Slim by design: decoración para adelgazar

"Slim by design" es una manera de adelgazar que va más allá de las dietas. Te contamos de qué se trata.
Slim by design: decoración para adelgazar
Elena Sanz

Revisado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 30 agosto, 2022

“La cocina sabotea tu dieta”. Así lo expresa el Dr. Brian Wansink, autor del libro Slim by design, de quien estaremos hablando.

En otras palabras, afirma que la forma en la que tenemos decorada la casa y, sobre todo la cocina, puede resultar contraproducente para bajar de peso. Se trata de una teoría interesante que poco a poco ha ganado adeptos que siguen las recomendaciones de Wansink.

Te invitamos a conocer de qué forma podemos organizar la cocina para comer de una manera diferente y así perder peso sin dietas estrictas. ¿Funcionará?

¿Quién es Brian Wansink y de qué se trata su método?

Profesor de la Universidad de Cornell, en Nueva York, Wansink se dedica desde hace años a analizar el comportamiento alimenticio. A su vez, trabaja en diversos proyectos de investigación sobre psicología y alimentación.

Tras años de estudios, llegó a la conclusión de que la decoración y la organización de la cocina ejercen una fuerte influencia a la hora de llevar a cabo una dieta para bajar de peso. El experto afirma que los colores, las formas y el estilo son claves para incorporar hábitos saludables.

Volcó toda esta información en su libro Slim by design: mindless eating solutions for everyday life. Allí podemos encontrar muchos consejos para perder peso sin pasar por dietas rigurosas.

De hecho, una de sus frases que suena más que atractiva es la siguiente: “La mejor dieta es aquella que no sabes que estás haciendo”. ¿Crees que es posible adelgazar redecorando tu cocina? Te lo contamos a continuación con las sugerencias más importantes del método Slim by design.

Amor a primera vista: la clave del “Slim by design”

Empecemos por lo que vemos, que será lo primero que comeremos. Durante su investigación, Wansink descubrió que había una estrecha relación entre el peso de una persona y los alimentos que ella tiene sobre su mesada.

Aquellos que dejaban frutas a la vista eran más delgados que los que dejaban a mano productos procesados, como galletitas, dulces y papas fritas.

La premisa es que comemos lo que vemos. En este sentido, la recomendación es que dejemos a mano frutas, verduras y frutos secos a la vista. Ahora que sabemos esto, es tiempo de reordenar las alacenas y el refrigerador, porque también aquí se aplica la regla.

La propuesta es que pongamos adelante aquellos alimentos más sanos, mientras ocultemos los que no tienen un valor nutricional relevante. Si bien es mejor borrarlos de la lista del supermercado, creemos que empezar por esconderlos es una buena idea.

¿Qué dice Wansink? Recomienda dos cosas. Una de ellas es que coloquemos los productos saludables a la altura de los ojos. Los alimentos deben estar cortados y listos para consumir en recipientes transparentes.

Por el contrario, los no tan saludables es mejor ponerlos en tuppers oscuros. Esto responde a uno de sus descubrimientos. Cuando la comida se almacena en recipientes oscuros, no nos tienta comerla.

Organizar heladera en el método Slim by design.
La organización de la nevera no es un tema menor. Comeremos lo que tengamos más a mano.

La magia del orden también aplica en la alimentación

La gurú del orden, Marie Kondo, nos enseña cómo crear los hábitos de orden y aplicarlos en casa. Ahora bien, el experto en Slim by design asegura que, quienes viven en un hogar desordenado, tienen más tendencia a ingerir productos como snacks.

Una vez más, parece que el orden de la casa es fundamental para llevar un estilo de vida sano. En este caso, también influye en los hábitos alimenticios que desarrollan las personas.



La cocina, mientras más incómoda, mejor

No es una novedad decir que tendemos a pasar más tiempo en sitios donde nos sentimos confortables. En el caso de la cocina, la comodidad puede ser un arma de doble filo.

Por un lado, nos invita a permanecer más tiempo en ella, pero por el otro, estamos en el lugar de la casa que almacena la comida y es común que nos tentemos con el picoteo.

Estos bocadillos que comemos no suelen ser de lo más saludables, por lo que la recomendación de Wansink es que pasemos en la cocina el menor tiempo posible. De hecho, sugiere que comamos en el comedor siempre que sea posible.

En cuanto a la despensa, su consejo es que esté lo más lejos de la cocina que se pueda. El autor sostiene que, si tienes que caminar una distancia extra para llegar a la comida, quizás desistas de comerte el snack que tenías en mente.

Colores que invitan a comer

Otro de los descubrimientos del profesor y su equipo se relaciona con los colores de la cocina. Parece que el color blanco y otros tonos afines brillantes aumentan el apetito.

Una paleta demasiado oscura producirá el mismo efecto. La tonalidad intermedia, como los naranjas y los ocres suaves, podrían ser una buena idea.

Asimismo, tenemos que procurar que el espacio para preparar la comida sea práctico. De esta forma, evitaremos pedir afuera.



Vajilla tradicional, otra de las propuestas de “Slim by design”

El tamaño de la vajilla cuenta. En la actualidad, hay una tendencia a emplear vajilla cada vez más grande. Los platos son más amplios, por lo que invitan a que las porciones de comida sean abundantes.

En este sentido, la sugerencia de Wansink es que volvamos unas décadas atrás y optemos por el tipo de platos que se utilizaban antes. Así, podremos ajustar el tamaño de las porciones.

Lo mismo ocurre con los vasos: si bebemos algo que no sea agua, elijamos vasos más chicos.

El tipo de servicio importa

Nunca lleves la fuente de comida a la mesa, sino que la mejor forma de servir es de la olla al plato. En caso de que debas emplear una bandeja, es mejor que esta sea de dimensiones reducidas.

Vajilla pequeña.
Una vajilla más pequeña nos ayuda a limitar las porciones, de modo que es probable que comamos menos.

“Slim by design” es una nueva forma de adelgazar

Esperamos que luego de conocer esta manera novedosa de bajar de peso puedas aplicar los consejos. Parece que las dietas rigurosas no son tan efectivas como hacerse de hábitos alimenticios saludables que permanezcan contigo, incluso una vez alcanzado el peso deseado.

Recuerda no comer mientras haces otras actividades, sobre todo mirando una película. Te entretienes con algo y pierdes el control de lo que estás ingiriendo.

Finalmente, a la hora de hacer las compras, opta por envases pequeños y ten cuidado con las ofertas. Es posible que acabes llevando más alimentos de los que en verdad necesitas.

Te podría interesar...
Cenas saludables y ligeras para adelgazar
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
Cenas saludables y ligeras para adelgazar

La preparación de cenas saludables y ligeras puede contribuir a mantener un peso sano sin pasar hambre. Te compartimos algunas opciones.



  • Yang, H., Carmon, Z., Kahn, B., Malani, A., Schwartz, J., Volpp, K., & Wansink, B. (2016). Un marco para elecciones más saludables: el triángulo de decisiones caliente-frío. Harvard Deusto business review, (253), 38-46.
  • Tellis, G. J., Redondo, I., Belló, C., & Villar, I. (2002). Estrategias de publicidad y promoción. Addison Wesley.
  • Ogden, J. (2003). Psicología de la alimentación: comportamientos saludables y trastornos alimentarios. Ediciones Morata.
  • Amon, D., Guareschi, P. A., & Maldavsky, D. (2005). La psicología social de la comida: una aproximación teórica y metodológica a la comida y las prácticas de la alimentación como secuencias narrativas. Subjetividad y procesos cognitivos, (7), 45-71.
  • Campos Rivera, N. H., & Reyes Lagunes, I. (2014). Preferencias alimentarias y su asociación con alimentos saludables y no saludables en niños preescolares. Acta de Investigación psicológica4(1), 1385-1397.
  • Navas, M. A. I., López, H. E. E., & Muñeton, M. J. B. (2017). Oportunidades de mercado para alimentos nutracéuticos desde la psicología del consumidor. Revista GEON (Gestión, Organizaciones y Negocios)4(2), 81-87.