Los peligros del "humo de segunda mano": ¿qué estrategias podemos seguir?

Aunque creamos que, al no ser fumadores, no corremos riesgo de tener problemas derivados del tabaco, lo cierto es que el humo de segunda mano es igualmente peligroso.
Los peligros del "humo de segunda mano": ¿qué estrategias podemos seguir?
Valeria Sabater

Escrito y verificado por psicóloga Valeria Sabater el 10 marzo, 2021.

Última actualización: 10 marzo, 2021

El humo de segunda mano es aquel que llega hasta las personas que no fuman, pero que respiran el humo que exhalan fumadores cercanos o el proveniente de la quema del propio cigarrillo.

Cuesta creerlo, pero la realidad es más que evidente: el humo de segunda mano mata. El fumador pasivo está expuesto a un riesgo que, queramos o no, puede ocasionar graves problemas de salud a largo plazo.

No hablamos solo de cáncer de pulmón. También podemos experimentar infecciones, problemas cardíacos, alergias, asmas… Lo más grave de todo ello es que el impacto del humo de segunda mano es muy habitual en los niños. Sabemos que, para dar fin a este tipo de riesgo, la única solución es acabar con el hábito del cigarrillo.

A pesar de que las legislaciones de muchos países ya han puesto medidas para regular su consumo en los espacios públicos, el problema más grave se instala en el ámbito privado. A continuación, te damos más datos sobre el tema.

Víctimas del humo de segunda mano

Según un estudio del hospital Monte Sinaí de Nueva York (Estados Unidos), la mayoría de nosotros somos fumadores pasivos sin siquiera saberlo. Es, sin duda, un dato que nos inquieta y nos preocupa.

Los peligros del "humo de segunda mano": ¿qué estrategias podemos seguir?

En el estudio, se analizaron los niveles de cotinina (un producto secundario de la nicotina) en sangre en más de 20 000 personas no fumadoras. Para su sorpresa, y la de las propias personas que formaron parte del estudio, un alto porcentaje de ellas tenían un nivel apreciable de cotinina en sangre sin ser fumadores, y sin tener cerca a un familiar fumador.

¿Qué significa esto? Básicamente, que el humo del tabaco sigue presente en muchos de los entornos cotidianos sin saberlo.

No hace falta que nadie en casa fume. Nuestro entorno laboral, la cafetería, la parada de un autobús, una reunión, una fiesta son escenarios en el que habita este enemigo invisible. Al cabo de varios años terminamos acumulando este tipo de tóxicos nocivos en la sangre, en los pulmones y en muchos de los órganos.

La legislación contra el trabaco

Cada uno es libre de fumar si así lo desea. Ahora bien, debe ser sensible ante una realidad muy evidente: su hábito afecta a las personas de su entorno. Las consecuencias pueden ser muy nocivas para todos.

El humo de segunda mano ocasiona miles de muerte al año. Respirar el humo implica dejar que entren en el cuerpo cerca de 4000 sustancias químicas, de las cuales 50 causan cáncer. 

Mujer que revela los perjuicios del tabaco en la cavidad oral
El consumo de tabaco

La American Academy of Pediatrics (AAP) nos indica que, en el caso de los niños, no solo el humo de segunda mano es nocivo. El de tercera mano, es decir, el humo que queda después de fumar, también es mortal.

Cada vez que se enciende un cigarrillo quedan toxinas nocivas en la ropa, las cortinas, las paredes, el sofá, las tapicerías del coche e incluso en nuestros cabellos… Es algo muy peligroso de lo que no somos conscientes.

  • Los niños pueden padecer más infecciones de oído.
    • “Existe una asociación directa entre la exposición al humo del tabaco (en la mayoría por tabaquismo de los padres) y el desarrollo de otitis media y su recurrencia” indica un estudio reciente.
  • Pueden sufrir resfriados, tos, asma, problemas respiratorios…

La Unión Europea, por ejemplo, ya empezó a tomar medidas en el año 2004. El consumo de tabaco está prohibido en todos los espacios públicos, incluidos bares y restaurantes. Ahora bien, la “ley antitabaco” no es suficiente.

Uno de los problemas más graves sigue siendo, por ejemplo, el hecho de fumar en el interior de los coches. Toda persona no fumadora (en especial, los niños) quedan afectados por el humo de segunda y tercera mano.

Medidas contra el humo de segunda mano

Recomendaciones para dejar de fumar
Para abandonar el hábito del tabaco es importante tirar ceniceros y todo elemento que recuerde fumar.

Todos lo tenemos claro: el único modo de acabar con el humo de segunda mano es “dar fin” al humo de primera mano. Es decir, que todos nos concienciáramos de la necesidad de dejar de fumar.

No es fácil, lo sabemos. Ahora bien, ¿cómo podemos hacer frente al hecho de tener “vecinos fumadores”? ¿O trabajar en un entorno en el que hay alguien que fuma?

  • Lo más común, si en nuestro país no existe aún una ley antitabaco, sería luchar por nuestros derechos.
  • Pedirle respetuosamente al compañero que fuma que lo haga en un espacio abierto, lo más lejos posible de quienes no fuman.
  • Asimismo, se puede valorar ayudar al compañero a dejar este hábito. Lo mismo aplica para parientes, pareja, etc.
  • Un modo de “protegernos” del humo de tercera mano es lavar de forma frecuente cortinas y tapicerías del hogar si vivimos con alguien que fuma.
  • Ventilar bien toda la cada, todos los días, por lo menos durante 20-30 minutos, también será fundamental.
  • Si alguien ha fumado a tu lado, recuerda lavarte el cabello y la ropa.
  • Si en tu entorno hay fumadores, establece revisiones periódicas con tu médico para atender la salud de tus pulmones o los niveles de cotinina en sangre.
  • Haz deporte de forma regular, y si es posible, al aire libre.

Sabemos que no es fácil defendernos de un mundo donde enemigos de la salud como el tabaco son legales, están normalizados y, por ello mismo, permitidos. La concienciación, la sensibilidad y el respeto son, sin duda, las únicas estrategias para acabar con este riesgo, en el que los niños son los más afectados.

Esperemos que llegue un futuro en el que respirar deje de ser peligroso.