¿Cuáles son los 4 factores mentales del rendimiento deportivo?

Dentro de todo el trabajo psicológico que se puede realizar con un deportista existen unos factores esenciales que no se pueden olvidar. En este artículo te decimos cuáles son y los desarrollamos.
¿Cuáles son los 4 factores mentales del rendimiento deportivo?
Gloria Redondo Rincon

Escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon.

Última actualización: 29 octubre, 2022

Trabajar los factores mentales esenciales es un punto clave para aumentar el rendimiento deportivo. El trabajo psicológico en el deporte es igual de importante que el trabajo físico, aunque a veces se intente pasar por alto.

Todos los deportistas son conscientes de que los factores mentales influyen, de forma directa o indirecta, en su rendimiento deportivo. Muchos de ellos son conscientes de lo que pasa cuando falta la concentración, la confianza o la motivación. Y el problema puede deberse a que no han recibido la formación necesaria para tener recursos para gestionar esos momentos difíciles.

Antes ponerse a trabajar sobre las variables psicológicas más implicadas en el rendimiento es más importante conocer cuáles son. Tener un mínimo conocimiento de la psicología deportiva permitirá trabajar de forma más eficiente y focalizada. Por ello, a continuación profundizamos en los principales factores mentales del rendimiento deportivo.

1. Atención y concentración

La atención es quizás la primera variable psicológica que se deba conocer y trabajar. Esto se debe a que es la base a partir de la cual se construyen el resto. Si el deportista es capaz de regular y dirigir su atención a aquello que es relevante en cada momento, la mitad del trabajo está hecho.

Un aspecto muy interesante es que no existe un solo tipo de atención. Tradicionalmente el foco atencional se divide en dos variables: interna/externe y ancha/estrecha.

La dopamina es importante para la concentración en el deportista.
La concentración es otro de los requisitos mentales para el éxito deportivo.

La primera dimensión hace referencia a si la atención se dirige hacia el mundo externo o hacia uno mismo. Cuando se dirige a uno mismo se presta atención a los estados mentales, pensamientos y sensaciones subjetivas. Por el contrario, la otra dimensión corresponde a la cantidad de información que se procesa. Si el foco es ancho se procesa más información que si es estrecho, pero este último es capaz de percibir más los detalles.

2. Confianza en uno mismo

Las creencias que el deportista tiene sobre él mismo son muy influyentes sobre cómo resuelve las competiciones. Como es de esperar, aquellos que crean más en sus capacidades afrontarán las competiciones de una manera mucho más positiva. Y eso seguro que se refleja en su forma de desenvolverse.

La forma en la que la autoconfianza se relaciona con el rendimiento tiene forma de U invertida. No es una relación lineal en la que a medida que aumenta la confianza también lo hace el rendimiento de manera proporcional. Esto es así hasta llegar a nivel medios de confianza, pero unos niveles excesivamente altos de confianza repercuten de manera negativa en el rendimiento.

Los excesos de confianza muchas veces están detrás de despistes, poca preparación o dotarle de poca importancia a una competencia.

3. Motivación

Otro de los factores mentales esenciales para el rendimiento deportivo es la motivación. Es necesario que el deportista esté motivado para que pueda mantener el esfuerzo en cada entrenamiento; y que no tire la toalla a pesar de las dificultades.

Como definición general de la motivación podemos decir que esta es como la gasolina que mueve a la persona a conseguir sus metas. Es interesante que la motivación es la fuerza para seguir hacia delante a pesar de que todo vaya en contra, una situación que se da con bastante frecuencia un ámbito tan duro como es el deporte.

4. Cohesión grupal

Hasta aquí se han tratado variables propias del deportista. Aun así, no se debe pasar por alto que muchos deportes son colectivos, y que esa mente grupal también se debe trabajar como un elemento más.

Jugadores de Básquet escuchando a su líder
La unión grupal se impone como un requisito para el éxito deportivo que trasciende la esfera individual.

La cohesión no es una variable implícita que no se pueda conocer, sino que hay procedimientos destinados a explorar cómo son las relaciones en el grupo. En un estudio de la Universidad Católica de Valencia, se detallan técnicas accesibles para todos los equipos con el objetivo de conocer la estructura y dinámica grupal. El método principal es la elaboración de lo que se conoce como “matriz sociométrica” o su representación gráfica en el sociograma.

Los factores mentales son claves para dar lo mejor de uno mismo

Llegar a convertirse en la mejor versión de uno mismo requiere un duro y constante trabajo. Todos los deportistas están en disposición de llegar a esta versión de ellos mismos, pero el trabajo es un factor necesario que no todos llegan a completar.

En cuanto al trabajo mental debe incluir la gestión de las cuatro variables que se han visto como la atención, la autoconfianza, la motivación y la cohesión grupal. Es cierto que no son las únicas, pero sí que pueden constituir una base o punto de partida, especialmente si el deportista no ha tenido contacto con un psicólogo previamente.

Para finalizar, la mejor forma de trabajar estos factores mentales es incluirlos dentro de la rutina normal de entrenamiento. Cuanto mayor sea el acoplamiento entre parte mental y física, mayor será el provecho que se le puede sacar a cada sesión.

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