Lentigo: ¿qué es y cuál es su tratamiento?

08 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
Una de las enfermedades vinculadas en mayor medida a la exposición solar es el lentigo. Es posible prevenirlas, en cierto modo, pero también hay un componente hereditario contra el que poco puede hacerse. Te contamos más en el artículo. Sigue leyendo.

El lentigo es una coloración de la piel que tiende a aparecer con el paso de los años y el envejecimiento solar, a causa de la exposición prolongada a los rayos ultravioletas (UV). También hay casos infantiles, pero suceden en menor medida.

Estas manchas son oscuras y de tamaño limitado que no suele superar los 2 centímetros. Son benignos, aunque algunos crecen de manera rápida y asustan por esa velocidad. Otros, en cambio, tardan años en alcanzar su tamaño máximo. De una u otra manera no encierran malignidad.

Tipos de lentigo

No hay una sola forma de lentigo. Los diferencia la forma que adquieren y las causas subyacentes que los generan. También, en algunos casos, su respuesta o no a determinados tratamientos.

Lentigo simplex

La forma más habitual es la simple. Su distribución corporal es variada, ya que puede hacerse presente en los miembros superiores o inferiores, así como en el pecho. Se suelen detectar al nacimiento y existe la posibilidad de que desaparezcan de un momento a otro.

Lentigo simplex
La mayoría de los lentigos son benignos; de hecho, algunos desaparecen sin necesidad de un tratamiento.

Sigue leyendo: Recetas caseras para manchas oscuras en la piel

Lentigo solar

Esta es la forma del envejecimiento. La piel se expone a los rayos ultravioleta por muchos años y esa radiación genera cambios celulares que se manifestarán como manchas. Su incidencia aumenta a medida que se mide en poblaciones más añosas, alcanzando niveles elevados por encima de los 65 y los 80 años de edad.

El efecto de la radiación solar es la estimulación de la multiplicación de los melanocitos. Estas son las células que producen y contienen el pigmento melanina, de color oscuro. De allí el tinte marrón de esta variedad.

Lentigo de mancha de tinta

Esta es una forma clásica de las personas de tez muy blanca y pálida. Tras exponerse al sol en un momento puntual y agudo, con mucha radiación que penetra la epidermis sin protección, al tiempo deriva en un cambio de coloración pequeño, como un punto.

Lentigo PUVA

En la psoriasis y otras enfermedades de la piel relacionadas o autoinmunes se pueden prescribir medicamentos y terapias con rayos ultravioleta. En este caso particular se emplean los UVA y el tratamiento combinado con los fármacos recibe las siglas de PUVA.

El efecto adverso de la terapia PUVA son los lentigos, ya que la radiación empleada puede simular el efecto de las quemaduras solares y de la transformación de los melanocitos.

Lentigo por radiación

En el mismo sentido que el anterior, aparece como efecto adverso de un tratamiento. En este caso es una derivación de la radioterapia que se aplica a los pacientes oncológicos. Puede suceder por falta de protección adecuada en ciertas zonas de la piel o porque la misma era inviable en base a las sesiones que debían practicarse. No siempre son evitables.

¿Por qué se producen los lentigos y cuáles son sus síntomas?

Las causas del lentigo, como bien venimos diciendo, responden en gran medida a la radiación. De todas maneras, hay registros de herencia genética que provoca el mismo manchado en la misma zona corporal entre padres, abuelos e hijos. Es posible heredar, también, factores de riesgo para el desarrollo de las lesiones, como el tipo de piel.

Las formas genéticas aparecen como síndromes más complejos que engloban otros signos en ciertas personas. El síndrome de Peutz-Jeghers es un ejemplo, en el que los pacientes sufren crecimientos tumorales no cancerosos en el tubo digestivo acompañando las manchas dérmicas.

En cuanto a la radiación, tanto los rayos solares como la PUVA y la radioterapia oncológica son culpables. Los melanocitos cambian por el estímulo radiante y crecen de forma descontrolada multiplicando la cantidad de melanina y concentrándola en determinadas zonas.

Las manchas son oscuras por el pigmento melánico y aparecen en diferentes partes del cuerpo. Mientras el tipo simple tiende a localizarse en los miembros, en las formas solares hay concentración en el rostro.

¿Cómo diferenciar un lentigo benigno de uno maligno?

El lentigo maligno es una forma in situ de melanoma de piel que tiene origen en la radiación solar. Hay algunas discusiones científicas sobre la correcta denominación, pero se acepta de manera genérica esto, mientras que algunos autores proponen hablar de esta forma solo cuando no hay penetración de la dermis por parte del tumor.

Aunque hay criterios clínicos para que un dermatólogo determine la benignidad con la observación, ante la duda se impone una biopsia de piel. La lesión se extirpa, en la medida de lo posible, y se realiza un análisis microscópico.

No existe otra manera de llegar a la certeza cuando se plantea la posibilidad de una confusión. De todas maneras, los profesionales de la salud están entrenados para utilizar la dermatoscopia (observación amplificada de la piel) con el grado mínimo de error que permita descartar lo maligno.

Descubre más: ¿Qué es la biopsia de piel?

Tratamientos posibles

El abordaje del lentigo es conservador casi siempre porque su carácter benigno no exige una extirpación. En caso de concretarla, puede deberse a una sospecha de malignidad o por razones estéticas que el paciente solicita. Entre las opciones tenemos la criocirugía, el láser y las cremas tópicas.

Criocirugía

Esta pequeña cirugía se realiza en consultorios ambulatorios sin necesidad de anestesia ni mayores cuidados. En la misma consulta, el dermatólogo aplica sobre la lesión un aerosol que se compone de nitrógeno líquido. Esta sustancia congelará las células del lentigo y formarán una costra.

Con el paso de los días la costra se desprenderá arrastrando la lesión. En definitiva, lo que sucede es que se quema el lentigo con frío.

Criocirugía
La criocirugía quema el lentigo con nitrógeno líquido. Es un procedimiento sencillo que no requiere hospitalización.

Láser

El uso del láser para tratar el lentigo se fundamenta en los pulsos de luz, por lo que también se puede optar por la forma de luz pulsada, empleada, por ejemplo, en terapias estéticas de depilación definitiva. Se concentra la energía lumínica sobre la lesión y la misma desaparece al cabo de varias sesiones.

Cremas tópicas

En el mercado hay muchas cremas que se venden con el propósito de eliminar manchados de la piel. Estas son las que, por publicidad, se promocionan para el lentigo en las mujeres de más de 40 años.

De todas maneras, el compuesto activo más efectivo hasta el momento, según los estudios científicos, es el oxiresveratrol. Se trata de un inhibidor de una enzima llamada tirosinasa, involucrada en el metabolismo de la melanina. También se receta el fármaco para otras afecciones de los pigmentos de la piel.

El lentigo es benigno

Sabemos que el lentigo es benigno. El único cuidado que se debe tener es la confusión con la forma in situ del melanoma. Para ello, una consulta oportuna y una biopsia de piel son suficientes en vistas a detectar la posible presencia maligna.

En caso de querer quitar el manchado por una razón estética, existen algunas opciones que son seguras en su mayoría. Basta que un profesional brinde asesoría para elegir el método que se adecúe al tipo de piel y a la edad de cada uno.

  • Makrantonaki, Eugenia, et al. "Prevalence of skin diseases in hospitalized geriatric patients." Zeitschrift Für Gerontologie Und Geriatrie 50.6 (2017): 524-531.
  • Plaza, Jose A., and Victor G. Prieto. "Lentigines." Pathology of Pigmented Skin Lesions. Springer, Berlin, Heidelberg, 2017. 1-20.
  • Deserio Cuesta, Julio Alberto, et al. "Identificación de variantes genéticas asociadas a la sensibilidad solar." (2018).
  • Gay Muñoz, Paulina Mariel, and Sergio Oswaldo López Padilla. "Síndrome de Peutz-Jeghers." Acta médica Grupo Ángeles 16.1 (2018): 78-79.
  • García, A., et al. "Melanoma lentigo maligno amelanótico." Rev. argent. dermatol (2019): 43-55.
  • Bollea-Garlatti, L. A., G. N. Galimberti, and R. L. Galimberti. "Lentigo maligna: keys to dermoscopic diagnosis." Actas Dermo-Sifiliográficas (English Edition) 107.6 (2016): 489-497.
  • Pereira, Maria Teresa da Silveira Ribeiro Silva. Crioterapia no tratamento de tumores cutâneos. MS thesis. 2016.
  • Pillaiyar, Thanigaimalai, Manoj Manickam, and Sang-Hun Jung. "Recent development of signaling pathways inhibitors of melanogenesis." Cellular Signalling 40 (2017): 99-115.
  • Cinotti, E., et al. "Dermoscopy vs. reflectance confocal microscopy for the diagnosis of lentigo maligna." Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology 32.8 (2018): 1284-1291.