Mitos sobre el síndrome de Asperger que debes dejar de creer

Las personas con síndrome de Asperger pueden llevar una vida igual de plena que los demás. Solo necesitan un poco de comprensión y aceptación para lograrlo.
Mitos sobre el síndrome de Asperger que debes dejar de creer
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 26 noviembre, 2021

El síndrome de Asperger se ha prestado a confusiones y mitos desde siempre. Prueba de ello es que su descubridor, el pediatra austriaco Hans Asperger, fue ignorado por sus contemporáneos. Solo hasta casi 60 años después se le reconoció el hallazgo.

Hans Asperger encontró características comunes en 4 niños y detectó que estas se apartaban de lo habitual. En principio, describió el síndrome como una condición infantil caracterizada por la ausencia de instinto social y la resistencia al cambio.

Fue la psiquiatra inglesa Lorna Wing quien rescató del olvido esos estudios. En 1981 dio a conocer el trabajo del médico austriaco y desde entonces se habla del síndrome de Asperger. Pese a todo, aún persisten muchas confusiones y mitos al respecto.

El síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que genera problemas en 3 ámbitos: la interacción social, el lenguaje y la comunicación, y la flexibilidad cognitiva. Obedece a una alteración neurobiológica y se le considera un problema severo.

Algunos definen el síndrome de Asperger como una discapacidad para entender el mundo de lo social. Se trata de una identificación muy abstracta que no resulta fácil de comprender. En múltiples oportunidades se le confunde con simple rareza.

En general, las personas con síndrome de Asperger presentan características relevantes como las siguientes:

  • Dificultades para entender los estados de ánimo y para comprender a los demás.
  • Problemas para mantener una conversación e interpretar el lenguaje.
  • Ausencia de contacto visual con el interlocutor.
  • Intereses restringidos a temas particulares.
  • Intolerancia al cambio en las rutinas ya conocidas.

11 mitos sobre el síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger no es bien comprendido por multitud de personas. Esto, y la construcción de personajes de ficción para series televisivas, ha hecho que se forjen una serie de mitos al respecto. Los siguientes son los más comunes.

Palabra Asperger.
El nombre del síndrome se debe a un pediatra austríaco, aunque pasaron décadas para que se le reconociera su descripción del trastorno.

1. El síndrome de Asperger se supera con el tiempo

Muchas personas piensan que el síndrome de Asperger es un problema que está presente en algunos niños y que va desapareciendo con el tiempo, cuando se llega a la edad adulta. Esto no es cierto. Este trastorno dura toda la vida, pero sí que puede evolucionar con el abordaje adecuado.

2. Nunca se casarán

Es uno de los mitos sobre el síndrome de Asperger más extendidos, inclusive entre los profesionales de la salud. Lo cierto es que, aunque no es lo más frecuente, una persona con este síndrome sí puede formar una pareja y casarse. Cada caso se debe mirar de forma individual.

3. Tienen fobia social

Hay una gran distancia entre el síndrome de Asperger y la fobia social. Las personas con Asperger son conscientes de su dificultad para comprender ciertos aspectos de los demás y, de forma natural, tienden a evitar el contacto. Quienes tienen fobia social pueden tener habilidades sociales, pero sienten miedo de ponerlas en práctica.


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4. No tienen interés en los demás

Otro mito muy extendido que no corresponde a la verdad. Las personas con Asperger suelen interesarse mucho por quienes le son cercanos. Sin embargo, hay aspectos en los que no logran conectar con ellos, lo que no significa que no les importen. Tienen un déficit en sus habilidades sociales, pero no en su capacidad de sentir afecto.

5. Carecen de empatía

Aunque parezca algo paradójico, debido al déficit social, lo cierto es que esto tampoco es verdad. Quien tiene este síndrome no logra tener empatía cognitiva con otros, pero sí empatía emocional. A veces necesitan que el otro le explique lo que siente para poder entenderlo.

6. No se expresan de forma adecuada

Aunque el síndrome de Asperger supone algunas limitaciones en el lenguaje y la comunicación, estas no tienen nada que ver con la expresión. De hecho, este tipo de personas a veces se expresa con gran fluidez.

En lo que sí tienen problemas es en comprender el sentido figurado, el doble sentido o las metáforas. Interpretan el lenguaje de forma literal.

7. Son más inteligentes que los demás

Pueden o no ser más inteligentes, pero esto no depende del síndrome de Asperger. Esta condición no afecta la inteligencia, ni para bien ni para mal. Suelen tener buena retentiva en los temas que les interesan, pero esto no indica que sean superiores al promedio.

8. Están enfermos

Este síndrome no se puede catalogar como una enfermedad en sentido estricto. Se trata de una condición que afecta el desarrollo y marca ciertas particularidades.

9. El síndrome de Asperger es igual al autismo

Tampoco es cierto este mito sobre el síndrome de Asperger. Aunque está clasificado dentro de los trastornos del espectro autista (TEA), no es igual al autismo como tal.

10. Son asexuales

Este síndrome no afecta la sexualidad en ningún sentido. Por lo tanto, en ese terreno no hay ninguna diferencia con una persona promedio.

11. Son agresivos

Este es un mito que hace mucho daño. No existe ninguna evidencia de que las personas con síndrome de Asperger sean más agresivas que otras.

Pueden sentirse frustrados y reaccionar con irritación ante determinadas situaciones, pero en esencia no son violentos ni mucho menos. Por el contrario, se estima que hasta el 90 % de ellos son objeto de violencia por parte de los demás.

Síntomas de Asperger en un niño.
La falta de interpretación de las emociones y de los sentidos figurados podría ser una característica clave del síndrome, pero esto no se traduce en agresividad ni en falta total de empatía.

Entendiendo el síndrome de Asperger para despejar los mitos

Las personas con síndrome de Asperger procesan la información de una manera diferente a como lo hace la mayoría de la gente. No necesitan de medicamentos o cirugías, aunque sí de guía y comprensión para evolucionar.

Estas personas pueden llegar a convertirse en pensadores muy sistemáticos y agudos, ya que no tienen problemas con su desarrollo intelectual. También pueden hacer una vida social enriquecedora, enamorarse, casarse, tener hijos y ser felices.

Un entorno bien informado y comprensivo es el factor decisivo para que avancen en su evolución. También es muy importante informarlos bien acerca de su condición, ya que ellos son capaces de generar estrategias alternativas para moverse en el mundo.

La psicoterapia suele ser una buena alternativa, tanto para la persona con síndrome de Asperger como para quienes le rodean. Se consiguen grandes avances cuando se dispone de una guía profesional adecuada y comprometida.

Es importante proteger de la discriminación a las personas que tienen este síndrome. El rechazo social puede dejarles hondas huellas y limitar su motivación.

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El Síndrome de Asperger actualmente se define como un trastorno que forma parte del espectro autista, o sea, como un tipo de autismo



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