¿Cómo freír los alimentos correctamente?

19 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Los alimentos fritos tienen un lugar en las dietas, aunque de forma moderada. No obstante, hay que aprender a prepararlos correctamente para reducir los riesgos que acarrean.

¿Sabes cómo freír los alimentos correctamente? Freír es una de las peores opciones a la hora de elegir un método de cocción. Produce una serie de sustancias de deshecho que pueden perjudicar a la salud y al organismo. Además, es una forma de aumentar el contenido calórico de la dieta y la carga de ácidos grasos de tipo trans.

No obstante, existen formas correctas e incorrectas de freír los alimentos. Hacerlo de una manera adecuada minimiza el daño que este tipo de alimentos pueden ocasionar en el organismo. A pesar de todo, hay que tener en cuenta que en una dieta variada hay hueco también para las frituras, deben de consumirse con moderación pero son entendibles de manera esporádica.

Freír alimentos correctamente: ¿qué debes saber?

Como lo demuestra una revisión en la revista Nutrients, el consumo frecuente de alimentos fritos tiene efectos adversos sobre la salud, principalmente en el sistema cardiovascular. Además, también se asocia con la obesidad y otras enfermedades crónicas.

Sin embargo, de acuerdo con una publicación en International Journal of Food Sciences and Nutrition, los alimentos fritos ciertamente tienen un lugar en las dietas, siempre y cuando se consuman de forma moderada.

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Utilizar aceite de oliva

Freír los alimentos correctamente
A la hora de freír los alimentos es preferible elegir el aceite de oliva por encima del aceite de girasol. Además, lo idóneo es que esté completamente limpio.

Es importante priorizar el aceite de oliva frente al de girasol. Además, es preferible que sea nuevo, no reutilizarlo. En el caso de tener que volver a usarlo es bueno colarlo previamente. Hay que tener en cuenta que, cuantas más veces se utilice el aceite, más probable es que se creen elementos nocivos para la salud.

No todos los aceites aguantan el mismo número de frituras, la calidad del producto es un factor clave en este aspecto. Por otra parte, debe de esperarse conseguir una temperatura adecuada del aceite antes de sumergir los alimentos. Si se introducen los elementos con el aceite frío, se empaparán de este, volviéndose más grasos y menos crujientes.

Sin embargo, la inmersión de los alimentos en aceite muy caliente crea una costra externa que impide que el aceite penetre hacia el interior. Es importante introducir los alimentos lo más secos posible y evitar apilar muchos alimentos a la vez para evitar que la temperatura del aceite decaiga.

Frituras de pescados

Suele ser recomendable recubrir los pescados de una película de harina para mejorar el dorado y la fritura. Es posible también pasarlos previamente por huevo y pan rallado, ya que se trata de alimentos ricos en agua, cuyo vapor puede ocasionar problemas en el dorado.

Por norma general, los alimentos con gran contenido acuoso deben de freírse entre 160 y 180 ºC. Si se trata de alimentos muy gruesos esta temperatura, incluso, podría descender hasta los 140 ºC, para de este modo evitar que se queden crudos por dentro.

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Cuidado con la acrilamida

alimentos fritos
A la hora de preparar frituras es importante tener cuidado con la acrilamida. De ser posible, lo mejor es elegir otro método de cocción como al vapor o a la plancha.

La fritura es un método de cocción que genera acrilamida, una sustancia cancerígena a medio plazo. Por lo tanto, es un tipo de preparación que no debe de consumirse con frecuencia. Lo óptimo es priorizar la plancha, el horno, la cocción con agua y el vapor como métodos de cocción habituales.

No obstante, es posible consumir fritos y rebozados en alguna ocasión, pero siempre teniendo presente lo que suponen. Otro de los factores que no se debe de olvidar es que los alimentos fritos aumentan su valor calórico y su contenido en ácidos grasos trans.

El aceite de oliva es rico en ácidos mono y poliinsaturados. Sin embargo, cuando se someten a altas temperaturas, estas grasas se transforman en trans y pueden ser nocivas para la salud. Para minimizar el daño que este método de cocción le puede producir al organismo, es interesante que la dieta tenga la carga de antioxidantes necesaria.

De este modo, se reducirá la producción de radicales libres y los procesos de inflamación que podrían ser nocivos. Por lo tanto, las verduras y las frutas han de estar presentes de manera continuada en las preparaciones. Además, el aporte de fibra puede suponer el incremento de la producción de vitamina E y K a nivel intestinal, que también presentan efectos relacionados con la antioxidación.

Fríe adecuadamente los alimentos, pero fríelos poco

A pesar que las frituras deben de realizarse de manera esporádica, existen modos de hacerlas correctamente. Con esto conseguiremos una mejora organoléptica del producto final, una disminución del aceite que contiene y una reducción de los riesgos que el consumo de estos productos pueden representar contra la salud.

Las claves de la fritura siempre son la temperatura del aceite y su procedencia. Es necesario diferenciar el grosor de los alimentos y adecuar la temperatura en función del resultado que queramos conseguir. Los alimentos deben de freírse por tandadas, intentando evitar que la temperatura del aceite decaída debido a la acumulación de muchos alimentos fríos en la sartén.

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