Gastrosquisis en recién nacidos

La gastrosquisis es una afección potencialmente mortal. Necesita tratamiento inmediato luego del nacimiento para que los órganos abdominales del bebé puedan funcionar con normalidad.
Gastrosquisis en recién nacidos
Marcela Caffulli

Revisado y aprobado por la pediatra Marcela Caffulli.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 22 noviembre, 2022

La gastrosquisis es una de las malformaciones congénitas más frecuentes. Sin embargo, a su vez, es desconocida por la mayor parte de la población.

Esta patología tiene lugar cuando los músculos de la pared abdominal del bebé no se forman correctamente durante el embarazo. Como consecuencia, queda un orificio que comunica la cavidad abdominal con el exterior, a través del cual salen los intestinos y otros órganos del pequeño. Por lo general, este defecto se ubica hacia el lado derecho del ombligo.

Debido a que las vísceras abdominales quedan expuestas al líquido amniótico, se pueden irritar y también, acortarse, hincharse o retorcerse. Luego del nacimiento, el neonato precisará una cirugía para que se reubiquen los órganos en el interior de la cavidad y para reparar la pared abdominal. A pesar de la cirugía, los bebés que han sufrido gastrosquisis pueden desarrollar a futuro problemas con la alimentación, con la digestión y con la absorción de nutrientes.

Causas y factores de riesgo de la gastrosquisis

Algunos de los casos de gastrosquisis se deben a variantes genéticas, como señala un estudio publicado en el American Journal of Medical Genetics Part A, aunque en otras ocasiones, puede ser el resultado de la combinación entre los genes y los factores ambientales. En cuanto a estos últimos se describen los siguientes:

  • Ser madre a temprana edad: las madres adolescentes tienen más probabilidades de tener un bebe con gastrosquisis que las de mayor edad.
  • Consumir tabaco y alcohol durante la gestación: las mujeres fumadoras y que consumen alcohol presentan mayor riesgo de tener bebés con gastrosquisis.

Todo ello se evidencia en esta información de Centers for Disease Control and Prevention (CDC).

Diagnóstico y tratamiento

gastrosquisis
El diagnóstico de la gastroquisis puede hacerse antes del nacimiento, pero para ello la gestante debe realizarse algunas pruebas médicas, destinadas a la detección de malformaciones congénitas.

El diagnóstico puede ser previo al nacimiento o tan pronto nace el bebé. Durante el embarazo, se realizan pruebas diseñadas para la detección de malformaciones congénitas. Además, en muchos casos, el defecto de la pared abdominal se puede objetivar en una ecografía.

En cuanto al tratamiento, la gastrosquisis requiere una resolución lo más pronta posible después del nacimiento, con el fin de que los órganos del bebé se puedan desarrollar y estén protegidos dentro del abdomen.

En el caso de que el defecto sea pequeño, será factible repararlo en una sola intervención. Sin embargo, si se trata de un defecto grande, en el que muchos órganos se salen de la cavidad, la reparación puede hacerse por etapas, tal como señala este trabajo de investigación publicado en la revista Surgical technology international. Una vez realizada la cirugía, el bebé pasa a la unidad de cuidados intensivos para neonatos hasta estabilizarse.

Riesgos de la cirugía

Los riesgos de la anestesia y la cirugía general son los siguientes:

En cuanto a los riesgos específicos de la cirugía reparadora de la gastrosquisis, mencionamos los más relevantes:

  • Lesión a órganos dentro de la cavidad abdominal.
  • Hernia de la pared abdominal.
  • Parálisis temporal del intestino delgado.
  • Inflamación del tejido que recubre la pared abdominal.
  • Problemas respiratorios, sobre todo cuando las cavidades internas del niño no han crecido lo suficiente. En muchos casos, es posible que el niño requiera asistencia respiratoria mecánica durante unos días o semanas después de la cirugía.

Tratamientos complementarios

Además de la cirugía de reparación de la gastrosquisis, el recién nacido requiere nutrición por sonda nasogástrica y reposición de líquidos por vía intravenosos.

Además de la cirugía, los bebés con gastrosquisis, a menudo, necesitan también otros tratamientos:

  • Oxígeno.
  • Analgésicos.
  • Antibióticos para prevenir infecciones.
  • Líquidos y electrolitos por vía intravenosa.
  • Nutrición por sonda nasogástrica.

La alimentación empieza por sonda nasogástrica tan pronto como se reanuda la función intestinal del bebé después de la cirugía. Sin embargo, la alimentación por vía oral se hará muy lentamente, de forma paulatina. El alta medica suele darse en un plazo comprendido entre los 15 y 25 días posteriores al ingreso.

Prevención de la gastrosquisis

La prevención consiste en tener un cuidado prenatal adecuado, con hábitos saludables y acudiendo a las consultas necesarias para prevenir complicaciones. Una vez hecho el diagnóstico, se necesita atención especializada y un seguimiento adecuado por parte del equipo de salud.

En los casos en los que se detecta la patología, la ecografía prenatal juega un papel destacado. Así, se recomienda el control ecográfico semanal a partir de las 30 semanas de gestación.

Por lo general, los recién nacidos con gastrosquisis nacen con peso bajo, y entre un 10 y un 20 % tienen malformaciones intestinales asociadas. A raíz de esto, se cree que el grado de sufrimiento intestinal determinará, en gran parte, el pronóstico de sobre vida de estos pequeños.

No obstante, en los últimos años, la supervivencia ha mejorado de forma notable. Esto se debe a la detección precoz y a la aplicación de protocolos de seguimiento prenatal, así como los cuidados intensivos apropiados.

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