Qué hacer si un niño se muerde las uñas

Morderse las uñas es un tic nervioso que esconde situaciones de estrés y angustia que afectan al niño. Te contamos cómo ayudar a tu hijo con esta manía en el próximo artículo.
Qué hacer si un niño se muerde las uñas
Bernardo Peña

Revisado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 05 junio, 2020.

Escrito por Thady Carabaño, 30 diciembre, 2018

Última actualización: 05 junio, 2020

Un niño se muerde las uñas por las mismas razones por las que se chupa el dedo, se rasca la nariz, se arranca el cabello o rechina los dientes. Este es uno de los hábitos nerviosos más comunes.

Es una manía que suele comenzar en la niñez y el infante suele realizarla consciente o inconcientemente, por curiosidad, para aliviar el estrés, por imitación, aburrimiento o costumbre, etc.

No obstante, es importante evitarla, ya que puede acarrearle heridas, enfermedades (traspaso de bacterias a la boca en unas uñas que no estén limpias) e incluso infecciones.

Profundicemos.

¿Qué motiva el hábito de un niño de morderse las uñas?

Niña mordiéndose las uñas.
Existen numerosas razones por las que un niño se muerde las uñas.

Para encontrar una solución a este problema, hay que determinar las razones por las cuales el niño se muerde las uñas. Puede deberse a diversas causas, desde una ineficaz extinción del hábito de chuparse el dedo, hasta un conflicto emocional mayor, como un trastorno obsesivo-compulsivo.

Es importante observar al infante, percatarse de si las muerde moderadamente o se hace daño, y si existe alguna correlación con momentos de estrés o ansiedad.

Tu observación debe estar acompañada también de lo que te diga el niño. Intenta averiguar cuál es el motivo de su preocupación o angustia y trata de ayudarle y apoyarle.

Qué hacer si el niño se muerde las uñas

1.Habla con tu hijo sobre esta situación

Es fundamental que el niño quiera dejar el hábito. Esta es una situación muy difícil de acatar por imposición. Forzarle no tendrá ningún resultado, de hecho, puede generarle más estrés añadido que intensificará esta mala costumbre.

Mientras más involucrado esté el niño en la solución del problema, mayores posibilidades habrá de éxito.También influye en este caso la edad, la madurez y la relación que exista entre los progenitores y el vástago.

2. Ayúdalo a ser consciente del hábito

Niño mordiéndose las uñas.
Generalmente, un niño se muerde las uñas de forma insconsciente.

Como todo tic nervioso, el niño se muerde las uñas de forma inconsciente. Trata de establecer una comunicación eficaz con tu hijo y coméntale que le avisarás cuando le veas practicando este hábito.

Se puede establecer una palabra clave o un toque en el hombro. Esta “contraseña” acordada entre los dos para usar cuando se esté mordiendo las uñas es una suerte de juego que le ayudará a ser consciente de lo que está haciendo.

3. Evita las recriminaciones y los castigos

De nuevo, recuerda que el hecho de que el niño se muerda es una manía nerviosa. Castigos, discusiones y peleas no resolverán nada. Se creará más tensión y malestar, lo que redundará en la intensificación del hábito.

Si te molesta demasiado esta costumbre, establece algunos límites mientras el niño aprende a controlarse. Por ejemplo: “no te las puedes morder en la mesa mientras comemos”.

4. Mantén las uñas cortas y limpias

Mientras tu hijo logra controlar el hábito es bueno que las uñas estén limpias y cortas, para disminuir las posibilidades de que se las muerda. De la misma forma, evitarás que se lleve bacterias y suciedad a la boca.

5. Dale una alternativa

Niños haciendo yoga.
Podemos proponerle alternativas para que el niño no se muerda las uñas.

Establece con tu hijo una rutina que seguirá antes de morderse las uñas. Puedes probar a darle una pelota suave para apretar, abrir y cerrar las manos, respirar y contar hasta diez.

Un niño que tiene las manos ocupadas haciendo una manualidad o armando un rompecabezas tiene menos probabilidades de llevar las manos a su boca.

También puedes ayudarlo a drenar su nerviosismo jugando al aire libre o con una práctica deportiva. Otra opción son las técnicas de relajación apropiadas para los niños, como el yoga.

6. Establece un reto y premia el esfuerzo

Cuando veas que tu hijo está preparado, hazle este reto. Anímale a dejarse crecer una o dos uñas sin morderselas. En cuanto lo logre, reconoce el esfuerzo con palabras de amor y aliento.

También puedes darle un “premio”. No tiene que ser nada caro ni exagerado, basta con actividades como ir al cine a ver esa película que lleva meses esperando o comer su plato favorito.

Luego invítalo a que deje crecer otra uña. Así, sucesivamente, hasta que las diez uñas hayan crecido sin que se las haya mordido.

Pide ayuda si así lo consideras

Si sientes que la situación es extrema y que está ocasionando problemas en la calidad de vida del niño, es fundamental que acudas con él a un psicólogo.

Este le ayudará a descubrir qué es eso que le está afectando y le brindará pautas de actuación. La salud de tu hijo es lo más importante, y mientras más apoyo externo tenga, mucho mejor le irá.

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