¿Cómo hacer un jabón de aloe vera con efecto hidratante?

Elena Martínez Blasco·
09 Diciembre, 2020
Tanto el aceite de oliva como el aloe vera tienen propiedades superhidratantes, por lo que al combinarlos en un mismo jabón aprovecharemos todas sus virtudes y conseguiremos un extra de suavidad

En ocasiones, algunas personas sienten que su piel se reseca o se irrita al usar determinados algunos jabones comerciales. Por este motivo, puede que se animen a preparar en casa un jabón de aloe vera y aceite de oliva, dos ingredientes que ayudan a cuidar la salud de la piel y embellecer su apariencia. ¿También te ha pasado? En ese caso, sigue leyendo todo lo que vamos a comentarte a continuación.

Mantener la propia hidratación de la piel a la vez que la limpia de impurezas y suciedad acumulada no siempre es fácil cuando no sabes qué productos son los que más te conviene utilizar, por esto mismo, es importante que consultes con tu dermatólogo qué es lo que te puede venir mejor y por qué.

Si el profesional lo autoriza, puedes complementar tu rutina de cuidado con el jabón que vamos a compartirte a continuación, que además podrás usar tanto para el rostro como para el cuerpo. ¡Toma nota de la receta!

¿Qué nos aporta el aloe vera?

El aloe vera, también conocido como sábila, es una planta cuyas hojas contienen una pulpa gelatinosa con muchas propiedades para la salud, tanto si la consumimos como si la aplicamos sobre la piel. Debido a sus propiedades calmantes, antioxidantes, antiinflamatorias y regenerantes son muchos los productos cosméticos que contienen gel de aloe vera.

Como esta sustancia nos ayuda a mantener la hidratación natural de la piel sin engrasarla, a menudo se considera que es la opción ideal para cuidar las pieles mixtas, grasas y con acné.

Por todo lo anterior, muchas personas ya han optado por tener una planta de aloe vera en el balcón, ya que no requiere muchos cuidados y ofrece un remedio rápido y eficaz para quemaduras leves, raspones y otras molestias comunes.

Ver también: Prepara un jabón casero para pieles con acné

Ventajas de preparar el jabón de aloe

Cada vez más gente se anima a preparar sus propios productos de higiene y cosmética en casa ya que, de este modo, pueden elegir y personalizar los ingredientes e ir probando diferentes fórmulas, según su tipo de piel.

En el caso del jabón de aloe vera, una de las principales ventajas es que podemos darle diferentes matices con algunos aceites esenciales, flores, aceite de coco, cera de abejas y otros elementos naturales, fáciles de encontrar en herbolarios y tiendas naturistas.

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¿Cómo preparar el jabón de aloe vera para cuidar la piel?

Jabón de aloe vera: una alternativa de tocador que puedes preparar en casa.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de sosa cáustica (30 g).
  • 15 gotas de aceite esencial (opcional).
  • 1 taza de aceite de oliva o de coco (220 g).
  • 6 ½ cucharadas de agua destilada (65 ml).
  • 3 cucharadas de aloe vera (fresco o envasado) (45 g).

Utensilios

  • Cazuela.
  • Batidora de mano.
  • Recipiente de cristal.
  • Cuchara de madera.
  • Gafas de protección para manipular la sosa cáustica.
  • 1 molde para jabón, o bien la base de una botella de plástico.

Procedimiento

  • Nos pondremos las gafas y, con mucha precaución, colocaremos el recipiente de cristal en el fregadero.
  • Agregaremos al recipiente primero la sosa cáustica y después el agua destilada. Al hacer esto, deberemos tener mucho cuidado para evitar salpicaduras.
  • Como este proceso genera vapores, lo dejaremos enfriar.
  • Ventilaremos la cocina o el lugar donde estemos.
  • A continuación pondremos el aceite de oliva o de coco en un cazo, a fuego lento y, cuando esté un poco caliente, a unos 40 ºC, lo apartaremos del fuego, lo mezclaremos con mucho cuidado con la sosa cáustica y lo batiremos bien.
  • Debemos tener cuidado, una vez más, para evitar salpicaduras.
  • Lo batiremos hasta que tenga la consistencia de un gel.
  • En este momento, y sin esperar a que se enfríe, añadiremos el aloe vera y los aceites esenciales, y mezclaremos bien.
  • Introduciremos esta mezcla en el molde y lo cubriremos con una toalla para que mantenga el calor y se lleve a cabo el proceso de saponización.
  • Lo dejaremos reposar hasta que se enfríe, entre 12 y 24 horas.
  • Una vez frío ya lo podremos desmoldar.
  • Lo mantendremos en un lugar fresco y seco para que se endurezca y madure, entre un mes y medio y dos meses.

Precauciones a tener en cuenta

  • Recomendamos manipular la sosa cáustica con mucha precaución.
  • Lo ideal es evitar que haya niños o mascotas cerca al momento de elaborar el jabón para evitar accidentes.
  • Es recomendable usar siempre gafas de protección, e incluso mascarilla y guantes, debido a que la sosa caústica es un material muy corrosivo.
  • Si en algún momento nos cayera sobre la piel aplicaremos de inmediato un poco de vinagre.

Otra opción sencilla -para evitar el uso de la sosa cáustica- sería preparar un jabón de aloe vera con glicerina. Para ello se puede adquirir un jabón de glicerina, calentarlo al baño María hasta que se derrita, y mezclarlo en ese momento con el gel de aloe vera. Luego lo dejaríamos enfriar de nuevo en el molde y ¡listo!

Usar un jabón de aloe vera (hecho o no con glicerina) puede ser una buena estrategia para cuidar tu piel y mantenerla en buenas condiciones. ¿Qué tal si haces la prueba?