Los 5 tipos de cáncer ginecológico que debes conocer

Los diferentes tipos de cáncer ginecológicos en muchas ocasiones cursan de manera asintomática. Presta atención si llegas a tener alguno de los síntomas que leerás a continuación.
Los 5 tipos de cáncer ginecológico que debes conocer
Valeria Sabater

Escrito y verificado por psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 13 junio, 2022

Cuando hablamos de cáncer ginecológico, se habla de cualquier cáncer que se origina en los órganos reproductores de la mujer. Los cánceres se identifican de acuerdo a la parte del cuerpo en que aparecen primero.

Los cánceres ginecológicos se originan en diferentes órganos reproductores ubicados en la zona pélvica, es decir, el área debajo del estómago y entre las caderas. En este artículo, nos referimos a 5 tipos de enfermedades asociadas a los órganos reproductores femeninos.

Cada año se diagnostica a miles de mujeres en todo el mundo con algún tipo de cáncer asociado a sus órganos reproductores y, si bien es cierto que día a día la medicina va avanzando, aportándonos mejores tratamientos, es sobre todo la prevención la que más vidas puede salvar.

Te animamos hoy desde nuestro espacio a que conozcas la siguiente información y a que no olvides nunca las revisiones periódicas con tu ginecólogo. ¿La razón? Hay muchas enfermedades que cursan sin síntomas, de ahí la importancia de pasar por estas pruebas que en su mayoría, son indoloras. ¡Vale la pena!

La concienciación sobre el cáncer ginecológico

Nunca habrá forma de saber al 100 % si vamos a sufrir o no en alguna ocasión un cáncer ginecológico. Si bien es cierto que el factor genético nos da cierta predisposición en muchas ocasiones, debemos ser conscientes de que cada persona es única.

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La prevención puede salvar vidas y hacer que los tratamientos sean en la mayoría de las ocasiones más efectivos. Aunque seas joven, aunque en tu familia no haya antecedentes, ante cualquier pequeña molestia, dolor abdominal o alteraciones en tu menstruación, no dudes en pedir cita con tu ginecólogo.

Tipos de cáncer ginecológico

1. Cáncer de cuello uterino

El cáncer de cuello uterino es considerado el tipo de cáncer más común en la población femenina, con una mortalidad de hasta un 80 % en países de bajos ingresos, según estudios. En general, el virus del papiloma humano (VPH) aumenta la probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Otros factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • Inicio temprano de relaciones sexuales.
  • Alto número de parejas sexuales.
  • Múltiples embarazos.
  • Enfermedades de transmisión sexual.
  • Uso de anticonceptivos orales.
  • Consumo de cigarrillos.

Año tras año la incidencia del cáncer de cuello uterino ha ido descendiendo gracias al uso de los preservativos, a la citología cérvico-vaginal y a los tests de detección para VPH.

No obstante, tal y como podemos ver, el diagnóstico precoz es lo que nos puede ofrecer el éxito a la hora de tratar la enfermedad y el proceso tumoral. Los síntomas de este tipo de cáncer son los siguientes:

  • Sangrado fuera del periodo de la menstruación.
  • Flujo vaginal abundante y con pequeños rastros de sangre.
  • Sangrado después de las relaciones sexuales.
  • Dolor abdominal y molestias en la parte baja de la espalda.

Cabe señalar que estos síntomas pueden estar relacionados a su vez con otras enfermedades, como puede ser una infección. No obstante, deben ponernos en alerta para acudir al médico.

2. Cáncer de ovarios

Cáncer de ovarios.

Según la American Cancer Society, el cáncer de ovarios comienza cuando las células del cuerpo ovárico comienzan a crecer sin control. Las células en casi cualquier parte del cuerpo pueden convertirse en cáncer y propagarse.

Investigaciones afirman que este es el tercer cáncer ginecológico más común y representa la cuarta causa de muerte por cáncer en mujeres. Sus variedades histológicas incluyen el tipo epitelial, germinal y estromal, de los cuales el epitelial constituye el 90 % de los casos.

A pesar de que el cáncer de ovario aparece por lo general en mujeres con edades comprendidas entre 50 y 70 años, se recomienda no descuidar algún síntoma, en caso de ser más joven, debido a su alta incidencia.

Hoy, no se conocen las causas de este tipo de cáncer ginecológico. Los expertos nos dicen que puede deberse a factores hormonales o reproductivos, a la dieta, al tabaco y el sobrepeso. De igual forma, los antecedentes familiares aumenta la incidencia entre un 10 y 15 %. Otros factores de riesgo son los siguientes:

  • Menarquia temprana.
  • Menopausia tardía.
  • Nuliparidad.
  • Mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2.

En la mayoría de los casos, este cáncer ginecológico no muestra síntomas específicos, por lo que es diagnosticado en etapas avanzadas. Algunos de los síntomas que pueden aparecer en el cáncer de ovario son los siguientes:

  •  Malestar en la parte inferior del abdomen, algo parecido a una indigestión.
  • Aumento de la frecuencia urinaria.
  • Dolor en la pelvis.
  • Anemia y pérdida de peso.
  • Falta de apetito, cansancio.
  • Aumento de vello corporal debido a la alteración hormonal.

3. Cáncer de útero

Hay dos tipos de cáncer de útero: cáncer de endometrio, que suele ser el más común; y el sarcoma uterino, que en contraparte, es poco común. El cáncer de endometrio a menudo se cura.

Al igual que el de cuello uterino, y basados en lo explicado por la ACS, el cáncer comienza cuando las células del cuerpo comienzan a crecer sin control. Las células en casi cualquier parte del cuerpo pueden convertirse en cáncer y pueden extenderse a otras áreas del cuerpo.

Algunos estudios afirman que el cáncer de endometrio tiene una incidencia de 5 casos por cada 100 000 mujeres en América Latina, siendo más común en Estados Unidos y Europa. Por lo general, afecta a las mujeres entre 55 y 65 años, siendo los factores de riesgo más frecuentes los siguientes:

  • Menopausia tardía.
  • Menarquia temprana.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Uso de terapia de remplazo hormonal con estrógenos.
  • Antecedentes familiares de cáncer de útero.
  • Problemas en el embarazo.

Este tipo de cáncer es bastante frecuente dentro de los cánceres ginecológicos. Los síntomas de este tipo de cáncer son los siguientes:

  • Sangrar cuando no tenemos la menstruación
  • Flujo vaginal abundante y con sangre
  • Sangrar después de mantener relaciones sexuales


4. Cáncer de vagina

La American Cancer Society, también define este cáncer así: “El cáncer vaginal comienza en la vagina. Existen muchos tipos diferentes de cáncer vaginal, pero el más común se llama carcinoma de células escamosas. Comienza en el revestimiento de la vagina.”

Las neoplasias vaginales tienen una incidencia baja de menos del 2% de todos los cáncer ginecológicos malignos, según investigaciones. La infección por VPH aumenta la probabilidad de padecer este tipo de cáncer. Además, otros factores de riesgo asociados son los siguientes:

  • Antecedentes de cáncer de cuello uterino.
  • Sistema inmune deprimido o suprimido.
  • Consumo de cigarrillo.
  • Infecciones vaginales recurrentes.

Aunque también tiene un componente genético importante, cabe señalar en primer lugar que el cáncer de vagina no es tan frecuente como los citados con anterioridad. Ahora bien, dentro de este tipo de cáncer ginecológico, podemos diferenciar dos tipologías:

  • Carcinoma de células escamosas: se forma en las células escamosas que revisten la vagina. Tiene un avance lento, casi sin síntomas hasta que llega a otros órganos.
  • Adenocarcinoma: se inicia en las células glandulares de la vagina que producen y liberan líquidos tales como el “moco vaginal”. Es más comunes en mujeres postmenopáusicas.
Ganas de orinar.

Los síntomas de este tipo de cáncer son los siguientes:

  • Sangrado no relacionado con la menstruación.
  • Dolor en la pelvis o espalda.
  • Dolor o molestias al orinar.
  • Aparición de un bulto en la vagina.

5. Cáncer de vulva

El cáncer de vulva, según la ACS afecta con mayor frecuencia los bordes internos de los labios mayores o los labios menores. Comienza con menos frecuencia en el clítoris o en las glándulas de Bartholino.

Esta neoplasia representa la cuarta causas de cáncer ginecológico más frecuente tras el de endometrio, cuello uterino y ovario. El cáncer escamoso es el principal representante de este grupo, con hasta un 90 % de los casos, según estudios.

Cabe decir que este tipo de cáncer no es muy frecuente y afecta sobre todo a la zona de los labios vaginales mayores. Tiene una evolución lenta. Los aspectos que deberíamos tener en cuenta son los siguientes:

  • Tener una infección causada por el virus del papiloma humano (VPH).
  • Tener antecedentes de pruebas de Papanicolau (también conocido como pruebas o frotis de Pap) anormales.
  • Bultos en la vulva o pequeñas masas extrañas, como verrugas, con un color diferente.
  • Padecer picazón y mucha molestia en la zona de la vulva.
  • Sufrir sangrados no relacionados con la menstruación.

¿Cuál es el tratamiento del cáncer ginecológico?

Por lo general, la detección temprana de las neoplasias del tracto genital femenino aumenta el pronóstico del tratamiento. El abordaje oportuno determina una mayor supervivencia y una mejor calidad de vida para los pacientes.

Las formas de tratamiento incluyen la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. El plan terapéutico dependerá del estado general del paciente y las características de la lesión cancerígena.

  • Cirugía: permite extirpar y extraer el tejido afectado. Suele utilizarse en etapas tempranas de la enfermedad, cuando el tumor es pequeño o no se ha extendido.
  • Radioterapia: emplea radiaciones de alta intensidad para eliminar las células tumorales. Esta se aplica cada cierto periodo de tiempo y puede acompañarse de síntomas adversos.
  • Quimioterapia: se utilizan medicamentos administrados por vía oral o endovenosa para reducir y destruir las células cancerígenas. Esta es aplicada en ciclos de varios días de duración. En general, se emplea en etapas avanzadas del cáncer o cuando este se ha extendido a otras zonas del cuerpo.

¿Es posible prevenir el cáncer ginecológico?

Al igual que otros tipos de cáncer, es posible reducir la probabilidad de padecer cáncer aplicando diferentes estrategias. La mayoría busca neutralizar los factores de riesgo que fueron mencionados anteriormente para cada tipo de cáncer ginecológico. Algunas medidas de prevención para el cáncer genital femenino son las siguientes:

  • Realizar prueba de detección regulares, como la citología. 
  • Acudir a revisión por un especialista en ginecología de forma regular.
  • Vacunarse contra el virus del papiloma humano (VPH).
  • Mantener un peso corporal saludable.
  • Evitar la ingesta de alcohol.
  • Reducir el consumo de cigarrillos y tabaco. 
  • Mantener una dieta saludable, libre de grasas saturadas y azúcares.
  • Realizar ejercicio físico, al menos 2 a 3 veces por semana.

Una enfermedad mortal que no debe tomarse a la ligera

El cáncer ginecológico representa cualquier lesión tumoral que aparezca en el tracto genital femenino, incluyen el útero, la vagina, los ovarios y la vulva. Esta enfermedad puede mostrar síntomas inespecíficos en etapas iniciales, por lo que es importante estar atento a cualquier manifestación extraña.

El sangrado vaginal anormal y el dolor pélvico son síntomas comunes en todos los tipos de cáncer ginecológicos. Ante la presencia de estas manifestaciones no dude en buscar ayuda médica. Los médicos especialistas son los únicos capacitados para guiar el tratamiento de esta patología mortal.

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