Hipotonía muscular en bebés: ¿cómo reconocerla?

La hipotonía muscular en bebés no pone en riesgo la vida del pequeño, pero sí puede llegar a afectar su desarrollo en algunos casos. Si bien la mayoría de los niños superan esta condición, también hay casos que resultan incurables.
Hipotonía muscular en bebés: ¿cómo reconocerla?
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina el 14 septiembre, 2021.

Escrito por Edith Sánchez, 14 septiembre, 2021

Última actualización: 14 septiembre, 2021

La hipotonía muscular en bebés no es una enfermedad, sino un signo clínico. Por lo general, está asociada a alguna patología de base. Se caracteriza por la flacidez, la falta de resistencia a los movimientos y la falta de movilidad en el bebé.

Aunque no hay datos exactos al respecto, se estima que la hipotonía muscular en bebés se presenta en el 2 al 3 % de los recién nacidos y lactantes. Alrededor del 80 % de los casos son benignos y evolucionan de forma positiva.

Cualquiera que sea el caso, la hipotonía muscular en bebés es una condición que debe ser detectada y diagnosticada con prontitud. Entre más rápido se detecte, mayores son las oportunidades de tratarla y superarla con éxito.

Signos y síntomas de la hipotonía muscular en bebés

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Los bebés con hipotonía muscular suelen presentar dificultad para sostener la cabeza.

La hipotonía muscular en bebés hace referencia a la falta de tono muscular en los recién nacidos o lactantes. Los músculos sanos nunca están relajados del todo, sino que siempre conservan algún grado de tensión y rigidez. A esto se le conoce como «tono muscular».

Ese tono muscular se requiere para mantener una postura, por ejemplo, la espalda erguida. Si hay hipotonía muscular, esto no se puede hacer de forma normal. En el caso de los bebés, hay algunas señales que pueden advertir la presencia de esta condición:

  • Dificultad para sostener la cabeza.
  • Brazos y piernas «blandos». Se ven más extendidos, flexibles y arqueados de lo normal. Al movérselos no presentan resistencia.
  • Reacción lenta. Demoran un poco más de lo habitual en retirar un miembro ante un estímulo doloroso.
  • Dificultad para engancharse al pecho materno.
  • Dificultades para la succión.
  • Problemas para girar sobre el vientre, cuando están bocabajo.
  • Alerta disminuida.
  • Llanto débil y voz apagada.
  • Demora en gatear, caminar y realizar actividades motrices.

En la hipotonía muscular en bebés se siente al pequeño como si fuera «un muñeco de trapo». Es flácido y parece como si se escurriera de los brazos al cargarlo. Es posible que tarde más en hablar y alimentarse por sí solo.

¿Cuál es la causa?

La hipotonía muscular en bebés tiene múltiples causas. Casi siempre está presente desde el primer mes de vida, pero no es fácil detectarla en esa etapa. También es posible que aparezca más adelante.



A veces la hipotonía muscular en bebés es síntoma de una enfermedad del sistema nervioso central o periférico. También es posible que sea fruto de problemas durante la gestación o el parto. En un porcentaje pequeño es efecto de un problema hereditario.

Causas prenatales y natales

La hipotonía muscular en bebés puede ser efecto de patologías presentes en la madre durante la gestación. Enfermedades como la diabetes mellitus, la diabetes gestacional, el lupus, la epilepsia, la miastenia, la miotonía o la hiperlaxitud articular, entre otras, pueden provocar la anomalía.

Lo mismo ocurre con las infecciones maternas como el herpes, la rubeola, etc. Cuando las madres han tenido abortos repetidos o tienen avanzada edad. hay mayor riesgo de que se presente hipotonía muscular en bebés. Lo mismo sucede cuando la madre ha ingerido sulfato de magnesio para la hipertensión arterial o benzodiacepinas.

Otros factores que pueden generar esta condición son la infección al momento del parto, un trauma durante este, la hipoxia en el bebé, la falta de apoyo ventilatorio al momento de nacer, las alteraciones metabólicas en el recién nacido y otras.

Enfermedades subyacentes

Algunas patologías del sistema nervioso central pueden provocar hipotonía muscular en bebés. Dentro de ellas. están la lesión cerebral o de la médula espinal, la parálisis cerebral e las infecciones en el cerebro.

También hay afecciones del sistema nervioso periférico que dan lugar a la hipotonía, como la distrofia muscular, la miastenia gravis, la atrofia muscular espinal y la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth.

Por otro lado, hay problemas no neurológicos que generan hipotonía muscular en bebés, como los siguientes:

  • Síndrome de Down.
  • Síndrome de Prader-Willi.
  • Enfermedad de Tay-Sachs.
  • Hipotiroidismo congénito.
  • Síndrome de Marfan.
  • Síndrome de Ehlers-Danlos.
  • Trastornos del tejido conectivo.
  • Nacer antes de la semana 37 de embarazo.


Diagnóstico y tratamiento

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El médico evaluará al bebé para determinar la presencia de la hipología muscular y determinar sus causas.

El diagnóstico de la hipotonía muscular en bebés puede tardar algún tiempo, ya que a veces se le confunde con afecciones como el retraso psicomotor o la encefalopatía. Lo usual es que al comienzo se haga una entrevista para indagar sobre el historial médico y genético de la familia, y las condiciones de la gestación y del parto.

Después, se le hace una exploración física al bebé para evaluar sus habilidades motoras y sensoriales, los reflejos, el equilibrio, la coordinación y el estado mental. Tras ello, lo usual es que se ordenen exámenes como los siguientes:

  • Resonancia magnética o tomografía computarizada del cerebro.
  • Análisis de sangre.
  • Electromiografía (EMG). Mide el funcionamiento de los nervios y los músculos.
  • Electroencefalograma (EEG).
  • Punción espinal.
  • Biopsia muscular.
  • Pruebas genéticas.

El diagnóstico permite establecer la causa de la hipotonía muscular en bebés. El tratamiento dependerá del origen de esta condición. Si la afección es hereditaria, no hay cura para ella.

En términos generales, el tratamiento se enfoca a estimular, fortalecer y trabajar los músculos que otorgan estabilidad y actúan en contra de la gravedad. Estos ofrecen soporte para el movimiento del bebé de modo que no se afecte su desarrollo posterior.

Recuperación y proyección

El éxito del tratamiento para la hipotonía muscular en bebés depende en gran medida del trabajo diario que los padres hacen en la casa. Tal trabajo incluye masajes y ejercicios indicados por un profesional. En general, se aplican las siguientes medidas:

  • Un programa de estimulación sensorial. Fomenta la respuesta adecuada a los estímulos.
  • Terapia ocupacional. Para desarrollar habilidades motoras finas.
  • Fisioterapia. Ayuda a controlar mejor los movimientos.
  • Terapia del habla y del lenguaje. Trabaja los problemas para respirar, tragar y hablar.

Hay bebés que no necesitan ningún tratamiento o uno mínimo, pero es el médico quien debe indicarlo. La recuperación y la perspectiva futura depende de varios factores como: la causa, la gravedad, la edad y los músculos afectados.

Es importante entender que la hipotonía muscular en bebés por sí misma no pone en riesgo la vida del bebé. La constancia en el tratamiento es fundamental para que se alcance una mejoría. En los casos que dura toda la vida, el niño necesitará soporte médico y emocional.

La revisión periódica del bebé es fundamental

Es necesario hacer hincapié en la importancia del diagnóstico precoz de la hipotonía muscular en bebés. Los padres deben estar atentos a esas señales de flacidez y debilidad en los músculos del pequeño, y consultar con el médico ante cualquier sospecha.

Como lo hemos visto, la hipotonía muscular en bebés puede tener múltiples causas. Entre más rápido se conozca el origen y se trate, mayores serán las posibilidades del niño de superar esta condición de manera favorable.

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