Principales problemas dentales en niños

Los problemas dentales en niños afectan su manera de comer, hablar y masticar. Aquí te contamos cuáles son los más comunes, a qué se deben y cómo se solucionan.
Principales problemas dentales en niños
Vanesa Evangelina Buffa

Escrito y verificado por la odontóloga Vanesa Evangelina Buffa el 07 abril, 2021.

Última actualización: 07 abril, 2021

Los problemas dentales en niños pueden afectar las funciones de la boca, como hablar, masticar y comer. La apariencia de la sonrisa también puede verse afectada, ocasionando dificultades de autoestima e inseguridad en los más pequeños.

Por eso, el cuidado de la salud bucodental desde edades tempranas es muy importante. Y son los padres los encargados de prestar especial atención al correcto desarrollo de dientes y maxilares, a mucosas sin lesiones y a piezas dentarias sin caries.

Poder ayudar a los pequeños a incorporar hábitos saludables desde chicos también es responsabilidad de los adultos. Prevenir los problemas dentales es mejor que tener que resolverlos luego con tratamientos más incómodos.

En este artículo te contamos cuáles son los problemas dentales en niños más frecuentes. También a qué se deben, cómo se tratan y qué se puede hacer para evitarlos.

¿Qué puede generar problemas dentales a los niños?

Existen muchas alteraciones que pueden suceder en la boca de los más pequeños y cada una de ellas tiene causas específicas. De todos modos, hay una serie de factores que son más frecuentes:

  • Herencia: la forma y el tamaño de los huesos maxilares y de las piezas dentarias vienen determinados por la genética. En algunos casos predisponen a sufrir ciertas patologías de la boca.
  • Placa bacteriana: se trata de la película formada por restos de alimentos y microrganismos que se adhiere a las superficies dentarias y a las mucosas. El acúmulo de la misma y los ácidos que producen las bacterias favorecen el desarrollo de las afecciones más comunes.
  • Dieta: del tipo y calidad de los alimentos que se consumen dependen muchas patologías dentales. Una alta ingesta de productos ricos en azúcares favorece el desarrollo de las bacterias. Por otro lado, la desnutrición y las dietas pobres en calcio también pueden ser responsables de varios problemas dentales en niños.
  • Hábitos disfuncionales: costumbres repetitivas que se instalan en el niño y se prolongan en el tiempo pueden afectar la salud bucodental. Comerse las uñas, respirar por la boca, chuparse el dedo, usar el chupete o el biberón o interponer la lengua entre los dientes al tragar son algunos ejemplos de estos hábitos dañinos.

Caries

Se trata de uno de los problemas dentales en niños más frecuente. Esta enfermedad se produce por la desmineralización de las piezas dentarias como consecuencia de la acción de los ácidos que fabrican las bacterias de la boca.

Los microorganismos presentes en la placa bacteriana fermentan los azúcares de la dieta y producen el ácido que quita los minerales de los tejidos dentarios. El alto consumo de alimentos dulces y la mala higiene oral son los mayores responsables de esta patología.

Al principio de la enfermedad se pueden observar manchas de color blanco seco sobre las superficies de los dientes. A medida que avanza, las lesiones se tornan marrones o negras y se va perdiendo tejido dentario, apareciendo cavidades y huecos.

Las caries del biberón o caries de la primera infancia son una variante de la enfermedad que afecta a los niños pequeños. Se trata de lesiones que avanzan de manera rápida y toman sobre todo los dientes anteriores. Se producen por el consumo frecuente de bebidas azucaradas que quedan adheridas a las superficies y a la mala higiene dental.

Caries dental en un niño.
Las caries en los niños pueden presentarse sobre los dientes temporarios o sobre los permanentes, lo que cambia el abordaje.

Complicaciones de las caries en los niños

Si esta patología avanza y no se la trata puede provocar alguna de estas complicaciones en los más pequeños:

  • Dolor: si las lesiones avanzan en profundidad llegan a las cercanías de la pulpa dental, donde se encuentran las terminaciones nerviosas. Esto provoca un aumento de la sensibilidad y el dolor de la pieza dentaria afectada.
  • Destrucción: a medida que avanza la enfermedad se va perdiendo tejido dentario, los elementos afectados se rompen y destruyen. Los dientes rotos pueden provocar maloclusiones y problemas de mordida.
  • Infecciones: las bacterias responsables de las caries pueden ocasionar infecciones en la pieza dentaria o en los tejidos que la rodean.
  • Daño a las piezas definitivas: si la caries afecta a una pieza temporaria y avanza sin tratarse puede afectar la correcta formación del diente definitivo que se forma debajo.

Tratamiento de la caries en niños

La terapéutica a elegir depende del tamaño de la lesión, de los tejidos afectados y del tiempo de evolución del proceso. Si la caries es detectada temprano, la aplicación de flúor y algunos cambios en los hábitos de higiene pueden ser suficientes para revertir la patología.

Cuando ya hay pérdida de tejido es necesario limpiar el diente y restaurar con empastes que devuelven la forma a la pieza dentaria. Siempre hay que tratarlas y frenar el avance, pues se deben evitar sus complicaciones.

Gingivitis

Si bien esta patología no es tan frecuente en los niños como en los adultos, está muy relacionada con la mala higiene dental. Se trata de la inflamación de las encías por la irritación que provoca el acúmulo de placa bacteriana sobre las mismas.

El tejido gingival se hincha, se vuelve de color rojo intenso y sangra con facilidad. Además, pueden doler o molestar y el niño presenta mal aliento.

Controlar la placa bacteriana con hábitos de higiene, como el uso adecuado del cepillo y el hilo dental, suele ser suficiente para tratar esta afección. De todos modos, es aconsejable consultar al odontólogo para recibir las indicaciones específicas del caso.

Maloclusiones

Las maloclusiones son problemas dentales en niños que aparecen de manera frecuente. Está comprometida la manera en que se relaciona el maxilar superior con el inferior o la posición de las piezas dentarias en la arcada.

Estas problemáticas interfieren con las funciones de la boca, como morder, hablar y deglutir. Además, afectan la sonrisa y el aspecto de la cara del paciente.

Es necesario detectarlas lo antes posible, pues los tratamientos tempranos son más efectivos, cortos y cómodos para el paciente. Por eso los adultos deben prestar atención a la manera de morder del niño y a la posición de los dientes, a medida que van erupcionando. Las consultas frecuentes con el odontólogo también permiten que se diagnostique cualquier anomalía a tiempo.

Hay diversos factores que pueden dar origen a este tipo de alteraciones de la mordida:

  • Herencia y genética: tamaños de dientes o de los maxilares que se repiten en varios miembros de la familia.
  • Hábitos disfuncionales: la succión de dedo, el uso prolongado de biberón o del chupete, la respiración bucal o la deglución atípica son algunos ejemplos de costumbres repetitivas que pueden alterar la manera de morder de los pequeños.
  • Pérdida prematura de dientes de leche: si las piezas temporarias se pierden antes de tiempo por caries, infecciones o traumas, no cumplen la función de guardar el espacio a los dientes definitivos. Los permanentes erupcionan así en sitios incorrectos, alterando la oclusión.

Tratamientos de las maloclusiones en niños

Los tratamientos con ortodoncia son necesarios para solucionar estos problemas dentales en niños. La elección del tipo de aparatología a utilizar depende del tipo de maloclusión, de la edad del paciente y de la severidad del caso.

La ortodoncia interceptiva es útil cuando el paciente aún tiene dientes de leche en la boca y es necesario guiar el crecimiento del hueso. Cuando finaliza la erupción de las piezas permanentes, los aparatos fijos son los de elección, existiendo diversas opciones para responder a las necesidades.

En la actualidad, el uso de cubetas transparentes del tipo Invisalign también son una alternativa para tratar estos problemas en niños y adolescentes.

Traumatismos

Los traumas en las piezas dentarias son problemas dentales en niños que suceden de manera habitual. La causa de estos golpes en los dientes son accidentes que suceden en ámbitos domésticos, como cuando el niño aprende a caminar, durante los juegos o la práctica de deportes.

Los traumatismos pueden suceder tanto en los dientes temporarios como en los definitivos. Los incisivos superiores son los afectados con mayor frecuencia por su ubicación más expuesta.

Las lesiones en los dientes pueden abarcar una parte de la corona dental, quebrar la pieza dentaria por completo, moverlas de lugar o expulsarlas fuera de la boca. Se suelen acompañar de dolor, sangrado de los tejidos blandos y mucha tensión y nerviosismo por la situación.

Los tratamientos dependerán de los tejidos afectados y del tipo de dentición involucrada. Pero la recomendación ante un golpe en la boca es consultar de manera inmediata con el odontólogo. Si la pieza dentaria sale expulsada por completo se la debe buscar y transportar en solución fisiológica o leche.

Como ya mencionamos, el dentista decide el mejor tratamiento para el caso clínico particular:

  • Colocación de flúor y controles posteriores.
  • Restauraciones o empastes.
  • Tratamientos de conductos o endodoncias.
  • Reimplantación del elemento dentario e inmovilización del mismo con férulas.

Las consultas odontológicas inmediatas, apenas sucedan los accidentes, mejoran el pronóstico de estos problemas dentales en los niños. Los cuidados posteriores con dietas blandas y una higiene dental cuidadosa, así como acudir a los controles pautados, también ayudan.

¿Cuándo se debe ir al dentista?

Una duda frecuente en los padres es desde cuándo deben llevar a sus hijos al odontólogo. Algunos creen que es menester consultar solo si aparece alguna sintomatología en la boca.

Lo cierto es que los niños deben visitar por primera vez al dentista antes de cumplir su primer año, aunque no haya ningún problema aparente en la cavidad bucal. En las consultas, el odontólogo examina la boca del pequeño para detectar cualquier problemática. Además, se asesora a los padres sobre cómo se debe cuidar la cavidad.

Detectar los problemas de la boca de manera temprana evita tratamientos complicados, incómodos e incluso muchas veces más costosos. Además, se pueden detener complicaciones por el avance de las patologías y situaciones de dolor en los niños.

Los controles cada seis meses son necesarios para seguir la evolución del crecimiento de los maxilares y la erupción dentaria. Además, se diagnostica cualquier afección que haya aparecido en ese tiempo. En algunos casos, el profesional puede sugerir revisiones menos espaciadas si el mayor riesgo de sufrir ciertas patologías así lo amerita.

Niño con problemas bucales.
No siempre el dolor es indicativo de un problema bucal en niños. Las revisaciones periódicas permiten detectar a tiempo otras alteraciones invisibles.

Recomendaciones y prevención de problemas bucales

Muchos de los problemas dentales en niños que mencionamos son frecuentes, pero pueden prevenirse. Los hábitos de higiene oral desde edades tempranas y la práctica de conductas saludables pueden hacer la diferencia.

Prestar atención a estos consejos puede evitar la aparición de muchos de los problemas dentales en niños:

  • Practicar una adecuada higiene bucal: la limpieza de la boca debe comenzar tan pronto como sea posible, incluso antes de la erupción de los dientes con una gasa húmeda. La deben realizar los adultos hasta que el niño sea capaz de hacerlo de manera correcta por sí mismo. Se deben cepillar los dientes, encías y lengua tres veces al día con un cepillo de cerdas suaves y pasta dental con flúor. La limpieza se complementa con hilo dental y, si el odontólogo lo indica, con enjuagues dentales para niños.
  • Llevar una dieta sana: la ingesta de una dieta variada, rica en nutrientes y con buen aporte de calcio y vitaminas favorece el correcto desarrollo y crecimiento de los más chicos. Se deben evitar los alimentos ricos en azúcares refinados, como golosinas, bollería y refrescos. No se deben ofrecer bebidas azucaradas a los bebés ni mojar chupetes en miel o azúcar para calmar a los pequeños.
  • Controlar y eliminar los hábitos disfuncionales: se deben erradicar prácticas repetitivas y perjudiciales para la salud bucal, como la succión de dedo y el uso del biberón o el chupete después de los 2 años. También deben solucionarse problemáticas como la onicofagia (comerse las uñas), la deglución atípica o la respiración bucal.
  • Usar protectores bucales: el uso de estos accesorios durante la práctica de deportes puede prevenir las lesiones en los dientes.
  • Visitar al dentista: consultar al odontólogo de manera temprana y periódica permite detectar y tratar cualquier problema a tiempo. Además, es la persona indicada para ayudar a los adultos a cuidar la boca de sus pequeños. Prácticas preventivas en el consultorio, como el sellado de fosas y fisuras o las topicaciones con flúor, permiten evitar problemas dentales en niños.

Evitar los problemas dentales en los niños

Son varios los problemas dentales que pueden afectar a los niños. Estos no solo alteran las funciones de la boca (comer, hablar y masticar). También pueden entorpecer las relaciones por generar problemas de seguridad y autoestima.

Es por esto que las consultas tempranas y periódicas al odontólogo, así como las prácticas saludables y la higiene oral se vuelven indispensables. Una boca sana les permitirá tener una sonrisa feliz durante la infancia.

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