Receta para preparar ensalada de patata americana

Te vamos a enseñar a preparar de manera sencilla ensalada de patata americana para que incrementes la presencia de los tubérculos en la dieta regular.
Receta para preparar ensalada de patata americana
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias.

Última actualización: 09 febrero, 2022

Los tubérculos son una excelente fuente de carbohidratos para incluir en la dieta de manera regular. Estos son alimentos frescos considerados como saludables, capaces de aportar nutrientes y fibra en cantidades suficientes. Por este motivo, te vamos a enseñar a preparar una exquisita ensalada de patata americana para que puedas incluirlos con mayor frecuencia en la dieta.

Antes de comenzar, es necesario destacar la importancia de plantear una pauta variada y equilibrada. Siempre será determinante el hecho de satisfacer los requerimientos nutricionales diarios. De lo contrario, se podrían experimentar ineficiencias en el funcionamiento de la fisiología humana que diesen lugar al desarrollo de patologías crónicas y complejas con el paso de los años.

Ingredientes de la ensalada de patata americana

Para preparar una deliciosa ensalada de patata americana, serán necesarios los siguientes ingredientes:

  • 1 kilo de patatas para cocer.
  • 6 huevos cocidos, pelados y troceados.
  • 2 o 3 ramas de apio picadas.
  • 1/2 cebolla morada bien picada.
  • Perejil.
  • 150 gramos de pepinillos agridulces.

Además, será importante elaborar un aderezo de manera complementaria para mejorar las características organolépticas finales del plato. Este lleva:

  • 200 gramos de mayonesa.
  • 2 cucharadas de mostaza.
  • 2 o 3 cucharadas de vinagre.
  • Un poco de salsa picante.
  • Sal y pimienta.

A la hora de servir la ensalada de patata americana se recomienda complementar con:

  • Pimentón dulce.
  • Cebollino picado.
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La ensalada de patata americana es riquísima y fácil de preparar.

Paso a paso

  1. Lava las patatas.
  2. Luego, colócalas en una olla con agua y sal y cuécelas hasta que estén blandas. El proceso puede llevar unos 30 minutos. Para que sea perfecto, eleva la temperatura hasta el punto de ebullición para después reducir la potencia al medio y esperar a que alcancen una textura tierna. Para comprobarlo, basta con pincharlas con un cuchillo. Cuando están perfectas, escúrrelas y déjalas enfriar.
  3. Acto seguido, retírales la piel y trocéalas en porciones del tamaño de un bocado.
  4. Introdúcelas en un bol y mézclalas con el resto de los ingredientes bien picados y con el aderezo.
  5. Para elaborar este último, basta con integrar los elementos que lo componen en otro recipiente.
  6. Una vez que la ensalada esté lista, déjala enfriar en la nevera durante al menos una hora.
  7. En el momento en el que la vayas a servir, espolvorea por encima pimentón y cebollino picado para lograr unas características organolépticas finales exquisitas. Se puede consumir como primer plato, como plato único o, incluso, como acompañamiento de carnes o pescados.


Beneficios de las patatas

La inclusión de las patatas en la dieta habitual conlleva una serie de beneficios para la salud, siempre y cuando se introduzcan en el contexto de una dieta variada y equilibrada. Suponen una de las mejores fuentes de carbohidratos junto con las legumbres y con los pseudocereales.

Aportan energía de calidad

El consumo de patatas resulta excelente para los deportistas. Son fuente de glúcidos, el sustrato energético principal para las actividades de alta intensidad. Es importante asegurar su ingesta de forma previa y posterior a la actividad física para preparar el organismo y favorecer después la recuperación.

A la hora de consumir carbohidratos tras la competición, conviene su aporte con una buena cantidad de proteínas de alto valor biológico. De este modo, se asegura una reposición más eficiente del glucógeno a nivel muscular y hepático, tal y como afirma un estudio publicado en la revista Nutrients.

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Las patatas son excelente fuente de carbohidratos de calidad.

Ayudan a bajar de peso

Las patatas pueden fomentar la pérdida de peso en el contexto de una dieta hipocalórica. Esto se debe a que generan saciedad, dado su contenido en fibra. Dicha sustancia retrasa el vaciado gástrico, lo que ha demostrado influir sobre el binomio apetito-saciedad. Así, se tarda más en volver a necesitar ingerir alimentos.

Es clave estimular dicha sensación con el objetivo de plantear una pauta con la suficiente adherencia. De lo contrario se podría experimentar ansiedad con el paso del tiempo, lo que lleva al abandono. A partir de aquí es fácil que se produzca un efecto rebote por la vuelta a los hábitos nocivos anteriores.


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Reducen el estreñimiento

La fibra es una sustancia que también logra estimular el tránsito intestinal. Se adhiere al bolo fecal aumentando su volumen, lo que genera una mayor presión sobre los mecanorreceptores del tubo y, por lo tanto, un incremento de la motilidad y de la intensidad de los movimientos peristálticos. Así lo evidencia una investigación publicada en la revista Nature Reviews.

También cabe destacar que la fibra puede ayudar a prevenir el desarrollo de muchas patologías crónicas y complejas que afectan al tubo digestivo. Por este motivo, es clave asegurar un consumo de al menos 25 gramos al día. Es fácil siempre y cuando se plantee una dieta suficiente en vegetales, ya que son las mayores fuentes del elemento.

Mejoran la eficiencia del sistema inmune

Las patatas cuentan con vitamina C en su interior. Este micronutriente presenta muchas funciones distintas dentro del organismo humano. Es clave para incrementar la respuesta inmune, tanto innata como adaptativa. De este modo, las patologías infecciosas serán menos incidencias, sobre todo aquellas que afectan a las vías respiratorias superiores.

Es más, aun en el caso de desarrollar una enfermedad de este tipo, si los niveles de vitamina C en el organismo son óptimos, la sintomatología será mucho más llevadera. Se reducirá su intensidad y también su duración, por lo que pronto se recuperará una situación de bienestar.

Contribuyen a mantener un buen aspecto externo

La vitamina C cuenta con muchas funciones dentro del organismo humano. Se trata de un nutriente que es capaz de estimular la síntesis endógena de colágeno, la proteína más abundante del organismo. Asimismo, forma parte de muchos tejidos al aportar elasticidad y firmeza.

A partir de los 30 años, la producción de colágeno se reduce de manera significativa. En este momento, será clave incrementar el consumo de nutrientes que la estimulan para evitar que ciertos órganos, como la piel, sufran un ligero deterioro con el paso del tiempo. De esta forma, se evitará, entre otras cosas, la aparición de arrugas y de signos de la edad de manera prematura.

Prepara de manera sencilla ensalada de patata americana

Según has podido comprobar, se necesitan pocos ingredientes y poco tiempo para elaborar una estupenda ensalada de patata americana. El resultado es exquisito y muy completo a nivel nutricional, ya que aporta carbohidratos y proteínas de la más alta calidad. Eso sí, se trata de un plato bastante energético por la salsa que lleva. Por eso, habrá que consumirlo con cierta moderación.

Para terminar, recuerda que cuando el objetivo es mantener un buen estado de salud con el paso de los años no solo basta con cuidar la dieta. Habrá que poner en marcha otros buenos hábitos, como la práctica regular de ejercicio físico focalizado en el esfuerzo en el trabajo de fuerza, así como exponerse de manera regular al sol. Además, dormir al menos 7 horas de calidad cada noche conseguirá marcar la diferencia.

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