"Slow deco": qué es y cómo puedes aplicarla en tu hogar

Existe un movimiento de decoración que deja de lado las últimas tendencias y la moda. "Slow deco" busca reducir el estrés mediante la organización visual y material del espacio.
"Slow deco": qué es y cómo puedes aplicarla en tu hogar

Escrito por Jonatan Menguez

Última actualización: 27 julio, 2022

El movimiento slow promueve un estilo de vida que prioriza la ralentización de los ritmos cotidianos. Si bien surgió como contraposición a la comida rápida, se trata de una corriente cultural que interviene en diferentes aspectos. En la organización y la decoración del hogar lo hace a través del slow deco.

De esta manera, se describen diferentes acciones que favorecen la relajación, el disfrute del tiempo libre y los vínculos sociales. El slow deco puede aplicarse en casi todos los sectores del hogar, buscando reducir los niveles de estrés y conectando con elementos de origen natural.

Los orígenes del “slow deco” y el “slow life”

El término slow deco se refiere a la adaptación del sistema de vida slow life en el ámbito privado del hogar. Se trata de un movimiento global, que propone ralentizar el ritmo de vida en diferentes aspectos.

La cultura occidental, en general, lleva a las personas a practicar sus actividades de forma acelerada, lo que se traduce en rutinas estresantes. Por este motivo, se apela a la lentitud como forma de tomar consciencia.

Sin embargo, el origen del movimiento tiene que ver con la gastronomía. En 1986, una serie de protestas en la capital italiana fundaron el concepto. Se oponían a la instalación de un local de comidas rápidas en la Plaza de España, ubicada en el centro de Roma.

Slow food es una respuesta al concepto de rapidez y a la estandarización de la comida.

Además, fomenta la proliferación de la cultura gastronómica local, así como los métodos de producción y cultivo más amigables con el medioambiente. El movimiento se extendió hacia una corriente cultural más general, que aboga por diferentes formas de encontrar equilibrio.

Por ejemplo, controlar el tiempo, reducir el uso de la tecnología y priorizar actividades saludables, tales como socializar, pasear y reconectarse con el interior.

Actividades esenciales del slow life

Si bien slow life es un concepto que aplica a diferentes aspectos, existen una serie de recomendaciones para introducirse en su cultura. Lo fundamental es tomar consciencia del propio ritmo de vida, para luego implementar medidas que ralenticen las actividades cotidianas.

El objetivo es hallar un equilibrio entre el trabajo, el disfrute, los vínculos sociales y el uso del tiempo:

  • Presente. Disfrutar del aquí y ahora es uno de los pilares del movimiento slow life.
  • Reflexionar. La filosofía sugiere detenerse por momentos a reflexionar, observar y meditar.
  • Hábitos de consumo. Reducir las prácticas consumistas y apoyar a los comercios locales.
  • Alimentación. Aumentar la ingesta de productos regionales y ecológicos.
  • Tecnología. Equilibrar el uso de las herramientas tecnológicas, tanto para el trabajo como para la recreación.
  • Redes sociales. Fomentar los vínculos personales por sobre los digitales.
  • Silencio. Disfrutar de algunos momentos de silencio.
  • Orden. Mantener los espacios organizados e higienizados.
Mujer vive slow life.
Vivir un estilo slow lilfe es centrarse en la conexión con uno mismo y con los demás.

¿Cómo se vincula con el slow deco?

El movimiento slow se puede aplicar en numerosos aspectos de la vida cotidiana. Siguiendo esa línea, el hogar es el espacio donde se desarrollan las actividades privadas y, en muchas ocasiones, las laborales. Por lo tanto, se vuelve fundamental tomar ciertas medidas.

Slow deco es la adaptación del slow life en el espacio hogareño. Según este movimiento, los aspectos visuales, decorativos y organizativos influyen de manera directa en los ritmos cotidianos. Por este motivo, se debe intervenir también en la forma en que se llevan adelante tales acciones al interior de la casa.



Aplicar el “slow deco” en el hogar

Existen numerosas medidas que pueden tomarse para generar un ambiente hogareño que sea favorable a un modo slow life. Desde el color de la pintura hasta la forma de alimentación, pasando por la selección del mobiliario y la creación de espacios para manualidades.

Localismo

Una de las acciones que promueve el slow life es el consumo de productos locales y regionales. Más allá de lo relacionado con la alimentación, también aplica para objetos como muebles, adornos y otros bienes posibles de conseguir en la comunidad cercana.

Slow deco y tecnología

Ya se mencionó la importancia que tiene equilibrar el uso de la tecnología para este modo de vida. Desde el slow deco es posible aportar a esta acción, desconectando algunos espacios del hogar.

Por ejemplo, colocar una sola televisión en toda la casa. De esta manera, se previene el consumo de pantallas en otros sectores, como las habitaciones.

Hazlo tú mismo

El slow deco se combina muy bien con la práctica de las manualidades. Se recomienda generar espacios en el hogar para actividades como pintar, crear adornos y arreglar objetos rotos. Concentrarse en una acción de este tipo favorece la concentración y la ralentización.

La cocina y el slow deco

La cocina es un ambiente fundamental para este movimiento. Allí se define y se genera la alimentación de los habitantes del hogar.

Siendo la comida unos de los motores fundacionales del slow life, lo que se sugiere es cocinar uno mismo y con productos locales. Por otro lado, evitar los alimentos precocidos y la comida chatarra.

Materiales ecológicos

Reconectarse con el medioambiente es otro punto importante del slow life. Desde el hogar, es posible priorizar elementos como la madera y las plantas, que producen la sensación de un ambiente natural.

La presencia del agua también es importante para mejorar las energías. Algo que se conecta con la filosofía china del feng shui.

Iluminación

En este aspecto, se recomienda que ingrese la mayor cantidad de luz natural en el ambiente. Sin embargo, es importante que la casa cuente con buena iluminación general. Por supuesto, si la misma proviene de los rayos solares, mejor.

Slow deco minimalista

En cuanto a la decoración general del hogar, el movimiento se relaciona con reducir los consumos a lo mínimo e indispensable. En ese aspecto, se prioriza un mobiliario poco abundante y elaborado con materiales naturales. Por ejemplo, caña, lino o madera.

Evita los muebles altos y los ambientes recargados de objetos.

Las áreas comunes y de paso deben ser cómodas y favorecer un recorrido sencillo. Asimismo, el living o el espacio recibidor del hogar tienen que transmitir calma. Se trata del primer sitio de contacto con la casa, por lo que es ideal que se encuentre despejado y sirva para despojarse del calzado, los abrigos y los accesorios que conectan con el exterior.

Minimalista con plantas.
El minimalismo con elementos naturales es una forma de decorar en modo slow.

Pintura y colores

Según el slow deco, los colores fuertes no son positivos para ralentizar el ritmo de vida. Por lo tanto, se prefiere la selección de tonos neutros, como el blanco o el beige, asociados a la transmisión de tranquilidad.

Además, aumentan la luminosidad del hogar. Las tonalidades claras, como el azul o el verde pastel, también ingresan en esta categoría.



También en la tela

La cultura slow se extiende a casi todos los detalles cotidianos; incluso a la utilización de textiles. Dentro del hogar, se recomienda priorizar los tejidos naturales, ya sea para almohadones, cortinas o ropa de cama. Representan una mejor calidad y durabilidad, siempre que tengan un mantenimiento correcto.

Por otro lado, existe un término conocido como slow fashion, que se opone al consumismo desmedido de la industria de la moda. Este movimiento también prioriza los tejidos naturales, la elaboración artesanal, la producción sostenible y el reciclaje.

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