estudios muestran que una lesión previa es una de las principales causas de lesiones futuras.

Es importantísimo empezar caminando, después caminar más tiempo y seguir expandiendo los paseos. Cuando el fisioterapeuta o médico nos lo permita, ya podremos empezar a correr.

Fortalecimiento sin dolor

Cuando estemos recuperándonos de una lesión del gemelo, uno de los aspectos que deberemos trabajar es la fuerza. El fisioterapeuta o médico te dará varios ejercicios para hacer. Estos van desde caminar de puntillas hasta dejar los talones por fuera de un escalón y bajar y subir el cuerpo entero sin moverse del sitio, entre muchos otros.

La elevación de talones puede usarse para fortalecer las pantorrillas.

Lo importante es que, cuando la lesión te lo permita, hagas estos ejercicios frecuentemente. Eso sí, siempre sin dolor. Si en algún momento un ejercicio te causa molestias, debes parar inmediatamente.

Lesión en el gemelo: es duro, pero se mejora

Como vemos, la lesión en el gemelo es ardua por el hecho de limitar la marcha. Sin embargo, si buscamos un buen diagnóstico, tenemos media batalla ganada.

Desde aquí, realizando un buen programa de rehabilitación, siguiendo los pasos adecuadamente y con disciplina, en poco tiempo volveremos a hacer vida normal.

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  • B. Green y T. Pizarri. Calf muscle strain injuries in sport: a systematic review of risk factors for injury. British Journal of Sports Medicine. 51:1189-1194. 2017