3 problemas con el tendón rotuliano

El tendón rotuliano es una pieza clave para el movimiento de las extremidades inferiores. Como tantas otras partes del cuerpo, este puede sufrir ciertas lesiones que comprometen su funcionamiento normal.
3 problemas con el tendón rotuliano
Joseph Wickman

Escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman el 19 septiembre, 2021.

Última actualización: 19 septiembre, 2021

Al igual que con las demás estructuras, hay varias patologías asociadas a problemas con el tendón rotuliano. No son de las más comunes, pero si el problema es grave, puede incluso impedir que nos pongamos de pie.

A continuación, vamos a analizar la estructura que conforma el tendón en sí, y después pasaremos a ver las patologías mas frecuentes que puede sufrir.

Cómo está compuesto el tendón rotuliano

Los tendones son bandas de tejido fibrosas, compactas y resistentes. Su función es la de unir los músculos al hueso, de modo que cuando contraemos un músculo, este tira del tendón, que a su vez tira del hueso y provoca un movimiento.

El tendón rotuliano es especial porque no va directamente unido a un músculo, sino que se localiza justo debajo de la rótula y está unido a ella y a la tibia. Por lo tanto, cuando contraemos el cuádriceps, la fuerza llega primero al tendón del cuádriceps, después a la rótula, al tendón rotuliano y, finalmente, a la tibia.

Así, la función es la misma que la de otros tendones, pero la forma de hacerlo es ligeramente distinta. Como tarea adicional, este tendón también ayuda a mantener la estabilidad de la rótula.

Principales problemas asociados al tendón rotuliano

Hay algunos factores que se pueden tener en cuenta para evitar las lesiones en el deporte.

Tras esta explicación, se entiende que los problemas con el tendón rotuliano afectarán la capacidad de mover la pierna. Siempre que contraemos el cuádriceps, necesitamos que el tendón rotuliano esté sano. Solo así podemos estirar la pierna, estar de pie, caminar, correr, entre otras acciones.

A continuación, vamos a explicar los problemas más comunes que puede sufrir este pequeño pero vital tejido.

Tendinitis

Al igual que cualquier otro tendón, uno de los principales problemas con el tendón rotuliano es la tendinitis. Como nos indica el sufijo -itis, hablamos de una inflamación, y por lo tanto, de molestias constantes siempre que le demos trabajo.

Las tendinitis suelen aparecer por sobreesfuerzos o por esfuerzos repetitivos en el día a día. Por ende, pueden aparecer por una sesión de deporte demasiado intensa o por hacer un mismo gesto de igual forma en el trabajo.

Por otra parte, también la debilidad muscular del cuádriceps puede conducir a una tendinitis. En este caso, el cuerpo no está preparado para el esfuerzo que le pedimos y daña al tendón.

En cuanto al tratamiento de las tendinitis, este suele incluir reposo relativo, medidas antiinflamatorias, estiramientos y ejercicios excéntricos. Asimismo, un estudio publicado por Trauma Fund. Mapfre muestran que puede ser efectivo el tratamiento con electrólisis percutánea intratisular (EPI).

Rotura del tendón rotuliano

Un sobreesfuerzo puede causar una tendinitis, pero dependiendo de la fuerza que hayamos aplicado, también puede llegar a romper el tendón. En estas circunstancias, la contracción del cuádriceps ha sido tan brusca que el tendón no ha podido aguantar la fuerza y ha cedido. También puede ser que el tendón estuviera debilitado de antemano, lo que facilita que se rompa.

En cualquier caso, la lesión suele requerir cirugía para lograr una mejora total. De hecho, una publicación de la Revista Argentina de Traumatología del Deporte asegura que esta opción es fundamental para una recuperación plena.

Sin embargo, si la cirugía está contraindicada, también puede funcionar la opción conservadora. De elegirse esta alternativa, con reposo de aproximadamente 6 semanas y un programa de fortalecimiento posterior se puede volver prácticamente a la normalidad.

Tendinosis

El último problema con el tendón rotuliano que vamos a ver es la tendinosis. En esta tercera patología, hablamos de la degeneración del tejido que puede dar pie a la rotura.

Fisioterapeuta rehabilitando una lesión de ligamento cruzado anterior.

La causa de este problema es similar a la tendinitis. Específicamente, aparece cuando realizamos esfuerzos reiterados sin darle tiempo a recuperarse entre una y otra sesión. Cuando esto ocurre, se debilita el colágeno que hay entre sus fibras, lo que favorece que se rompa el tendón.

Si la tendinosis se detecta pronto, se puede curar rápidamente, pero suele acabar siendo una patología crónica. De llegar a este punto, tomará entre 3 y 6 meses para obtener una recuperación total.

Las del tendón rotuliano son patologías complicadas

La mala noticia es que las 3 patologías mencionadas requieren un largo periodo de rehabilitación. La buena es que normalmente obtendremos una recuperación completa y podremos volver a la vida que llevábamos antes de la lesión.

¿Y por qué lleva tanto tiempo curarlas? La causa principal es que tienen muy poca vascularización. Esto quiere decir que no tienen mucha sangre, lo que ayudaría a limpiar sustancias no deseadas y reparar los tejidos. Es la misma razón por la cual es más seguro hacerse un perforación en el lóbulo de la oreja que en la parte superior.

Para reducir los riesgos de padecer estas lesiones, trata de no hacer esfuerzos demasiado intensos y ten la musculatura fuerte y preparada. Finalmente, recuerda también la destacada importancia del descanso entre sesiones.

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  • F. Valera, F. Minaya y J. Sánchez. Efectividad de la electrólisis percutánea intratisular (EPI®) en las tendinopatías crónicas del tendón rotuliano. Trauma Fund MAPFRE (2010) Vol. 21, n. 4:227-236
  • G. Gumpel. Rupturas del tendon rotuliano. Rev. Asoc. Argent. Traumatol. Deporte (2007) Vol. 14, n. 1: 19-23