Pulsaciones descontroladas: ¿Cuándo preocuparte?

En este artículo aprenderás a reconocer si el aumento de la frecuencia cardíaca es normal o si debes acudir a un médico con urgencia.
Pulsaciones descontroladas: ¿Cuándo preocuparte?
Joseph Wickman

Escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman.

Última actualización: 08 enero, 2022

Las pulsaciones descontroladas pueden ser un síntoma muy preocupante. Sin embargo, también hay algunos casos en los que son el resultado de factores modificables y no representan un peligro inminente.

A continuación, vamos a analizar qué significa tener las pulsaciones altas. También veremos aquellas situaciones en los que esto puede ser normal o esperable y cuándo realmente deberías preocuparte.

Pulsaciones descontroladas

La función del corazón es bombear sangre por todo el cuerpo. Cuanta más sangre/oxígeno necesitan las estructuras del cuerpo, más sangre debe llegar a los tejidos.

En situaciones en las que se necesita mucha sangre, el corazón debe latir más rápidamente para facilitar la llegada de mayor volumen sanguíneo. Esto es lo que ocurre en condiciones normales. Pero también existen patologías cardiovasculares que aceleran el corazón o provocan que funcione de manera inestable.

El deporte y las adaptaciones cardíacas

El deporte puede cambiar la calidad de vida incluso desde etapas tempranas.

Cuando practicamos deporte, el cuerpo lucha por acostumbrarse al esfuerzo que le exigimos. Así es como crecen nuestros músculos si levantamos pesas, o se quedan más fibrosos si hacemos trabajo aeróbico.

Vale destacar que las adaptaciones también se producen a nivel circulatorio. Al practicar deporte de manera continuada, el corazón se acostumbra a tener que bombear mayor cantidad de sangre al cuerpo. Y esto se puede producir de dos formas. O bien aumentando el grosor de sus paredes para bombear la sangre más fuerte -entrenamiento de fuerza- o incrementando su capacidad de bombeo para proveer mayor cantidad de sangre en cada latido -entrenamiento aeróbico-.

Sin embargo, para que se produzcan estas adaptaciones tiene que pasar tiempo para que surjan efecto. Y aquí es donde encontramos la primera posibilidad de sufrir pulsaciones demasiado altas. Si empezamos a entrenar y sometemos al cuerpo a una intensidad desmedida, el corazón no está preparado y empezará a latir de forma descontrolada para intentar adaptarse.

Por lo tanto, no debemos preocuparnos es si nos encontramos en este caso. Si nos ocurre, simplemente debemos rebajar el nivel de nuestras sesiones de entrenamiento hasta que el cuerpo esté preparado. Alternativamente, podemos cambiar de disciplina para fortalecer el corazón de otra manera.

Patologías

Si este aumento de pulsaciones no ocurre al practicar deporte, o nos ocurre siempre que practicamos deporte, debemos preocuparnos. Es decir, si estamos simplemente andando rápidamente y se descontrolan las pulsaciones, es un signo de algo más grave.

Entre las patologías que pueden causar este aumento encontramos la arterioesclerosis. Esta patología cursa con un estrechamiento de las arterias del cuerpo. Esto genera que la sangre no llegue adecuadamente a los tejidos y fuerza al corazón a realizar un sobreesfuerzo.

También podemos tener una insuficiencia cardíaca, en la que el corazón simplemente bombea la sangre de forma deficiente no satisfaciendo las demandas metabólicas. Y ya en un caso más urgente podemos estar sufriendo un infarto de miocardio. En este caso, sería un aumento muy significativo que irá acompañado de otros síntomas como dolor en el brazo izquierdo, entre otros signos de alerta.

También existen patologías congénitas o degenerativas, las cuales pueden cursar con aumentos en la frecuencia cardíaca. En todos estos casos, debemos acudir a un especialista y realizarnos pruebas para saber qué ocurre y cómo tratarlo.

Incluso los estudios actuales indican que identificar la causa exacta puede ser complicado. Por eso es esencial realizar todas las pruebas necesarias y contar con médicos especialistas que puedan realizar un diagnóstico preciso y precoz.

Los cambios que el deporte produce en el corazón mejoran la salud.

Otros

Por último, también podemos estar sufriendo arritmias por otras razones. Una situación de mucho estrés o ansiedad, por ejemplo, nos aumenta la frecuencia cardíaca. Si nos pegan un susto, también. En la mayoría de casos, las arritmias se curan solas y de manera espontánea.

Puede ser un síntoma peligroso

Como hemos dicho anteriormente, si las pulsaciones descontroladas ocurren al practicar deporte o por alguna causa que puedas identificar, lo más probable es que se vaya solo.

Sin embargo, si ocurre fuera de estas situaciones, podemos estar ante un problema de salud muy grave. Es en estas ocasiones en las que debemos preocuparnos y consultar inmediatamente con un médico.

En cuanto al deporte, para nuestra salud siempre será preferible fortalecer el corazón de ambas maneras a través de la fuerza y la resistencia. Así el corazón crecerá ‘hacia fuera’ y ‘hacia dentro’, y nos podrá sacar de múltiples situaciones en las que necesitemos un aumento de flujo sanguíneo.

Por lo tanto, aunque solo queramos hacer pesas y vernos fuertes, para no sufrir otros tipos de problemas debemos intercalar sesiones aeróbicas. Correr, montar en bicicleta o nadar son ejemplos válidos en este caso. Esto también funciona al revés. Si solo salimos a correr, podemos sufrir una serie de lesiones asociadas con este deporte. Si intercalamos sesiones para aumentar la fuerza muscular, mitigaremos la probabilidad de aparición de estos problemas.



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