Miedo a lo sobrenatural o bogifobia

04 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la filósofa Maria Alejandra Morgado Cusati
El miedo a los sobrenatural es una experiencia muy común en los niños pequeños; incluso en gran parte de las personas adultas. Sin embargo, este miedo puede intensificarse hasta el punto de entorpecer el correcto funcionamiento.

Muchas personas experimentan miedo a lo sobrenatural, en especial al escuchar historias terroríficas o después de ver una película de horror. No obstante, la experiencia de temor o ansiedad puede manifestarse de una manera tan intensa que cause un malestar significativo.

En estos casos se habla de bogifobia, la que implica una serie de respuestas y comportamientos que pueden traer consecuencias negativas en el sano desenvolvimiento y funcionamiento de la persona. A continuación se explica con detalle en qué consiste este tipo de fobia, algunas posibles causas y cómo tratarla.

¿Qué significa bogifobia?

El significado etimológico de la palabra bogifobia proviene de la conjunción del término griego: φοβία (phobía), que significa ‘temor’, y de la palabra anglosajona bogeyman, cuya traducción al español es ‘hombre del saco’, un equivalente al personaje ficticio llamado “el coco”.

El hombre del saco o coco suele referenciarse para asustar a los niños, diciéndoles o amenazándoles que éste se los llevará si no se portan bien o si no se comen toda su comida. De esta manera, el término indica el miedo irracional a esta figura imaginaria. No obstante, esta palabra también abarca los temores a otras entidades sobrenaturales, como fantasmas, monstruos o demonios.

Niño con miedo a lo sobrenatural.
El miedo a lo sobrenatural se asocia, en este caso, al personaje que se emplea para asustar a los niños.

Miedo y fobia                                             

Si bien la bogifobia es el miedo a lo sobrenatural, es importante recalcar que, al tratarse de una fobia, las manifestaciones psíquicas y somáticas son más intensas que las respuestas de miedo común. Incluso pueden llegar a ser incapacitantes.

En otras palabras, existe una diferencia gradual entre la experiencia de miedo y la de fobia. La primera se considera una respuesta normal y adaptativa ante la exposición de peligros reales. Se ponen en marcha un conjunto de sensaciones que, por lo general, propician respuestas de huida o defensa.

Sin embargo, cuando estas sensaciones se presentan en situaciones que no implican una amenaza real, entonces el miedo ya no es adaptativo, sino fóbico. Además, la experiencia subjetiva de la fobia es más intensa para el sujeto que las experimenta y propicia respuestas de evitación.

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Manifestaciones de la bogifobia

Como toda fobia específica, la bogifobia desencadena un patrón de reacciones fisiológicas, psíquicas y motoras ante la exposición o anticipación del estímulo o situación temida. Estas respuestas son las siguientes.

Reacciones fisiológicas

Existen diferencias individuales en cuanto a la experiencia somática del miedo, es decir, no todos lo experimentamos de la misma manera. Aunque entre las más comunes se encuentran las siguientes:

  • Aumento de las pulsaciones cardíacas.
  • Boca seca.
  • Incremento de la presión arterial.
  • Sudoración.
  • Dolor de estómago.

Reacciones psíquicas

Estas implican las creencias y pensamientos que presenta la persona ante la situación amenazante. Por lo general, piensa que está a punto de morir o que será lastimada. Además, el miedo y la ansiedad intensa pueden transformarse en una crisis o ataque de pánico.

Asimismo, estas reacciones incluyen las interpretaciones de las propias reacciones fisiológicas. Por ejemplo, es común creer que el aumento de las pulsaciones es un indicador de un infarto en curso.

Reacciones motoras

La respuesta motora más común es abandonar la situación que causa temor y hacer todo lo posible para evitarla en el futuro. En el caso de los niños, la ansiedad y el miedo se expresan con llanto, rabietas, quedarse paralizados o aferrarse a sus padres o cuidadores.

¿Por qué algunas personas desarrollan miedo a lo sobrenatural?

La bogifobia es una condición que suele gestarse en la infancia, por lo que los individuos que la experimentan son niños en su mayoría. Es común que los infantes sientan miedo a criaturas imaginadas o soñadas, como monstros o fantasmas.

Este miedo suele intensificarse entre los 2 y 6 años, sin embargo, se ha observado que entre los 5 a 12 años se tiende a reportar que las criaturas imaginarias o sobrenaturales son las principales causas de miedo. Esto no excluye la posibilidad de que la bogifobia pueda desarrollarse o perpetuarse en la edad adulta.

Dicho esto, se han elaborado hipótesis que pretenden explicar el por qué del miedo a lo sobrenatural. Las que se presentan a continuación no son las únicas, ya que puede haber de fondo múltiples causas y dependerán de las circunstancias individuales.

Imaginación de los niños

Aunque los niños, a partir de edades muy tempranas (desde los 3 años), pueden hacer la distinción entre fenómenos mentales y reales, son propensos a creer que lo que imaginan o sueñan puede convertirse en realidad. De esta manera, el solo hecho de creer que una entidad muy terrorífica y amenazante puede tornarse real ya es causa suficiente para experimentar miedo y ansiedad.

Estos temores suelen desencadenarse mediante historias o películas de terror, sin embargo, es la imaginación del niño la que dispara las creencias irracionales que devienen en miedos intensos.

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Las creencias culturales y sociales

Las creencias del contexto en el que socializa el niño influirán de forma significativa en las ideas que éste se forme sobre las entidades sobrenaturales. Si la cultura en la que crece posee creencias referentes a la existencia de entidades sobrenaturales malignas, entonces estará más propenso a desarrollar este tipo de fobia.

Estilos de crianza punitivos

Se han identificado casos en los que las creencias malévolas del mundo sobrenatural guardan relación con estilos de crianza punitivos, es decir, que una infancia caracterizada por experiencias difíciles y dolorosas producirá una personalidad adulta que crea que las entidades sobrenaturales infligen daño a los seres humanos.

Dicho esto, es de esperarse que este tipo de creencias malévolas despierten temor, en especial en personas adultas.

Mujer en terapia por padecer bogifobia.
La terapia psicológica es la herramienta para abordar las fobias específicas.

¿Cómo tratar el miedo a lo sobrenatural?

Según la última versión del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5), las fobias específicas se encuentran enmarcadas dentro de los trastornos de ansiedad. Este padecimiento puede llegar a agravarse hasta el punto de causar un malestar significativo en la persona que lo padece, llegando a afectar el correcto funcionamiento de la persona.

De esta manera, el mejor abordaje para la bogifobia es la terapia psicológica. En la actualidad existen una serie de tratamientos efectivos que pueden a ayudar a la persona a superar los miedos irracionales.

El miedo a lo sobrenatural es complejo

El miedo fóbico es un tipo de trastorno de ansiedad que puede ser incapacitante. La mejor forma de tratarlo es mediante terapia psicológica.

Algunas de las posibles causas de la bogifobia ya fueron presentadas, pero las mismas no abarcan la complejidad del fenómeno. El miedo irracional a lo sobrenatural puede deberse a múltiples orígenes que difieren en dependencia de la constitución personal y las experiencias del individuo.

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