Por qué es importante jugar al aire libre

Los niños del siglo XXI están inmersos en la tecnología y dejan de jugar al aire libre. Para los padres es cómodo dejarlos encerrados en vez de beneficiarse del ejercicio y del contacto con la naturaleza con ellos.
Por qué es importante jugar al aire libre
Carlos Fabián Avila

Revisado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 07 febrero, 2021.

Escrito por Thady Carabaño, 05 diciembre, 2018

Última actualización: 07 febrero, 2021

El juego es esencial en la vida de los más pequeños. Sin embargo, cada vez más los niños de las ciudades dejan de jugar al aire libre, con lo que se privan de los múltiples beneficios que conlleva para su salud física, mental y emocional.

Los chicos pasan la mayor parte de su tiempo libre viendo televisión, jugando con videojuegos o en línea. Para los padres es más cómodo que estén en la casa o en su habitación, porque pueden dejarlos jugar sin mayor supervisión. Así, su comodidad ha privado a los niños del gozo de jugar al aire libre.

Ello, además, sume a los niños en las novísimas adicciones a los videojuegos y a los dispositivos electrónicos. No obstante, parece que es una realidad que afecta más a los menores de las grandes urbes. No tanto a los que viven en localidades más pequeñas con mayores espacios libres a su alrededor.

El contacto con la naturaleza

Organización y responsables del campamento.

La falta de contacto con la naturaleza que vivimos adultos y niños en el siglo XXI ha llevado a los psicólogos a hablar de la existencia del Trastorno de Déficit de Naturaleza, como señala este estudio publicado en Medicina naturista. Este malestar está asociado con problemas como falta de concentración, hiperactividad, obesidad, depresión y ansiedad.

La forma de remediar esta dolencia es muy sencilla: basta con permitir a los niños reencontrarse con la naturaleza. El simple hecho de respirar aire puro, gatear por el césped, correr entre los árboles, oler el aroma de las flores o apreciar el vuelo de las aves son experiencias fundamentales en la vida de los niños.

Jugar al aire libre les permite relajarse y reencontrarse con la tranquilidad que les roba la hiperconectividad de los dispositivos electrónicos y de los juegos en red. Ello mejora sus capacidades de atención y concentración, fundamentales para asumir sus responsabilidades escolares.

Jugar al aire libre es positivo para todas las edades

No hay que esperar a que los niños tengan cierta edad para jugar al aire libre. Desde que son bebés se pueden beneficiar del contacto con la naturaleza. Así, aunque esté dormido, tu pequeños se beneficia de pasear en un parque, un área natural o el jardín.

Estas sensaciones tan agradables quedan grabadas en su memoria para siempre. A medida que crecen, a los niños les encantará jugar al aire libre, donde tengan contacto con el sol, la brisa, los aromas y sonidos de la naturaleza.

La naturaleza les regala el contacto con un montón de situaciones y aprendizajes nuevos que difícilmente son comparables al vértigo informativo que ofrece internet o los juegos en línea. A su vez, los padres también nos beneficiamos del contacto con la naturaleza.

Liberamos estrés, descansamos mentalmente y compartimos gratos momentos de diversión y encuentro con la familia, lo que fortalecen el vínculo de amor que nos une a los hijos. Y así lo señala este trabajo llevado a cabo por profesionales de la Universidad de Valencia.

Beneficios de jugar al aire libre

Los juegos al aire libre reportan numerosos beneficios para bebés, niños y adolescentes. Por supuesto, demandan que los padres estemos atentos para evitar accidentes. Si los niños van a jugar en un parque muy extenso, una playa o un campo, la supervisión también es necesaria para evitar que puedan extraviarse.

  • Los niños juegan con una sensación de libertad, incluso cuando es controlada por los padres. Es una experiencia distinta a la de jugar dentro de una vivienda.
  • Jugar al aire libre mejora el desarrollo físico, ya que hacen ejercicio, pueden correr, saltar y desarrollar nuevas habilidades.
  • La actividad física extra les permite descargar energías y tensiones. Así, llegan a casa mucho más relajados y duermen mejor.
  • También es posible prevenir la obesidad infantil, ya que queman muchas calorías de una manera natural y saludable.
  • Jugar al aire libre alimenta la imaginación y la creatividad. Inventan pasatiempos nuevos y son capaces de jugar con una rama o una piedra.
  • El contacto con la naturaleza hace que se fortalezca el sistema inmunitario. Se hacen más resistentes a todo tipo de bacterias y al polvo.
  • Los niños aprenden a adaptarse a varias condiciones atmosféricas, desde el sol, hasta la lluvia y el viento.
  • El contacto con el sol es fundamental en la absorción de la vitamina D y del calcio, lo que fortalece los huesos en crecimiento de los más pequeños.
  • Entran en contacto con otros niños, lo que favorece la socialización. Ello les permite cultivar nuevas amistades, gestionar emociones y conflictos que puedan surgir.
  • Para los adolescentes, la posibilidad de irse de campamento no solo les beneficia del contacto con la naturaleza, sino que además les invita a asumir nuevas responsabilidades.
jugar al aire libre

La importancia de jugar al aire libre

Jugar al aire libre brinda una excelente oportunidad para disfrutar de tiempo en familia. Padres e hijos, incluso la familia extendida que incluya a abuelos, tíos y primos, se benefician de estos encuentros a la sombra de un árbol, junto a la corriente de un río o acampando en una montaña.

Organiza planes familiares que os permitan disfrutar de la naturaleza y compartir preciados momentos de unión y encuentro con los seres más queridos. Todo el esfuerzo valdrá la pena.

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