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Cómo arreglar un enganchón en la ropa: 2 trucos caseros según el tipo de tejido

3 minutos
Si tienes un enganchón pequeño en una prenda de seda, el truco de la moneda puede ayudarte a disimularlo. Te contamos cómo hacerlo, paso a paso.
Cómo arreglar un enganchón en la ropa: 2 trucos caseros según el tipo de tejido
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 28 agosto, 2026 15:00

Imagina que te colocaste una camisa de seda que te gusta mucho. Pero, sin querer, rozaste el tejido con una cremallera rugosa. Lo que hizo que apareciera un antiestético enganchón en la tela.

La mayoría de las veces, los enganchones no incluyen agujeros. Más bien se trata de un hilo que ha perdido su posición en la trama de la tela; por ello, la frunce. Teniendo esto en cuenta, hay un par de trucos que puedes poner en práctica para redistribuir la tensión en la tejido y hacer que el enganchón sea menos visible.

El truco de la moneda

Este método es útil para enganchones pequeños en telas lisas, tal es el caso de la seda, el satén o las prendas de punto fino. En donde cualquier relieve se detecta con velocidad. Para poner en práctica el truco necesitarás de una moneda con borde liso, una superficie plana —como una mesa— y un espacio bien iluminado.

  1. Voltea la prenda al revés y extiéndela en la superficie plana. Este paso es clave para prevenir cualquier posible daño a la cara visible.
  2. Pasa la moneda limpia por la zona donde el hilo está tirante, realizando movimientos circulares suaves o deslizándola sobre el hilo desplazado, con una presión mínima. De esta forma ayudarás a que el hilo se redistribuya.
  3. Alisa el enganchón con la yema de los dedos de tu otra mano, mientras pasas la moneda en el tejido. El movimiento debe ir hacia afuera, como si lo estuvieras “estirando”.
  4. Comprueba de forma constante el trabajo en la cara frontal, hasta que el fruncido sea muy leve.

El método de la aguja

Ahora, si intentaste el truco anterior y el enganchón no mejoró. O si tu prenda es de un tejido de trama más abierta, como la lana o el punto grueso, podrías intentar el truco de la aguja. Si tienes una de enganchones en casa, tan solo vas a pasarla por donde está el hilo suelto, desde la cara frontal hacia el revés. Ella se lo llevará hacia el lado contrario. También tienes la opción de usar una aguja normal:

  1. Enhebra la aguja con un hilo de color contrastante y haz un nudo grueso al final.
  2. Pasa la aguja por el centro del enganchón o engancha el hilo tirado con la propia lazada del hilo de contraste.
  3. Introduce la aguja en la base del enganchón, dirigiendo la punta hacia el reverso de la prenda.
  4. Tira con suavidad hasta arrastrar el hilo hacia el interior de la tela.

Otra variante de este método es utilizar un imperdible pequeño, ideal si te encuentras en la calle. Con él, puedes capturar el hilo desde la cara externa de la prenda y llevarlo hacia el interior.

Disimula la zona

Una vez que hayas escondido el hilo del enganchón, es posible que quede una pequeña marca o zona tirante en la tela. En cuyo caso puedes disimularla estirando la prenda, de forma suave en varias direcciones. Por ejemplo, de arriba abajo, de izquierda a derecha y en diagonal. Este gesto ayuda a que el hilo que moviste se asiente y la tensión se reparta entre las fibras vecinas. Eso sí, no lo hagas con fuerza, ya que podrías deformar la prenda.

Aunque estos trucos pueden ayudar en caso de enganchones con hilos o bucles salidos, ya que contribuyen a redistribuir la tensión del tejido, no valen para todos los casos. Si hay un agujero en el enganchón o el hilo está roto, deberás llevar la prenda a una modista para su reparación.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.