OSFED: el desorden alimentario más común de todos

En general, los OSFED comparten síntomas con los trastornos de alimentación más conocidos. Aunque no cumplen con todos los criterios para su diagnóstico.
OSFED: el desorden alimentario más común de todos
Maria Fatima Seppi Vinuales

Escrito y verificado por la psicóloga Maria Fatima Seppi Vinuales.

Última actualización: 09 abril, 2022

Es cierto que existen distintos trastornos que tienen su propia fama y que van de boca en boca, tanto de quienes son expertos como de quienes no lo son. Sin embargo, hay otros, como los OSFED (Otros Trastornos Alimenticios Específicos), que no se conocen ni están tan claros.

De todas maneras, estos últimos revisten igual importancia. A tal punto que constituyen uno de los grupos más comunes. Veamos de qué se trata.

Tipos de OSFED y características

Desde el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5), los OSFED (Other Specified Feeding or Eating Disorder) se refieren a trastornos de la alimentación especificados de otra forma, que corresponden a los antes conocidos como EDNOS (trastorno de la alimentación no especificado de otra manera).

Algunos de los tipos de OSFED son los siguientes:

  • Anorexia nerviosa atípica: es un cuadro similar al de anorexia, sin embargo, no cumple con todos los criterios.
  • Bulimia nerviosa de baja frecuencia y duración limitada: también comparte similares síntomas o características con la bulimia, pero tampoco cumple con todos los criterios.
  • Trastorno de purga: se realiza la acción de purga, pero no de manera compulsiva. Por eso se diferencia de la bulimia nerviosa. La purga es el acto de provocarse el vómito bajo la idea de que así se retira lo que se ha comido de manera compulsiva en un atracón.
  • Síndrome de comer de noche: se caracteriza por la recurrencia de ingesta excesiva de alimentos después de la cena o al despertarse.
  • Trastorno por atracón: este tipo de trastorno implica reconocer los criterios, aunque con una menor frecuencia o en períodos más breves. Por ejemplo, menos de una vez por semana.

Causas de los OSFED

Existen múltiples causas de los OSFED, desde genéticas hasta sociales y culturales. Sin embargo, no hay que perder de vista que la presión del contexto, con mensajes referidos a un modelo hegemónico de belleza y de cuerpo perfecto, es nociva.

Distorsión de la imagen corporal en los OSFED.
La distorsión de la imagen corporal puede estar influida por los estándares de belleza que se imponen culturalmente.


Síntomas de los OSFED y cómo afectan a la persona

Algunos de los síntomas más frecuentes de los OSFED son los siguientes:

  • Variaciones en el peso: aumento o disminución.
  • Preocupación por mantener dietas y adelgazar.
  • Autopercepción negativa del cuerpo,
  • Preocupación excesiva por realizar ejercicio.
  • Ansiedad y nerviosismo.
  • Alteraciones de la menstruación, hasta con amenorrea.
  • Menor deseo sexual o baja de la libido.

Estos son algunos de los síntomas que, en muchos casos, coinciden con los trastornos de alimentación tradicionales. Sin embargo, es oportuno recordar que difieren en algunos criterios, especialmente en la frecuencia o intensidad de los signos.

En general, lo que caracteriza a los trastornos de la conducta alimentaria son las expresiones conductuales, tales como mirarse de manera continua en el espejo, practicar evitación con la comida o rituales referidos a la alimentación.

Cualquier tipo de trastorno interfiere en el funcionamiento y en la vida cotidiana de las personas que los padecen. Alguien que tiene un OSFED puede evitar las reuniones para no comer o puede asistir y luego provocarse el vómito. Por supuesto, esto conlleva complicaciones a nivel de salud general.



Tratamiento de los OSFED

Al igual que otros tipos de trastornos de la alimentación, los OSFED requieren de los siguientes controles:

  • Un examen físico y médico, que determine el estado de salud y el grado de avance o gravedad del trastorno, de cara a elegir la mejor intervención. En algunos casos se puede requerir la hospitalización.
  • Evaluación y atención psicológica para colaborar en el afrontamiento de la enfermedad, para establecer pautas de autocuidado y consejos para mejorar la alimentación. En ocasiones, no solo se debe trabajar a nivel individual, sino también familiar.

¿Cómo ayudar?

A continuación, presentamos algunas recomendaciones que pueden servir de ayuda a alguien que tiene cualquier trastorno de alimentación:

  • Una primera forma de apoyar es animarlo a que pida ayuda. La mayor parte de estos trastornos requiere de un abordaje específico y especializado.
  • Evitar cualquier tipo de comentario referido al aspecto y al cuerpo, ni al aumento o la disminución de peso. Suelen ser perjudiciales y reforzantes.
  • Es muy importante comprender que no se trata de la preocupación por la alimentación, sino por la interpretación que se hace del cuerpo o la apariencia. De modo que se debe intentar comprender que, aunque invites a esa persona a comer una ensalada (o cualquier otra cosa saludable), para ella puede implicar un verdadero padecimiento.
  • Sostener una visión crítica respecto a los cuerpos únicos y al modelo hegemónico de belleza.
  • Mostrar apoyo e interés, pero no juzgar. Refuerza aquellos aspectos positivos que posee el otro.
Ayuda profesional para los OSFED.
La ayuda profesional es ineludible para tratar los OSFED, pero el grupo cercano también tiene que realizar acciones concretas.

Lo saludable, a veces oculta un trastorno de alimentación

Actualmente existen numerosas tendencias en alimentación y vinculadas al respeto y revalorización del cuerpo. Sin embargo, tampoco se trata de seguir cualquier dieta que se ofrece.

Es importante hacer diferenciaciones para poder detectar cuándo hablamos de prácticas de alimentación saludables y cuándo estamos en la presencia de un trastorno de alimentación, como los OSFED. Muchos trastornos se ocultan bajo la apariencia de dietas o hábitos saludables, poniendo obstáculos para la detección oportuna y a tiempo.

Esto no quiere decir que todas las personas que se ocupan por su cuerpo o que siguen una dieta tienen algún trastorno. Para ello se requiere un diagnóstico más profundo.

Pero hay que prestar atención, ya que algunas sugerencias son seguidas sin tener en cuenta la singularidad de cada persona. Y en muchos casos se viven riesgos evitables.

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