Los ronquidos: ¿qué debemos saber sobre ellos?

Dormir boca arriba incrementa las posibilidades de roncar por lo que, en la medida de lo posible, debemos intentar dormir de lado para evitar roncar fuerte.
Los ronquidos: ¿qué debemos saber sobre ellos?
Mario Benedetti Arzuza

Escrito y verificado por el médico Mario Benedetti Arzuza.

Última actualización: 10 abril, 2022

Los ronquidos son sonidos que se producen en la nariz y la garganta durante el sueño debido al paso del aire. Con frecuencia, no molestan a la persona que los emite, sino a los compañeros de cama o habitación. Por ello, pueden tener consecuencias sociales.

Como bien sabemos, los ronquidos no son voluntarios, es decir, la persona no elige emitirlos. En realidad, puede que no se dé cuenta de que lo hace al descansar. Sobre todo cuando son ligeros. Por ello, una persona puede no saber que ronca, a menos que otro se lo diga.

Ronquidos: ¿una señal de alarma?

Ahora bien, hay casos en los que los ronquidos pueden deberse a una enfermedad subyacente como la obesidad, la congestión nasal crónica o diversos trastornos respiratorios, según afirman estudios.

Siempre y cuando no se acompañen de cuestiones como: dificultad para dormir, falta de sueño reparador, insomnio, sensación de asfixia, somnolencia diurna, dolor de cabeza al despertar, etcétera, los ronquidos no deberían ser síntoma de ningún problema grave.

Antes de tomar la solución drástica de dormir en habitaciones separadas, es necesario conocer un poco más acerca de los ronquidos y evaluar si quizás, la persona que ronca pueda necesitar hacerle una visita a su médico de cabecera para una evaluación.

¿Por qué se producen los ronquidos?

El 43 % de los hombres y el 20 % de las mujeres roncan habitualmente según algunos estudios. Aunque muchos piensan que roncar no va más allá de ser una molestia, es importante saber que puede tener implicaciones en la salud.

Los ronquidos se producen porque el aire no llega bien a los pulmones debido a obstrucciones en el sistema respiratorio, normalmente en boca y nariz. El aire vibra en esa zona, generando ese molesto sonido. También se produce por la relajación excesiva de los músculos de la garganta, lo que hace que las paredes de esta zona comiencen a vibrar cuando pasa el aire.

Los ronquidos pueden llegar a afectar al descanso nocturno, por lo que es normal sentirse cansado al día siguiente. Además, en los casos más graves puede llegar a producir apneas del sueño, momentos en los que se deja de respirar brevemente. Acorde a varias investigaciones, esto puede llegar a ser muy peligroso.

La apnea del sueño puede tener repercusiones importantes en la salud de las personas, por lo que se debe identificar lo antes posible. En este sentido, es necesario estar alerta si los siguientes síntomas aparecen junto a los ronquidos:

  • Somnolencia excesiva y dificultad para concentrarse en el día.
  • Dolores de cabeza y de garganta al despertar.
  • Jadeo o ahogo por la noche.
  • Presión arterial alta.
  • Dolor en el pecho durante la noche.
  • Sueño intranquilo.


Posibles causas de los ronquidos

  • Sobrepeso y obesidad: una de las causas más comunes. Debido a la presión que ejerce el peso de más, el diafragma, el músculo encargado de la respiración, no puede realizar su función de manera adecuada.
  • Tabaco y alcohol: el tabaco afecta a las vías respiratorias, por lo que no facilita el paso limpio de aire. El alcohol hace que se relajen los músculos, y provoca que la lengua y el paladar caigan hacia atrás, obstruyendo el paso del aire.
  • Sinusitis y otras enfermedades respiratorias: cualquier enfermedad que afecte al sistema respiratoria e impida el paso del aire puede provocar ronquidos.
  • Dormir boca arriba: esta es la postura más propicia para dificultar la labor del diafragma y facilitar que la lengua y el paladar caigan hacia atrás; es decir, la postura más propicia para roncar.
  • Embarazo: muchas partes del cuerpo pueden inflamarse y aumentar de tamaño durante la gestación, incluidos los tejidos que conforman las vías respiratorias, provocando los ronquidos.
  • Anormalidades anatómicas: muchos defectos anatómicos de las vías respiratorias superiores como un paladar blando bajo y grueso pueden estrecharlas y ser los causantes de los ronquidos. Además, el aumento de tamaño de las amígdalas también es una causa frecuente en los niños.
  • Privación del sueño: la privación del sueño en noches anteriores puede hacer que los músculos de la garganta se relajen en exceso cuando se logra conciliar el sueño, lo que dificulta el paso del aire.
Mujer tapándose los oídos porque el hombre ronca


¿Qué podemos hacer?

Si los ronquidos son habituales y fuertes, es recomendable acudir a un especialista, quien podría solicitar una consulta en respiratorio o un análisis de la calidad del sueño. También es posible que se soliciten pruebas de imagen con la finalidad de buscar alteraciones anatómicas que expliquen el problema.

Un foniatra nos puede indicar también cómo hacer ejercicios para mejorar la respiración. Podemos practicar estos ejercicios y usar tiras nasales por las noches para abrir las vías respiratorias.

Por nuestra parte, podemos evitar las causas que provocan ronquidos: evitar el alcohol, el tabaco, dormir de lado y hacer ejercicio para prevenir el sobrepeso. Por su parte, evitar la falta de sueño y levantar la cabecera de la cama también resultan opciones beneficiosas en muchos casos.

Un problema social con múltiples causas

Los ronquidos suelen tener un origen benigno en la mayoría de los casos, por lo que se pueden evitar con recomendaciones simples como las mencionadas en la sección anterior. Sin embargo, si son ocurren de forma consecutiva e interfieren con el sueño, lo mejor es consultar con el especialista para descartar alguna patología.

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