4 métodos de riego para plantas en maceta

Si te gusta la jardinería, sabrás que el riego es una parte fundamental de su proceso de cuidado. En este artículo encontrarás diferentes métodos para regar las macetas con indicaciones sobre su uso.
4 métodos de riego para plantas en maceta

Última actualización: 23 mayo, 2022

Cuando se busca un jardín sano y lleno de flores y frutos, es necesario brindar un cuidado adecuado a las plantas. Para garantizarlo, el tipo de suelo, el uso de abono y fertilizantes, las condiciones climáticas y los métodos de riego son fundamentales.

Por esta razón, en este artículo te compartiremos diversas formas de regar que puedes usar en las macetas. Tanto el exceso como el defecto de agua causan daños irreparables en las plantas o limitan su crecimiento.

Aunque parezca un tema menor o que no requiere de mucha técnica, los métodos de riego que se usan deben elegirse con el mismo empeño que elegimos la fertilización, la poda o la eliminación de las malas hierbas.



1. Riego por inmersión

Esta es una técnica en la que se sumerge la maceta en el agua para que la planta absorba el líquido por sus raíces. Es un tipo de riego que funciona muy bien para las orquídeas y las plantas de la familia de las epífitas.

Asimismo, es ideal para las plantas que no resisten una humedad constante sobre sus hojas y tallos. Como aquellas de tallos finos u hojas aterciopeladas.

Para hacer un riego por inmersión se debe sumergir la maceta en un recipiente más amplio que esté lleno de agua. Luego, se debe dejar allí la planta durante cerca de 15 minutos.

No obstante, el tiempo puede cambiar en función del tipo de planta y sus necesidades específicas. Funciona bien con materas de pequeño y mediano tamaño que se puedan levantar con facilidad.

Raíces para riego por inmersión.
El riego por inmersión es ideal para plantas en macetas pequeñas o durante el proceso de trasplante, cuando se exponen las raíces.

2. Riego con vaso o regadera

Esta forma de riego es la más común y sencilla de todas. Puedes hacerlo con una regadera, un vaso o cualquier recipiente a tu disposición.

Aun así, también tiene su truco, pues es bastante normal regar en exceso o incorrectamente tus plantas. Debes verter el agua desde arriba, sin mucha altura para no dañar las hojas.

Respecto a estas, si el agua contiene un alto contenido de cloro o cal, puede estropearlas. Por lo que es mejor usar agua de lluvia. De lo contrario, conviene evitar que toque las hojas, sobre todo si hay sol intenso en ese momento del día.

Como solución, se debe verter el agua directamente en la tierra.

No obstante, hay algunas plantas de origen tropical que requieren agua sobre las hojas, ya que tienen altos requerimientos de humedad. En este caso, lo conveniente es usar un pulverizador. El riego con regadera es una de las técnicas con las que evitarás los hongos en tus flores. 



3. Riego en plato

Este es un método de riego similar al riego por inmersión. No obstante, la cantidad de agua que recibe la planta es menor.

Esta técnica consiste en poner la maceta encima de un plato con agua hasta que la planta absorba el líquido. La matera debe tener sí o sí agujeros en su parte inferior.

Es una técnica ideal para el verano y se recomienda para plantas como la azalea, la afelandra, las begonias o la violeta africana. De hecho, es ideal para casi todas las plantas que tengan flores delicadas y que tiendan a pudrirse. 

4. Riego por goteo

Este es uno de los métodos de riego más eficientes si se quiere ahorrar agua y mantener un nivel de humedad constante para aquellas plantas provenientes de entornos tropicales y húmedos. Es muy efectivo cuando se tienen jardineras en los balcones o macetas de gran tamaño que no se pueden levantar.

Se puede hacer un dispositivo casero de goteo, poniendo una botella llena de agua con el pico enterrado. No obstante, también hay dispositivos más sofisticados que se pueden adquirir en tiendas especializadas, que incluso permiten controlar la cantidad de líquido que debe caer. Son una buena opción cuando se decide hacer un viaje corto.

Flores en un balcón que necesitan un método de riego.
Para los balcones, el uso del riego por goteo permite reducir la dosis de agua y no encharcar la planta ni el lugar.

Consejos generales para regar las plantas

Debes tener en cuenta qué cantidad de agua necesita cada planta, pues la justa medida es la clave para la perfecta conservación de tus flores. Un consejo útil para saber si debes o no regar es introducir el dedo en la tierra. En función de la humedad del abono, podrás optar por regar en mayor o menor cantidad.

Además, debes tener cuidado con los días de lluvia, pues pueden duplicar la cantidad de agua necesaria para tus flores. Asimismo, es conveniente regar las plantas en el atardecer o en la noche y nunca durante las horas de sol más fuerte.

Por otra parte, cuando se aproxima la época de verano, es conveniente que tengas en cuenta que las macetas de barro o terracota son más porosas. Por tal motivo, la humedad se evapora con mayor rapidez y esto hace que la necesidad de agua sea más frecuente.

Diseña un jardín con un uso de agua eficiente

Además de conocer los diferentes métodos de riego que puedes aplicar en tu jardín, uno de los aspectos que más se debe tener en cuenta es el consumo. El exceso de agua en el jardín no solo puede dañar las plantas, sino que ocasiona gastos excesivos e innecesarios.

En este sentido, diseñar un jardín de tal forma que tenga un consumo de agua razonable y sostenible es fundamental. En primer lugar, conviene hacer una división de las áreas de acuerdo a los requerimientos hídricos, tanto si las plantas están sembradas en el suelo como si van a compartir maceta.

Es recomendable hacer hidrozonas, sin olvidar otros factores como la estética, el estilo paisajístico, la funcionalidad y el uso, como señala el Manual de riego de jardines de la Junta de Andalucía en España.

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Hay diversos tipos de riego consolidados, sin embargo, es indispensable analizar las necesidades de los cultivos para seleccionar uno.



  • Liotta, M. A., Carrión, R. A., Ciancaglini, N., & Olguin Pringles, A. (2015). Riego por goteo. PROSAP; INTA.
  • Ferreyra, R., & Sch, S. V. (2013). Manual de Riego para especies frutales: uso eficiente del agua de riego y estrategias para enfrentar periodos de escasez. Boletín INIA-Instituto de Investigaciones Agropecuarias.