Teoría del error de Mackie: ¿la moral es objetiva?

La teoría del error es una postura ética que defiende que los juicios morales son construcciones sociales. Veamos en qué consiste.
Teoría del error de Mackie: ¿la moral es objetiva?
Maria Alejandra Morgado Cusati

Escrito y verificado por la filósofa Maria Alejandra Morgado Cusati.

Última actualización: 17 mayo, 2022

Desde hace mucho tiempo, la moral ha existido para regular la conducta humana, determinando cuáles acciones se consideran correctas y cuáles no. Ahora bien, en torno a este tema se han generado múltiples discusiones y teorías éticas que han intentado explicar la naturaleza de la moral, siendo una de ellas la teoría del error de Mackie.

Esta teoría fue propuesta por el filósofo John L. Mackie en 1977. Postula que las personas se equivocan sistemáticamente cuando hacen juicios morales. Pues la moral no es más que una invención subjetiva aceptada pasivamente por todos.

¿En qué consiste la teoría del error de Mackie?

La teoría del error de Mackie representa una visión escéptica de la moralidad, pues defiende que todos nuestros juicios morales son falsos. Es decir, no hay hechos morales en el mundo externo a los que correspondan nuestros juicios. Por lo tanto, cuando juzgamos una acción como correcta o incorrecta, siempre estamos equivocados.

En este sentido, Mackie defiende que la moralidad no es objetiva, sino una construcción social que determina qué patrones conductuales deben ser aceptados y cuáles rechazados.

Para comprender mejor esta idea citemos un ejemplo.

Estamos equivocados si creemos que torturar cachorros por diversión es un acto moralmente incorrecto. Pues en dicha acción no existe ninguna propiedad objetiva que nos diga con precisión de que esta es inmoral.

Esto no sucede cuando observamos, por ejemplo, una pelota. En este caso sí podemos percibir con nuestros sentidos propiedades como su forma, tamaño y color. Pero cuando vemos a alguien torturando a un cachorro, aunque vemos el dolor, no percibimos el mal de forma literal.

De esta forma, no podemos usar nuestros sentidos ni ningún otro instrumento de medición para confirmar la moralidad de un hecho. Por lo tanto, nociones como la bondad y la maldad, lo justo y lo injusto, lo correcto y lo incorrecto, no son propiedades objetivas de nuestro mundo, sino creaciones subjetivas del hombre.

Cabe destacar que la intención de Mackie no es la de eliminar o considerar inútil la moralidad. Es decir, no pretende que los hechos dejen de catalogarse como correctos e incorrectos.

Al contrario, lo que busca es que la moral se entienda como una cuestión relativa y no como un absoluto universal. De hecho, propone que la ética y la moral deben reinventarse continuamente, en función de cómo evolucione la humanidad.

Moral como construcción humana.
La moral se construye desde parámetros humanos, pero no hay elementos objetivos que la apoyen.


Argumentos principales de la teoría

Para defender su teoría del error, Mackie recurre a dos argumentos que la sostienen. Veamos.

1. Argumento de la relatividad

Defiende que la moral siempre ha dependido del contexto, la época y las formas de relación que se establecen en cada sociedad. Por lo tanto, lo que una cultura considera moralmente correcto puede no serlo para otra. De hecho, así sucede.

Por ejemplo, existe mucho desacuerdo en los juicios morales que se han establecido en torno al aborto o la pena de muerte. Y eso lo podemos ver en las leyes que rigen los diversos Estados del mundo.

2. Argumento de la rareza

Por su parte, Mackie defiende que, si partimos de la idea de que la moral es objetiva, entonces debería existir en el mundo externo entidades completamente diferentes, con cualidades extrañas y desconocidas que den cuenta de ella.

Además, para poder percibir estas entidades, ha de ser necesario poseer facultades perceptivas únicas, morales e intuitivas, diferentes a las que ya poseemos (los sentidos). Sin embargo, esto no sucede.

Por lo que Mackie defiende que, al emitir un juicio moral, lo que realmente sucede es una reacción que se deriva de lo culturalmente aprendido y su vinculación con las propias experiencias. El proceso es meramente subjetivo.

Analogía con la percepción del color

Para que la teoría del error fuera más comprensible, el autor utilizó la percepción de color como analogía. En este caso, afirma que los objetos del mundo no poseen, en sí mismos, los colores que de ellos percibimos.

Pues cuando observamos los colores, lo que realmente percibimos es la refracción en nuestros ojos de las longitudes de onda de luz que el objeto no ha podido absorber.

Por lo que el color no es una propiedad intrínseca del objeto, sino una reacción biológica del mecanismo visual humano a la reflexión de la luz. En otras palabras, el color no es una propiedad objetiva, sino subjetiva, como los hechos morales.

De hecho, no todo el mundo percibe los mismos colores y tonalidades en los objetos, como es el caso de los daltónicos. Y lo mismo sucede con las propiedades morales: no hay nada en el mundo objetivo que tenga, en sí mismo, la propiedad de moralidad.

Paleta de colores como analogía del error de Mackie.
La paleta de colores no se percibe igual desde cada ojo, lo que representa una analogía con la moral subjetiva.


La subjetividad de la moral

En suma, la teoría del error de Mackie defiende que no existen hechos morales en sí mismos, sino que son las personas las que le adjudican propiedades morales al comportamiento humano.

Por lo tanto, caeríamos en el error si creyésemos que nuestros juicios morales corresponden objetivamente a la realidad. ¿Tú qué opinas?

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