Científicos descubren nuevo síntoma relacionado con la aparición del párkinson

La enfermedad de Parkinson tiene síntomas motores y no motores. Entre estos últimos, uno nuevo parece haber sido certificado por la ciencia.
Científicos descubren nuevo síntoma relacionado con la aparición del párkinson
Leonardo Biolatto

Escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto.

Última actualización: 11 noviembre, 2022

Aunque parezca que no hay un nuevo síntoma del párkinson en el conocimiento médico, lo cierto es que muchas investigaciones buscan hacia atrás. Es decir, se está trabajando en conocer los posibles signos tempranos que anunciarían la enfermedad o que predecirían una evolución más tórpida.

Encontrar un síntoma nuevo del párkinson, que se adelante al cuadro clínico que ya conocemos, sería de gran utilidad. De este modo, los médicos podrían rastrear los factores de riesgo e implementar medidas anticipatorias que enlentezcan la aparición del temblor, el deterioro cognitivo y los trastornos del habla.

Una reciente investigación publicada en la prestigiosa revista Neurology parece haber dado en el clavo. Los científicos encontraron que la pérdida de peso puede preceder al deterioro cognitivo y hasta predecirlo.

¿De qué se trató la investigación?

El estudio científico recolectó datos de 358 participantes. Se trataba de pacientes con reciente diagnóstico de enfermedad de Parkinson que recibieron un seguimiento intensivo por 8 años para constatar diversas cuestiones de su evolución.

Transcurrido ese tiempo y analizados los datos hacia atrás, los investigadores se llevaron una sorpresa. Aquellos que habían perdido peso de manera significativa en el primer año tras el diagnóstico, avanzaban con más rapidez hacia la reducción de las funciones cognitivas.

El límite se fijó en el 3 %. O sea que, un paciente de 70 kilogramos, por ejemplo, que perdió más de 2,1 kilogramos en el primer año, manifestó antes problemas en la cognición que los demás del grupo.

Al contrario, aquellos que ganaron peso al principio del diagnóstico, retrasaron los síntomas cognitivos del párkinson. Y también el punto de análisis fue el 3 % (en este caso, haber ganado ese porcentaje de kilogramos, como mínimo).

Este nuevo síntoma relacionado con el párkinson parece específico de lo cognitivo, pero no de los signos motores. En la investigación, sin importar el peso ganado o perdido, los pacientes tuvieron la misma evolución en sus temblores, en su postura y en sus dificultades para la marcha.

Temblor por párkinson.
Aunque los temblores son el síntoma más conocido por la población general, el párkinson afecta otras esferas de la vida.


¿Qué significan los hallazgos?

El hallazgo de un nuevo síntoma del párkinson, y temprano, es relevante para la práctica clínica. Otros investigadores ya habían advertido que el estado nutricional de estos pacientes no puede eludirse en el abordaje médico.

Más allá de que la nutrición es importante en cualquier enfermedad crónica, el rol dentro de las patologías neurodegenerativas es cada vez más comprendido y analizado. Desde las teorías que postulan a la mala nutrición como agente causal del deterioro cognitivo, hasta las otras más conservadoras que estipulan cómo las variaciones de peso son multifactoriales en un paciente con alzhéimer o párkinson.

Hasta la mitad de los pacientes con enfermedad de Parkinson tiene variaciones de peso significativas durante el desarrollo de la patología. ¿Por qué? Algo se explica por los cambios en el estilo de vida, la dificultad para comer, la depresión que quita el hambre y hasta la medicación que se usa para el tratamiento.

Sin embargo, no están claros todos los mecanismos intrínsecos del proceso de pérdida o ganancia de peso en las enfermedades neurodegenerativas. Alimentar correctamente al paciente podría marcar la diferencia. Al menos, ese es uno de los puntos clave de los hallazgos publicados en Neurology.



Otras investigaciones sí encontraron relación entre el peso y los síntomas motores

Aunque el nuevo síntoma asociado al párkinson se vincula con el deterioro cognitivo en la publicación de Neurology, existen ciertas evidencias de que los síntomas motores también se verían afectados. Así lo postularon científicos estadounidenses en una publicación de 2016.

Según los autores, los pacientes con cambios en el índice de masa corporal (IMC) obtuvieron diferencias en las pruebas de evaluación motora que se usan para el párkinson. Esto quiere decir que la afectación de la mal nutrición es global para las personas con la patología.

¿Qué deberían hacer los médicos con este nuevo síntoma del párkinson?

Establecer la pérdida de peso como un nuevo síntoma predictivo del deterioro cognitivo en el párkinson es incitar a los médicos a controlar esta variable en las consultas. Es decir, pesar a los pacientes con regularidad para reconocer a tiempo la problemática.

Estos hallazgos resaltan la importancia potencial que tendría el control de peso en las primeras etapas de la enfermedad de Parkinson.

~ Jin-Sun Jun, una de las autoras del estudio de Neurology ~

¿Esto debería cambiar los protocolos? La verdad es que los neurólogos que atienden a pacientes con la enfermedad los pesan. La nutrición es una preocupación habitual porque, como ya remarcamos, la mitad de los afectados pierde kilogramos en el primer año tras el diagnóstico.

Lo que sí podría cambiar es el abordaje previo. Aquellas personas con algunos signos preocupantes, que todavía no tienen un diagnóstico confirmado de párkinson, tendrían que ser pesados. Quizás, un IMC que desciende de manera abrupta da la pauta para avanzar en la certificación de la patología.

Entonces, el hallazgo se hace relevante no solo para los neurólogos, sino también para los médicos clínicos. Lamentablemente, muchas patologías neurodegenerativas se diagnostican con demora. Un signo temprano y bien definido cambiaría el juego a favor del diagnóstico precoz.

Peso de un paciente con párkinson.
Pesar a los pacientes con sospecha de párkinson se volverá crucial en las consultas.

Reducir la latencia diagnóstica

Un nuevo síntoma identificado del párkinson es esperanzador. La demora en el diagnóstico retrasa abordajes que complican la calidad de vida de los pacientes.

Se calcula que pasan 10 años desde la aparición de los primeros síntomas incipientes hasta que un neurólogo certifica la patología. Esta década es la latencia diagnóstica y resulta muy difícil reducirla.

¿Por qué? Porque los síntomas iniciales son leves, se confunden con cuestiones banales y la persona tiende a no consultar a profesionales de la salud.

¿Perdiste peso de manera inexplicable? Consulta. ¿Tienes temblores frecuentes que te impiden realizar algunas actividades cotidianas? Consulta. ¿Se te forman “lagunas mentales” que te impiden recordar? Consulta.

Los nuevos descubrimientos científicos están para mejorar la calidad de vida. Y encontrar una enfermedad a tiempo es parte de este proceso.

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Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar o someterte a cualquier procedimiento.