Riesgos de no cuidar un esguince de tobillo

Sigue leyendo este artículo para descubrir más razones por las que obligadamente debes tratar ese esguince de tobillo que sufriste hace unos días.
Riesgos de no cuidar un esguince de tobillo
Joseph Wickman

Escrito y verificado por el fisioterapeuta Joseph Wickman.

Última actualización: 26 julio, 2022

Hay riesgos serios relacionados directamente con no cuidar un esguince de tobillo. En efecto, estamos ante una lesión seria y debemos tratarla como tal.

A continuación, vamos a ver qué riesgos corremos cuando no lo hacemos. Es decir, si lo ignoramos o pensamos que no tenemos que prestarle atención solo por tener un poco de dolor en el tobillo.

Esguince de tobillo

El esguince de tobillo es una lesión en la que se dañan ligamentos de dicha articulación. Tenemos tres en la misma zona, pero lo más habitual es que solo se lesione una.

Dependiendo de la gravedad de la lesión y de cuántos ligamentos hayan sufrido daño, la lesión puede ser de grado 1, 2 o 3. Lógicamente, a mayor daño, menor será la estabilidad sobre la zona teniendo en cuenta que los ligamentos se comportan como estructuras estabilizadoras.

Por su parte, tenemos que saber que los ligamentos son las estructuras que limitan y guían la movilidad de las articulaciones. Son como ‘topes’ que evitan que salgan de su rango natural y hayan consecuencias peores. Por lo tanto, son un componente esencial a la hora de tener estabilidad articular. Debemos tener en cuenta esto al hablar de los riesgos de no cuidar un esguince de tobillo.

Hombre con dolor de cabeza después de correr

Cronicidad

La primera consecuencia de no cuidar esta lesión es que se hará crónica. Esas pequeñas – o moderadas – molestias que sentimos en el tobillo al hacer casi cualquier esfuerzo las vamos a tener durante un largo periodo de tiempo. Es decir, no es como lesiones menores que van a desaparecer por arte de magia.

Al cronificarse, la estructura se quedará permanentemente inflamada, ya que está continuamente intentando curarse. Y esto inevitablemente conllevará consecuencias peores para el ligamento.

Vuelta a la rutina

Para una persona mínimamente deportista, tener un esguince crónico significará no poder practicar su deporte favorito en buenas condiciones. No podrá mejorar ni dar su rendimiento óptimo debido a las molestias. Si ahora pensamos en un atleta de élite, las repercusiones son evidentes.

En cuanto a una persona más bien sedentaria, puede que un esguince crónico no le impida ir a la cocina o al baño. Pero siempre va a tener esas pequeñas molestias. Y como hemos visto antes, si este fenómeno se prolonga en el tiempo, puede conducir a lesiones peores.

Falta de equilibrio

Como hemos visto, los ligamentos forman parte del sistema del equilibrio del cuerpo, ya que mantienen a las articulaciones estables. Este sistema se llama también el sistema propioceptivo.

Cuando el ligamento no se cuida, no va a ser capaz de realizar su función correctamente. Y el resultado de esto es una pérdida de equilibrio o estabilidad. Con lo cual, cualquier terreno inestable, racha de viento o dificultad al caminar, podrá conllevar una caída. O, si volvemos a apoyar mal el pie, un esguince más grave o daño a otros tejidos adyacentes pueden aparecer.

Alterar patrón de la marcha

Uno de los riesgos más graves de no cuidar un esguince de tobillo es que puede alterar nuestro patrón de marcha natural.

Aunque pueda no parecer tan importante, a nuestra forma de caminar la hemos desarrollado acorde a al cuerpo y sus estructuras. Es decir, caminamos de forma que toda las estructuras corporales funcionan de manera correcta y no están en peligro. Cuando este patrón natural se ve alterado, se producen cambios a nivel de las tensiones que tienen que soportar distintos tejidos. Y si sometemos a los tejidos a tensiones y esfuerzos que no están naturalmente preparados para soportar, pueden lesionarse.

El resumen de este párrafo es que, al caminar de forma diferente, vamos a poner más tensión sobre estructuras que antes no tenían tanto trabajo. Y con el tiempo van a sufrir y se pueden lesionar. Esto es muy habitual en el deporte profesional, cuando un atleta intenta jugar pese a tener una lesión menor. Acaba distribuyendo el peso de forma distinta y sufre una lesión que supuestamente no tiene nada que ver con la anterior.

Hombre con dolor en el tendón de Aquiles.

Hay grandes riesgos relacionados con no cuidar un esguince de tobillo

Visto todo lo anterior, queda clara la importancia de cuidar adecuadamente un esguince. Deberemos darle tiempo al ligamento para recuperarse y después hacer un trabajo intenso de rehabilitación. No solo tendremos que recuperar la fuerza perdida durante este tiempo, si no que haremos mucho trabajo propioceptivo, de equilibrio.

De lo contrario, ya hemos visto qué nos ocurrirá con cierta seguridad.

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  • D. Rincón, J. Camacho, N. Sauza et al. Abordaje del esguince de tobillo para el médico general. Salud UIS. Vol. 47 Núm. 1 (2015).
  • L. Guirao, E. Pleguezuelos y M. Pérez. Tratamiento funcional del esguince de tobillo. Rehabilitación. Volume 38, Issue 4, 2004, Pages 182-187.