La indiferencia asertiva te ayudará en tus relaciones personales

La indiferencia asertiva no tiene nada que ver con pasar por alto nuestros derechos y permitir cualquier comportamiento. Implica elegir cómo queremos reaccionar.
La indiferencia asertiva te ayudará en tus relaciones personales
Maria Fatima Seppi Vinuales

Escrito y verificado por la psicóloga Maria Fatima Seppi Vinuales.

Última actualización: 06 enero, 2022

¿Asertividad e indiferencia van de la mano? Sí. Aunque en principio parecen términos opuestos, se trata de dos comportamientos que se reúnen en la indiferencia asertiva y que pueden ayudarnos a moderar nuestras reacciones.

Se trata de pasar por alto algunas ocasiones, de modo que eso sea más saludable que reaccionar. Veamos un poco más de qué manera puede ayudarte esta respuesta y cuándo es conveniente dejar de usarla.

¿Qué es y cuáles son las características de la indiferencia asertiva?

La indiferencia asertiva implica no demostrar una reacción de manera pública ante un estímulo determinado. Si bien muchas definiciones hablan de impedir o bloquear una reacción ante un estímulo, no hay que confundir. Todo es respuesta, incluso el no responder.

A lo que hace referencia la indiferencia asertiva es a elegir cómo reaccionar.

Estar siempre en alerta o respondiendo es desgastante. En especial cuando no cesa. Por ello, la indiferencia asertiva puede ser una alternativa.

La indiferencia es hacer como si no importara, no dando lugar a la provocación. Muchas personas viven del conflicto y buscan dónde desatarlo. El inconveniente es que cuando entramos en ese juego, somos susceptibles a seguir allí indefinidamente.

Desde la asertividad se aprende a registrar a las otras personas y adecuar nuestras respuestas, pero con sensibilidad hacia el otro. También significa defender nuestros derechos y aprender a poner límites.

Indiferencia asertiva en la pareja.
En las relaciones, evitar el círculo vicioso de los conflictos que no llevan a ningún lado es un signo de madurez. Para ello puede servir la indiferencia asertiva.


¿Cuándo y cómo emplear la indiferencia asertiva?

La indiferencia asertiva es una idea que surgió vinculada al ámbito de la pareja. Sin embargo, puede ser empleada en otros terrenos. Por ejemplo, en el ámbito laboral o en los grupos de amigos.

Muchas veces tenemos compañeros o amigos bromistas que nos provocan. Con la indiferencia asertiva, después de algunas ocasiones en que no damos lugar a sus bromas o chistes, podemos desactivar esas acciones.

En muchos casos se ha recomendado emplear la indiferencia asertiva para evitar entrar en juegos de poder, sobre todo cuando una de las personas ejerce manipulación sobre la otra. Es importante en aquellos casos en los que nuestras reacciones son tomadas como información para continuar provocando.

En ámbitos de alta competitividad, la indiferencia asertiva puede ser una cuestión de supervivencia. Sin embargo, es importante conectarnos con nosotros mismos y pensar de qué modo nos sentimos en esas relaciones.

¿Cuándo no es recomendable utilizarla?

No se trata de hacer un uso acrítico de la indiferencia asertiva. En lo absoluto. De lo que se trata es de que puedas evaluar cuándo es mejor callar y cuándo es mejor intervenir. En síntesis, que puedas elegir con qué batallas quieres lidiar.

Cuando las respuestas se vuelven rígidas y siempre respondemos desde el encorsetamiento, es posible que te quedes con esta sensación de pérdida, impotencia o frustración. La idea apunta a lo contrario, a que respondas de manera estratégica, analizando las situaciones.

En ocasiones, es necesario poner un freno a ciertas personas, mientras que en otros momentos no estamos disponibles emocionalmente para hacerlo. Tampoco se recomienda esta respuesta en los vínculos abusivos o tóxicos, que ponen en riesgo nuestro bienestar, autoestima y salud mental.

Ventajas y desventajas la indiferencia asertiva

Entre las principales ventajas de la indiferencia asertiva se encuentran las siguientes:

  • Resulta muy útil emplearla en aquellos casos en los que nuestro interlocutor no nos escucha. Es decir, se trata de una persona con la que es difícil hablar, que no suele ser muy empática y que se implicaría muy poco (o nada) en cambiar su comportamiento.
  • Es útil frente a aquellas personas que molestan por molestar.

Entre las desventajas de la indiferencia asertiva se encuentran las siguientes:

  • Si bien sirve para no dar lugar al conflicto, uno de sus puntos en contra es que tampoco ayuda a afrontarr aquello que nos molesta de manera directa. Es decir, ignorar no quiere decir que estemos siendo claros respecto a aquello que nos disgusta. Por lo que la otra persona tampoco tiene mucha posibilidad de modificar su conducta.
Indiferencia en la pareja.
No siempre la indiferencia asertiva será la solución. Conviene aprender a distinguir qué situaciones se favorecen con ella.


No se trata de fingir que no pasa nada

La indiferencia asertiva no quiere decir que haya que pasar por alto el comportamiento de otras personas. Es importante aprender a hablar, hacerse respetar y manifestar de qué modo nos sentimos. La asertividad es una habilidad social que debemos desarrollar para el mantenimiento de vínculos sanos.

También será necesario establecer límites y no aceptar aquellas cosas que nos hacen sentir incómodos. En muchos casos, será mejor distanciarse y abandonar una relación, en lugar de mantenerla a cualquier costo.

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