¿Cómo hacer mermelada de frambuesa?

29 Marzo, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Anna Vilarrasa
El consumo de frambuesas va en aumento, no solo por su agradable sabor y su versatilidad culinaria, sino también por sus nutrientes y prometedores beneficios para la salud.

Las conservas de frutas son una de las mejores formas de disfrutar de ellas todo el año o de aprovechar aquellas piezas a punto de estropearse. Una receta que seguro sorprenderá es la de mermelada de frambuesa.

Además, para muchos es interesante saber que su elaboración es sencilla; consta de pocos pasos y no son necesarios utensilios especiales. Tan solo una noche de maceración con el azúcar y unos minutos más de cocción.

Así que tanto los grandes cocineros como los principiantes se pueden poner ya manos a la obra para disfrutar de este dulce que acompaña una buena rebanada de pan, un yogur cremoso o una tarta de queso casera.

Los beneficios de la frambuesa para la salud

Rubus idaeus es el nombre científico del arbusto conocido como frambueso, nativo de Europa y del norte de Asia. Su fruta es pequeña y puede ser de muchos colores, aunque la más común suele ser la roja.

Su llamativo tono ya nos indica la presencia de algunos fitoquímicos saludables. Además, de todas las bayas es una de las más dulces. El mejor momento para consumirla es entre finales de verano y principios de otoño.

Pero aparte de destacar por su sabor y usos en la cocina, son remarcables algunos de sus nutrientes. Los más notables son la vitamina C, la K, el magnesio, el manganeso y la fibra. Se trata de una fruta muy ligera y con abundante proporción de agua.

Actividad antioxidante

Los antioxidantes presentes en los alimentos son necesarios para neutralizar los radicales libres que se generan en el organismo o que se encuentran en el medio ambiente.

En la frambuesa se han podido identificar distintos tipos de ellos, como la vitamina C, las antocianinas, la quercetina y el ácido eleágico.

El estrés oxidativo (producido por un exceso de radicales libres) se relaciona con un riesgo mayor de padecer algunas enfermedades, como envejecimiento prematuro, cáncer, diabetes o problemas cardíacos.

Frutos rojos con antioxidantes.
Los frutos rojos contienen fitonutrientes antioxidantes que bloquean los daños generados por los radicales libres.

Lee más: ¿Qué son los antioxidantes y para qué sirven?

Gran fuente de vitamina C

Más allá de los cítricos, este micronutriente se encuentra presente en otras frutas, como las fresas, la piña o las frambuesas. De las 3 raciones de fruta que se aconseja tomar al día, habría que introducir una pieza con alto aporte de vitamina C para asegurar las necesidades diarias.

Y es que esta vitamina es importante en muchos aspectos. Gracias a ella el cuerpo absorbe de forma más eficiente el hierro de los alimentos, mejora la cicatrización por la generación de colágeno y contribuye a la defensa frente a patógenos.

Protección frente a enfermedades no transmisibles

En las últimas décadas, algunos problemas de salud como la diabetes, el alzhéimer y las enfermedades cardiovasculares han ido en aumento.

De forma general, los expertos aconsejan una alimentación con elevada presencia de frutas y verduras, pues se conoce su efecto protector. En el caso de las frambuesas, existen además estudios específicos.

Aunque es necesaria más evidencia en humanos, los ensayos in vitro muestran una actividad estabilizadora metabólica y antiinflamatoria. Estos efectos se relacionan con mejores marcadores en presión arterial, perfil lipídico, arterioesclerosis y glucemia.

Ligera y baja en carbohidratos

Una taza de frambuesas aporta pocas calorías y una cantidad significativa de fibra. Gracias a esto, son buenas aliadas a la hora de seguir dietas de adelgazamiento. Además, su dulzor natural puede ayudar a reducir el deseo por alimentos más azucarados.

También es una de las frutas con un contenido más bajo de carbohidratos que el resto, junto con la sandía, el melón cantaloupe, el aguacate y las fresas. Así, se convierten en una buena elección en aquellas dietas con bajo contenido de este macronutriente.

Receta de mermelada de frambuesa

Ahora que ya se conoces sus virtudes y beneficios es el momento de introducirla en la dieta. No solo se come fresca, sino que puede formar parte de un gran número de preparaciones. Pero una de las mejores para lograr una máxima conservación es, sin duda, la mermelada de frambuesa.

Ingredientes necesarios para la receta

  • 500 gramos de frambuesas frescas.
  • 350 gramos de azúcar blanco.
  • 2 cucharadas de zumo de limón.

Pasos a seguir en la elaboración de la mermelada de frambuesa

  1. En primer lugar, lavar y escurrir bien las frambuesas. A continuación, colocar en una cacerola y esparcir por encima el azúcar. Tapar con un papel film y dejar en la nevera toda la noche.
  2. Al día siguiente colocar el cazo al fuego fuerte. En el momento que empieza a hervir bajar al mínimo. Remover bien, tapar y dejar cocer durante 10 minutos. Pasado este tiempo, destapar y hervir 5 minutos más a potencia media. Añadir el zumo de limón y remover con cuidado.
  3. Apagar y dejar enfriar la preparación. Si no se desean encontrar pepitas o trozos más grandes de fruta hay que pasarla por un colador. 
  4. Envasar en tarros apropiados y conservar en la nevera.

Para obtener una conserva de larga duración es necesario practicar otro envasado. Con la mermelada de frambuesa todavía caliente, verter en tarros de cristal. Tapar y poner al baño maría durante 20 minutos.

Frambuesa para preparar mermelada.
La frambuesa puede conservarse por más tiempo para su consumo posterior en forma de mermelada, lo que aumenta su vida útil.

Saca el máximo partido a la receta de mermelada de frambuesa

Hacer mermelada de frambuesas en casa no tiene ninguna dificultad. El punto clave es elegir la fruta ni muy verde ni muy pasada, pues es cuando presenta su mejor sabor y todos los nutrientes.

Con esta receta es posible disfrutar del sabor y de sus beneficios durante gran parte del año. Aunque es importante subrayar que una preparación dulce nunca sustituye una pieza de fruta entera y debe introducirse en la dieta con moderación. 

Como es costumbre en muchos lugares, la mermelada suele usarse para untar sobre una rebanada de pan o para endulzar un yogur. Pero también existe la posibilidad de añadirla a todos los helados y batidos caseros con lo que se obtiene un extra de sabor sorprendente.

Asimismo, se convierte en una curiosa salsa para acompañar unos aperitivos de queso o alitas de pollo al horno. También con un poco de mantequilla se reduce y elabora una deliciosa salsa para carne o bien una vinagreta con aceite. Y es que en la imaginación también está la magia de la cocina.

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