Vampiros energéticos: cómo detectarlos y evitarlos

Los seres humanos somos animales sociales, y como tales, necesitamos la compañía de los demás para sobrevivir. No obstante, existe un grupo de personas, los vampiros energéticos, que por salud mental es mejor mantener alejados.
Vampiros energéticos: cómo detectarlos y evitarlos
Gloria Redondo Rincon

Escrito y verificado por la psicóloga deportiva Gloria Redondo Rincon el 09 noviembre, 2021.

Última actualización: 09 noviembre, 2021

El principio de conservación de la energía enuncia que esta ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Sin embargo, parece que hay una excepción a esta ley: los vampiros energéticos. ¿Sabes cuáles son estas personas?

Los vampiros energéticos son aquellos individuos que absorben la energía del entorno en su propio provecho. Ellos se enganchan a cualquier fuente de estimulación hasta que están saciados, y una vez conseguido su objetivo, la desechan sin ningún tipo de interés.

Cómo reconocer a los vampiros energéticos

Esta clase de personas tiene unas características que son fácilmente reconocibles: locuacidad, extraversión, búsqueda de sensaciones… sin embargo, si hay algo que dominan los vampiros sociales son las apariencias.

Por encima de todo, son personas camaleónicas que saben adaptarse a cada situación, por eso no siempre es fácil detectarlos. A continuación, damos unos consejos para poder pillarlos más fácilmente.

Son aduladores para pedir favores

Como se mencionó anteriormente, la característica principal de los vampiros energéticos es su capacidad para manejar las apariencias y resultar personas encantadoras. Pero hay que tener cuidado con esta falsa apariencia, ya que la amabilidad no es sentida, sino un medio para conseguir un objetivo.

Es muy fácil caer en las garras de estas personas, ya que se sirven de los elogios y halagos para ganarse la confianza. Una vez conseguido esto, se aprovecharán del vínculo establecido para pedir favores personales. Es decir, el hecho de presentarse como personas simpáticas no tiene mayor interés que el conseguir que sus demandas sean satisfechas.

Hay que tener cuidado con los elogios si provienen de los vampiros energéticos.

Solo aceptan halagos, pero no críticas

No hace falta decir que los vampiros energéticos son manipuladores y oportunistas. Además, son personas que tienen un ego inflado y se creen mejores que el resto.

A pesar de manejar las impresiones sociales, hay algo que delata a los vampiros, y es que solo aceptan las cosas positivas que se digan de ellos. Cualquier crítica, por muy constructiva que sea, se interpretará como un ataque personal.

El egocentrismo llevado al extremo puede llevarlos a ser vengativos. Si la crítica se toma como un ataque personal, es probable que la persona guarde rencor y busque su oportunidad para restaurar su honor dañado.

En todas las situaciones juegan el papel de víctimas

Cualquier disputa tiene varias interpretaciones en función del lado del que se mire. No obstante, esto no parece ser el caso cuando se trata con un vampiro social, ya que esta persona siempre jugará el papel de la víctima.

Visto sin conocimiento, parece que se trata de esa clase de persona que siempre tiene mala suerte y todo le sale mal. No obstante, cuando uno obtiene varias perspectivas de la situación, comprende que esto no siempre es así.

La motivación que subyace a jugar siempre el papel de víctima no es obtener un beneficio material, sino el cariño y la atención de los demás. De hecho, pueden llegar a ser mitómanos, mentirosos patológicos que se inventan partes de su vida con ese objetivo.

No quieren afrontar sus problemas, solo se quejan

Los problemas son algo inevitable en la vida. Por mucho que se quiera huir de ellos, no se puede conseguir que desaparezcan. Por ello, la mejor estrategia es atacarlos directamente y actuar sobre las causas que los generan.

Los vampiros energéticos siempre tienen quejas para cada situación.

Aunque los problemas son algo desagradable, los vampiros energéticos no tienen ningún interés en resolverlos. Ellos se encuentran más cómodos en la pasividad, transmitiendo sus quejas a los demás y jugando el papel de víctima. No les interesa ningún consejo; lo único que buscan es robarle la energía a los demás, y el dar pena es el medio idóneo para conseguirlo.

Huye de los vampiros energéticos

Aún siendo personas encantadoras a primera vista, es mejor mantener lejos a aquellos que cumplan el perfil de vampiro energético. No solo porque nos chuparán la energía hasta quedar exhaustos, sino porque jugarán con las emociones y se corre el riesgo de salir perjudicado de la relación.

Lo más importante es establecer límites con cualquier tipo de persona y mostrarse asertivo. Los límites y la comunicación son los pilares de cualquier relación sana y, además, ayudarán a prevenirse de los efectos negativos de dar con un vampiro energético.

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  • Northrup, C. (2019). Cómo evitar a los vampiros energéticos. (1.a ed.). Urano.