Ligamento colateral medial: lesiones y recuperación

El ligamento colateral medial es una estructura muy expuesta a sufrir lesiones. Descubre cuáles son las más frecuentes y su pronóstico.
Ligamento colateral medial: lesiones y recuperación
Joseph Wickman

Escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman.

Última actualización: 26 julio, 2022

Al estar bastante superficial, el ligamento colateral medial es susceptible a sufrir lesiones de diferentes gravedades. Es importante saber cuáles son y cómo será la rehabilitación en el caso de sufrir alguna de ellas para tratar de evitarlas. Sin embargo, como veremos, existen situaciones que son imposible de prevenir.

A continuación, vamos a ver cuáles son las lesiones que puede sufrir esta estructura.

Ligamento colateral medial: lesiones

El ligamento colateral medial se encuentra en la parte interna de la rodilla. Conecta el fémur con la cara interna de la tibia y permite la movilidad normal en la articulación de la rodilla.

Es importante que este ligamento, como cualquier otro, esté en tensión y preparado para afrontar un movimiento repentino. Si no, no será capaz de realizar su función correctamente y se podrá lesionar. Veamos las principales lesiones de este ligamento y analicemos un poco los tiempos de recuperación. Asimismo, vale destacar que es un campo que se lleva estudiando desde hace casi 40 años.

Esguince

Básicamente puede generar tres lesiones, siendo todas versiones diferentes del esguince. Todos hemos oído hablar de este tipo de alteración, y si eres deportista, lo más normal es que hayas sufrido alguna a lo largo de la vida. Pese a que lo más frecuente es sufrir esguinces en los tobillos, lo cierto es que cualquier ligamento puede sufrir esta patología.

Esencialmente, un esguince tiene lugar cuando hay una tensión excesiva sobre el ligamento. Dicho estímulo estira a la estructura más de lo soportable y se rompen sus fibras. Dependiendo de las fibras que se rompan, el esguince puede tener diferentes niveles.

Un esguince puede ser de grado I, II o III. El primero es el más leve, y solo se habrán roto unos pocos paquetes de fibras ligamentosas. En el segundo, ya existe una rotura de una cantidad importante de fibras, aunque el ligamento mantiene su estructura.

Finalmente, el último es el más severo, ya que existe una rotura completa del ligamento. Es decir, en vez de tener un ligamento que va desde un origen hasta su inserción, tenemos dos trozos de ligamento separados entre sí. Dependiendo del grado que sea, tendrá un tiempo de recuperación mayor o menor.

Grados y recuperación

Lo normal es que un esguince de grado I esté recuperado a las cuatro semanas. Tras un par de días de reposo, retomaremos la actividad normal del día a día poco a poco, añadiendo ejercicios específicos de equilibrio y fuerza muscular.

En un esguince de grado II, la recuperación nos llevará hasta seis semanas. Por último, en un esguince de grado III tardaremos unas ocho semanas en recuperarnos. Como ya hemos empezado la rehabilitación, tras las cantidades de semanas propuestas ya deberíamos tener una recuperación completa.

La recuperación de los grados I y II es conservadora. Es decir, optaremos primero por un tratamiento inicial para rebajar la inflamación. Consistirá en reposo relativo, frío local y elevación con compresión del miembro afectado.

Poco después empezaremos con la rehabilitación basada en ejercicios físicos. Estos deben incluir actividades de propiocepción o equilibrio, ya que la principal función del ligamento tiene que ver con esta dimensión. También nos apoyaremos en terapias físicas como el frío, la calor o los ultrasonidos, entre otros agentes físicos.

En el caso de un esguince de grado III sí que tenemos que pasar por el quirófano. Habrá que volver a unir el ligamento a su lugar natural de inserción antes de empezar con la recuperación normal.

Fisioterapeuta rehabilitando una lesión de ligamento cruzado anterior.

Una lesión con pronóstico favorable

Lo bueno de todo esto es que la recuperación suele ser total, siempre y cuando se sigan los pasos de manera correcta. Aunque suframos un esguince de grado tres, con el tiempo deberíamos poder retomar nuestra actividad física normal.

Cabe mencionar que en el ligamento colateral medial las lesiones suelen ser debidas a un golpe en la cara externa de la rodilla. Digamos que empuja a la rodilla desde fuera hacia dentro, lo cual pone en tensión a dicha estructura de manera abrupta.

Por lo tanto, para prevenir esta lesión debes tener la musculatura fuerte, para que ayude al ligamento, y también ir con cuidado cuando practiques deporte. Debes estar siempre atento a tus alrededores y tratar de evitar choques en esta zona tan sensible de nuestro cuerpo.

También hay otras lesiones como la calcificación del ligamento, pero es menos frecuente y no está relacionado con el deporte.

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  • M. Sanchis, J. Martín y E. Heredia. La utilización de la fibra de carbono en las lesiones de los ligamentos colaterales de la rodilla. Estudio preliminar. Rev. Esp. de Cir. Ost. (301-308), 1988.
  • M. Fernández, M. Albaladejo, S. Álava et al. Calcificación del ligamento colateral medial de la rodilla: manejo rehabilitador con ondas de choque más iontoforesis de una entidad poco frecuente. Caso clínico y revisión. Rehabilitación. Julio 2021.