¿Por qué con la calefacción me duele la cabeza?

La calefacción suele provocar dolor de cabeza, aumentar el riesgo de resfriados y empeorar las alergias al polvo o a los ácaros.
¿Por qué con la calefacción me duele la cabeza?
Leonardo Biolatto

Escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto el 12 abril, 2021.

Última actualización: 12 abril, 2021

El verano ha llegado a su fin y, con la llegada del otoño, se va acercando el momento de encender la calefacción. Si vives en una ciudad fría, seguro que la calefacción es una de las cosas esenciales para sobrevivir a tu día a día.

De hecho, incluso en las ciudades con climas cálidos, la calefacción es un mecanismo que se utiliza en la mayoría de edificios públicos. Habrás notado que cualquier centro comercial, una oficina, las tiendas, etcétera, la usan.

Sin embargo, se trata de un tema controvertido. Muchas personas experimentan problemas con el uso de la calefacción, como, por ejemplo, dolores de cabeza. Es mucho más común de lo que pensamos.

Pero, evidentemente, no es posible evitar todos los lugares donde se utiliza. Por ello, en este artículo te explicamos por qué con la calefacción te puede doler la cabeza y algunos consejos para evitar esta molestia.

¿Por qué la calefacción puede causar dolor de cabeza?

Dolor de cabeza por punción lumbar.

Aunque la mayoría de gente lo desconozca, la calefacción puede causar o empeorar ciertos problemas de salud. Uno de ellos es este dolor de cabeza al que nos referimos, que, a su vez, puede deberse a varios motivos.

En primer lugar, el dolor de cabeza suele deberse a un exceso de calor. Es muy frecuente que abusemos de los sistemas de calor y que, al final, la temperatura sea demasiado elevada, ya sea en el lugar de trabajo o en la casa.

No obstante, es muy importante saber que los expertos recomiendan que la temperatura se mantenga entre 19 y 21 ºC Esto no solo ayuda a mantener un consumo energético eficiente, si no que nos puede ayudar a evitar ese incómodo dolor de cabeza y el malestar.

Por otra parte, la humedad del aire también parece jugar un papel importante en este asunto. Se recomienda mantener un grado de humedad de entre el 20 % y 70 %. El aire seco acaba por sensibilizar e irritar las vías respiratorias.

Esta sequedad hace que aumente el riesgo de infecciones y resfriados, que suelen ir de la mano de dolor de cabeza. Del mismo modo, los ojos suelen estar más secos y enrojecidos, lo que causa picor y cansancio de la vista.

Para evitarlo, es tan simple como utilizar un humidificador. También se puede optar por utilizar radiadores de agua en lugar de bombas de calor, que suelen resecar más el ambiente.

Otros efectos negativos de la calefacción sobre nuestra salud

Calefacción por radiador.

Además del dolor de cabeza, que se relaciona directamente con la temperatura y la humedad, esta molestia puede aparecer debido a otros efectos secundarios de la calefacción. Por ejemplo, por un mayor riesgo de alergia.

La mayoría de sistemas de calefacción funcionan por movimientos de las corrientes de aire. Esto provoca que, al agitarse el aire, se arrastren todas las partículas, como los ácaros o el polvo. 

Las personas alérgicas a estas sustancias pueden tener episodios constantes de alergia por la calefacción. Estos episodios suelen acompañarse de dolor de cabeza. Lo ideal es que, en casa, utilicen otros sistemas que no muevan el aire, como un radiador.

También debemos saber que los cambios bruscos de aire entre la calle y la habitación donde tenemos instalada la calefacción pueden debilitar nuestras defensas respiratorias, disminuyendo el correcto funcionamiento de los mecanismos que limpian la vía de acceso del aire a nuestro cuerpo. Esta es otra razón para mantener siempre el termostato a una temperatura de entre 19 y 21 ºC.

Para mitigar las molestias, colocar un humidificador

Un humidificador en el ambiente puede contribuir con el alivio.

La calefacción tiende a provocar dolor de cabeza en muchas personas. Puede deberse a un exceso de calor, a falta de humedad o a procesos secundarios que también causan esta molestia. Por ejemplo, es típico que se aumenten los episodios de alergia o los resfriados.

Por ello, es importante ser cauteloso y utilizarla debidamente, sin excedernos. Además, también se recomienda escoger adecuadamente el sistema de calor que más nos conviene personalmente.

Del mismo modo, si se trata de una calefacción por combustión, debemos saber que algunos materiales generan humo muy rico en monóxido de carbono. Este gas produce intoxicaciones y uno de los síntomas es el dolor de cabeza, además de debilidad y mareo.