¿Qué es la marcha atrás?

Daniela Echeverri Castro·
20 Abril, 2021
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli al
12 Diciembre, 2018
Puesto que la marcha atrás no es un método anticonceptivo como tal no se asegura que no pueda haber un embarazo no deseado. Tampoco protege contra las infecciones de transmisión sexual.

La marcha atrás, también llamada coito interrumpido, es el método utilizado para, supuestamente, evitar el embarazo. Se ha practicado durante mucho tiempo, pero no está catalogada como método anticonceptivo como tal, dada las consecuencias que tiene tanto para la pareja como para la sociedad.

Uno de los problemas más grandes es que ha llamado (y sigue haciéndolo) la atención de los más jóvenes. Esto es porque se han compartido ideas erróneas al respecto, dando a entender que la marcha atrás es casi tan efectivo como usar preservativo o cualquier otro tipo de anticoncepción fiable.

La desinformación entre los adolescentes, las invenciones que se hacen en torno a la práctica entre ellos mismos y, con frecuencia, la falta de educación sexual ha contribuido con que la marcha atrás persista.

Por desgracia, su práctica habitual se ha vuelto un factor influyente en la cifra de embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y otros problemas de salud  pública.

Considerando que muchos aún ignoran este tema, a continuación queremos compartir sus riesgos principales y otros aspectos que se deben tener en cuenta.

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¿Cómo se hace la marcha atrás?

Banana representando el concepto de eyaculación.
Aún cuando se eyacule fuera de la vagina, existen varios riesgos en torno al embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual.

La marcha atrás es una práctica en la que no se utilizan preservativos porque se tiene la (equivocada) idea de se puede evitar el embarazo impidiendo que el semen quede en el interior de la vagina. Para ello, se retira el pene de la vagina momentos antes de la eyaculación.

Durante el coito, el hombre debe controlar por completo su capacidad de eyacular, ya que si no consigue retirar a tiempo su miembro del interior de la vagina, cualquier porción de semen aumenta de forma considerable las probabilidades de fecundación.

Muchos ignoran que esto no es completamente seguro y que puede acabar en un embarazo no deseado, incluso cuando la eyaculación total se da por fuera.

Se trata de una práctica irresponsable, peligrosa y perjudicial para la salud de los implicados, tanto en lo físico como en los psicológico.

Riesgos de la marcha atrás

Aunque es cierto que la marcha atrás pareciera un método “sencillo, sin costo, natural” y, por ello mismo “aprovechable”, no es capaz de reemplazar otros métodos anticonceptivos cuya eficacia ha sido más que comprobada.

Además, se ha demostrado que la marcha atrás es totalmente ineficaz a la hora de prevenir problemas de salud, como las infecciones de transmisión sexual. Por otro lado, puede conducir a la insatisfacción sexual, ya que no se tiene la sensación de que se completa el acto sexual a plenitud.

Enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Los riesgos de la marcha atrás vendrían a ser los siguientes:

  • No evita el contacto de la vagina con el líquido preseminal. Este fluido, producido por las glándulas de Cooper ubicadas en la raíz del pene, lubrica la uretra y prepara la eyaculación.
  • Si bien no contiene como tal espermatozoides, puede arrastrar los que quedan en el conducto por eyaculaciones anteriores, como indica un estudio reciente.
  • Por otro lado, el método requiere mucho control físico por parte del hombre. Si este no logra retirar a tiempo su pene, la cantidad de esperma que queda es suficiente para quedar embarazada, sobre todo si ella está en ovulación.
  • El riesgo de embarazo también se multiplica si él eyacula sobre o cerca de la vagina.
  • Adicional a esto, no protege contra enfermedades de transmisión sexual, puesto que estas solo se previenen con métodos de barrera.

Lee: ¿Cuáles son los métodos anticonceptivos que más se utilizan?

Impacto psicológico de esta práctica

En el aspecto psicológico la marcha atrás también tiene consecuencias negativas. El hombre está obligado a concentrarse durante la relación sexual, ya que debe controlar al máximo la eyaculación. Esta situación impide que alcance la plenitud y puede ser un motivo de disfunción eréctil.

Por su parte, la mujer puede sentir ansiedad o preocupación al no tener control sobre la eyaculación de su pareja. Si esta se produce antes de aplicar el método, aumentan los nervios por temor al embarazo.

problemas si el preservativo se queda dentro

¿Por qué la marcha atrás no debería tenerse en cuenta en el sexo?

Aunque no se debería considerar la marcha atrás ni siquiera como una opción por las repercusiones que tiene tanto en términos de salud como en términos socioeconómicos, desafortunadamente, a día de hoy, en muchos países (sobre todo en aquellos en vías de desarrollo) se sigue practicando la marcha atrás. Generalmente en el primer encuentro sexual (sobre todo la población adolescente) y el resto de la vida sexual activa (adultos jóvenes).

Si lo que se desea es practicar sexo seguro y evitar un embarazo no deseado, la marcha atrás no es el mejor método. Si bien puede parecer más cómodo, asequible y fácil que otros métodos anticonceptivos, no cuenta con su misma eficacia y acarrea varios riesgos. Por ello, es mejor acudir a un profesional de la salud y adoptar un método anticonceptivo cuya eficacia esté comprobada y que permita disfrutar del sexo saludablemente.

  • Dirección General de Salud Pública. (2015). Guía de Métodos Anticonceptivos. Salud Sexual.
  • Díaz, A., Sugg, C., & Valenzuela, M. (2004). Embarazo en la adolescencia. Educación sexual y anticoncepción previa. REV SOGIA.