Tecnopatías en la infancia: ¿por qué preocuparse?

Las tecnopatías en la infancia son los comportamientos negativos asociados a las nuevas tecnologías. ¿Por qué ocurren? ¿Cómo prevenirlas? ¡Descúbrelo!
Tecnopatías en la infancia: ¿por qué preocuparse?
Andrés Carrillo

Escrito y verificado por el psicólogo Andrés Carrillo.

Última actualización: 10 noviembre, 2021

Hoy en día, es normal ver a niños pequeños tener acceso a las nuevas tecnologías. Algunos padres creen que es positivo que sus hijos pasen mucho tiempo frente a las pantallas. No obstante, las tecnopatías en la infancia son una realidad y un problema serio que compromete su desarrollo. 

Y es que, cuando los niños pasan mucho tiempo frente a los dispositivos tecnológicos, acaban por abandonar otras actividades. Es decir, su interés se centra solo en pasar tiempo conectados. ¿Por qué es negativa esta situación? A continuación, lo detallamos.

¿Cómo se genera la tecnopatía?

Las tecnopatías en la infancia ocurren cuando los estilos de crianza son permisivos. Los padres que no son capaces de establecer normas representan un factor de riesgo. Dicho de otra manera, aquellos niños que pueden hacer lo que desean y cuando lo desean están más expuestos a esta condición. 

Por ejemplo, cuando no existen rutinas en la vida de los menores, estos buscan pasar todo su tiempo divirtiéndose. La tecnología tiene múltiples usos, pero en las manos de los niños se reduce únicamente a juegos e interacción social.

Al principio puede parecer una actividad inofensiva, pero el uso excesivo de la tecnología termina por afectar de forma negativa el comportamiento de los niños. Algunas de sus manifestaciones abarcan la baja tolerancia a la frustración, pataletas y aislamiento social.

¿Cómo se genera la tecnopatía?
Las tecnopatías en la infancia comprometen el desarrollo normal de los niños. Por ejemplo, pueden provocar problemas de interacción social.

¿Cuáles son los efectos de las tecnopatías en la infancia?

La tecnopatía se caracteriza por centralizar el interés solo en las actividades que tienen que ver con las pantallas. Como hemos visto antes, los niños requieren de variedad en sus rutinas diarias. Al dedicarse únicamente a una cosa, su desarrollo integral se ve limitado.

Una de las áreas más afectadas por esta situación son las habilidades sociales. Cuando los niños no se relacionan fuera del mundo digital, crecen limitados en la interacción social. Incluso, la relación con los padres se torna complicada.

A medida que el apego por la tecnología se hace más intenso, los padres van perdiendo el control. Lo ideal es que exista una detección temprana del problema; de lo contrario, los jóvenes pueden llegar a la edad adulta con una serie de carencias. 

En este sentido, se entiende que las tecnopatías en la infancia van más allá. Un niño que crece apegado a la tecnología, será un adulto vulnerable. La autoestima no se establece de forma adecuada y se produce un temor por salir de esa zona de confort.



6 Consejos para prevenir las tecnopatías en la infancia

Los estilos de crianza funcionales están basados en el respeto, la confianza y, sobre todo, en el cumplimiento de las normas. Para algunos padres resulta complicado ejercer un rol de autoridad. Por eso, a continuación, compartimos algunas recomendaciones para actuar a tiempo.

1. No dar acceso temprano a las redes sociales

Un error común de los padres es permitir que sus hijos tengan acceso temprano a las redes sociales. Respecto a esto, hay que considerar que no es bueno ceder a todas las peticiones de los menores. Esto no quiere decir que no podrán usar la tecnología; se trata de mantener una supervisión sobre ellos.

2. Establecer rutinas diarias

Las rutinas son factores que protegen a los niños. Los padres deben educar a sus hijos para que distribuyan bien su tiempo. Por ejemplo, establecer horarios para comer, tomar la siesta, jugar, etcétera.

Las rutinas deben ser firmes pero no estresantes. La idea es que los niños puedan disfrutar de sus actividades y no verlas como castigos.

3. Hacer actividades al aire libre

Las actividades al aire libre permiten que los niños tengan una mejor interacción con su entorno. Vivir experiencias reales desarrolla la creatividad. Además, interactuar con otros niños en espacios abiertos beneficia las habilidades sociales y la empatía.



4. Tener mascotas

Las mascotas representan una fuente de responsabilidad. Cuando los niños crecen con responsabilidades a su cargo, aprenden que no todo es diversión. En este sentido, las mascotas son una buena alternativa para diversificar el tiempo de los hijos; los animales requieren de cuidados y afecto.

5. Practicar deportes

Practicar deportes aporta beneficios físicos y mentales para los niños. Sin embargo, es importante que los menores estén motivados a iniciarse en su práctica. No es bueno forzarlos a hacer actividades que no disfrutan.  

6. Fomentar el hábito de la lectura

Tener el hábito de la lectura desde edades tempranas ayuda a estimular los procesos cognitivos de los niños. Este punto está relacionado con el consejo número 2 de este listado. Leer en compañía de los hijos puede convertirse en una rutina diaria; 10 minutos de lectura por 21 días bastan para formar el hábito.

Fomentar el hábito de la lectura
Dedicar un tiempo de lectura con los niños es bueno para su desarrollo cognitivo. Además, disminuye el tiempo en pantallas.

¿A qué edad es recomendable que los niños se inicien en la tecnología?

Según la Organización Mundial de la Salud, los niños y las niñas en edades menores a los 2 años no deben tener acceso a teléfonos inteligentes u otros dispositivos con conexión a internet. Luego de los 2 años, la recomendación es supervisar el uso de los dispositivos, de modo que no afecten sus demás rutinas. 

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