Grados de las escaras en pacientes y tratamiento

Los grados de las escaras difieren en la gravedad de estas heridas que se generan en la piel por la presión o fricción que se ejerce sobre un plano duro.
Grados de las escaras en pacientes y tratamiento
María Vijande

Escrito y verificado por la farmacéutica María Vijande el 24 mayo, 2021.

Última actualización: 24 mayo, 2021

Los grados de las escaras dependerán de la gravedad de las mismas. Sin embargo, antes de conocer en profundidad cuáles son estos grados, debemos saber qué son exactamente las escaras.

Por lo tanto, las escaras (también llamadas úlceras por presión) son unos daños en la piel y en el tejido subyacente debido a la presión prolongada o fricción que se ejerce sobre un plano duro. Aparecen con frecuencia en pacientes encamados durante largo tiempo.

Además, el grado en las escaras será mayor en las personas de edad avanzada, ya que estas úlceras producen serios problemas en estas personas.

Son muy dolorosas y producen un elevado número de infecciones locales y generales. Se localizan en las partes más prominentes del cuerpo, sacro, trocánteres (prominencia ósea que se encuentra situado en la extremidad superior o epífisis del fémur), talones, escápulas y región occipital.

Su gravedad varía desde el enrojecimiento de la piel hasta la pérdida de la misma pudiendo llegar a dejar el hueso al descubierto.

Grados de escaras

Los grados de las escaras son múltiples.
Las escaras pueden disminuir de forma considerable la calidad de vida.

Los profesionales de la salud utilizan un sistema de clasificación para describir la gravedad y los grados de las escaras. Por lo tanto, se distinguen 4 categorías:

  • Grado 1: una escara de primer grado es el tipo de lesión más superficial. El área de la piel afectada aparece descolorida y rojiza en pacientes blancos y amoratada o azulada en pacientes con la piel más oscura. En una escara de grado 1, la piel permanece intacta, pero puede doler, picar y resultar o bien tibia y mullida o bien dura al tacto.
  • Grado 2: en las úlceras por presión de segundo grado, parte de la superficie externa de la piel, es decir, la epidermis, o la parte más interna de la piel o dermis, resulta dañada. Esto provoca una pérdida de tejido cutáneo. La úlcera aparece como una herida abierta o ampolla.
  • Grado 3: en esta categoría la pérdida de la piel se produce en todo el grosor de la misma. Además, el tejido subyacente también se encuentra dañado. Sin embargo, ni los músculos ni los huesos presentan daños. La escara se presenta como una herida profunda, ahuecada.
  • Grado 4: de los 4 grados de escaras que hay, este es el más grave. En esta situación la piel está muy dañada y el tejido contiguo sufre necrosis, es decir, se muere. Además, el músculo subyacente o el hueso pueden verse afectados. Los pacientes con este tipo de úlceras por presión presentan un alto riesgo de desarrollar infecciones graves.

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Tratamiento

Puesto que las escaras son un problema sanitario complejo causado por un número de factores interrelacionados, la asistencia sanitaria debe llevarse a cabo por un equipo de profesionales de diferente naturaleza. Algunos técnicas y tratamientos de las escaras son los siguientes:

Cambio de posición

El movimiento del cuerpo y el cambio de posición a intervalos regulares es una de las mejores maneras de prevención de la aparición de estas lesiones. Libera la presión en casos de grados de escaras 1 y 2.

Colchones y cojines

Los grados de las escaras tienen tratamiento.
Todas estas medidas pueden resultar útiles.

Existe una amplia gama de colchones y cojines especiales para liberar presión en las partes vulnerables del cuerpo. Los pacientes con escaras más graves necesitan un colchón más sofisticado o incluso un sistema de cama.

Por ejemplo, hay colchones que se pueden conectar a un flujo continuo de aire y que se regula de forma automática para reducir la presión en los momentos necesarios.

Apósitos

Algunos ejemplos de este tipo de productos son:

  • Hidrocoloides: son apósitos que contienen un gel especial que favorece el crecimiento de nuevas células cutáneas.
  • Alginatos: se trata de apósitos elaborados con algas marinas que contienen sodio y calcio. Han demostrado acelerar el proceso de curación.

Preparados tópicos

Las cremas o las pomadas pueden utilizarse para acelerar el proceso de curación. Además, previenen un mayor daño cutáneo. Un tipo de productos químicos conocidos como depuradores de radicales libres pueden utilizarse también para prevenir el daño celular a nivel genético.

Antibióticos

Se utilizan para prevenir la infección bacteriana y, como precaución, prevenir también el desarrollo de una infección secundaria.

La pomada antiséptica pude aplicarse también directamente en las escaras para limpiarlas de cualquier bacteria ya presente.

Cirugía

A veces no es posible curar estas heridas y es necesario recurrir a una cirugía para sellar la escara y prevenir más daños en el tejido. La técnica más utilizada se denomina reemplazo por injerto. Se toma un injerto de piel y músculo de otra parte del cuerpo y se utiliza para sellar la úlcera.

Una patología compleja

Como pudiste darte cuenta a lo largo del artículo, las escaras son muy comunes, fáciles de producir y, además, con un tratamiento complicado. En pacientes con factores de riesgo -principalmente los encamados debido a patologías crónicas- deben tenerse en cuenta las múltiples medidas antiescaras para mejorar el pronóstico de estas lesiones.

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