Tips para reducir el reflujo gástrico

El reflujo gastroesofágico es una dolencia que todos experimentamos en algún momento. Descubre más sobre esta enfermedad y algunos tips para mejorar sus síntomas.
Tips para reducir el reflujo gástrico
Elisa Morales Lupayante

Revisado y aprobado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante el 11 marzo, 2021.

Escrito por Yamila Papa Pintor, 13 enero, 2015

Última actualización: 11 marzo, 2021

El reflujo gástrico ocurre cuando el ácido estomacal vuelve al conducto que conecta la boca con el estómago (esófago) lo que produce una irritación en el revestimiento del esófago.

Muchas personas padecen esta enfermedad que se presenta como reflujo ácido leve, y ocurre al menos dos veces por semana, o reflujo ácido moderado a grave, y ocurre al menos una vez por semana. ¿A ti también te sucede?

A continuación te mostraremos información importante sobre el reflujo y algunos tips para reducir sus síntomas.

¿Qué hay que saber sobre el reflujo gástrico?

El reflujo ácido, también conocido como reflujo gastroesofágico, es una enfermedad frecuente del tracto digestivo que casi todos hemos experimentado alguna vez.

Según una publicación de la Clínica Mayo, algunos signos y síntomas frecuentes de la enfermedad son los siguientes:

  • Sensación de ardor en el pecho y el estómago, por lo general después de comer.
  • Dolor en el pecho.
  • Dificultad para tragar.
  • Regurgitación de alimentos o líquidos agrios.
  • Sensación de tener un nudo en la garganta.
Reflujo gastroesofágico
El reflujo gastroesofágico puede aparecer debido a una enfermedad del sistema digestivo o a malos hábitos comer ingerir platos copiosos o fumar en exceso.

Los ácidos del estómago

El estómago cuenta con ácidos muy potentes que descomponen los alimentos al hacer la digestión y, cuando este proceso no funciona correctamente, se presenta sensación de ardor esofágico o quemazón detrás del esternón.

El origen de esta molestia, según la publicación mencionada, es que, al tragar, una banda circular de músculo que rodea la parte inferior del esófago (esfínter esofágico inferior) se relaja para permitir que los alimentos y líquidos desciendan al estómago, y luego vuelve a cerrarse.

Por su parte, el esfínter es como una barrera o tapa que se abre y se cierra cada vez que pasa la comida y tiene hasta 7 centímetros de longitud. Su trabajo principal es controlar lo que entra en el estómago, así como evitar que lo que ya pasó por allí vuelva en el sentido contrario.

Si el esfínter se debilita o se relaja de manera anormal, el ácido estomacal puede subir hacia el esófago y este flujo constante de ácido irrita el revestimiento del mismo, causando inflamación. Como se trata de un músculo, este puede variar su fuerza o capacidad para cerrarse completamente.

Algunas de las causas del reflujo gástrico son los siguientes:

  • Los condimentos o ingredientes que lleva la comida.
  • Irse a dormir justo después de cenar.
  • La presión en el estómago debido al uso de prendas muy ajustadas.
  • La actividad física.

Enfermedades causadas por el reflujo

Desde que nacemos tenemos reflujo gástrico, por lo que no hay que alarmarse si ocurre de vez en cuando. Sin embargo, si los síntomas persisten, la inflamación crónica del esófago puede provocar varias complicaciones.

Según un estudio publicado en The National Center for Biotechnology Information, las más frecuentes son:

  • Esofagitis. Las lesiones en la parte inferior del esófago provocadas por el ácido estomacal producen la formación de tejido cicatricial. El tejido cicatricial estrecha el camino que recorren los alimentos, lo que causa dificultad para tragar.
  • Úlcera esofágica. El ácido estomacal puede desgastar el tejido del esófago y causar la formación de una llaga abierta. Una úlcera esofágica puede sangrar, causar dolor y dificultar la deglución.
  • Esófago de Barrett. El daño ocasionado por el ácido puede provocar alteraciones en el tejido que reviste la parte inferior del esófago.

¿Cómo evitar el reflujo gástrico?

Recomendaciones para dejar de fumar
Para abandonar el hábito del tabaco es importante tirar ceniceros y todo elemento que recuerde fumar.

Si tienes acidez estomacal frecuente o reflujo, o una combinación de las dos, es importante controlar sus síntomas para evitar problemas de salud adicionales.

Según un estudio de Therapeutic Advances in Chronic Disease, las siguientes modificaciones en tu estilo de vida te pueden ayudar a disminuir los molestos síntomas del reflujo:

  • Come porciones pequeñas de comida con mayor frecuencia y tómate tu tiempo para masticar.
  • Evita comer en exceso.
  • Realiza actividad física si tienes sobrepeso.
  • Aumenta el consumo de fibra.
  • Incluye una buena cantidad de frutas y verduras en tu dieta.
  • Procura comer entre 2 a 3 horas antes de acostarse.
  • Evita los alimentos con alto contenido de grasa y azúcar, alcohol, cafeína y chocolate.
  • Mantén un peso saludable.
  • Deja de fumar.
  • Eleva la cabecera de la cama.

En definitiva: los buenos hábitos ayudan a prevenir y aliviar el reflujo

El reflujo gástrico se presenta cuando el contenido del estómago, entre los que se encuentra alimentos no digeridos, bilis y ácidos, se devuelve hacia el esófago.

Algunos de los síntomas más comunes pueden ser: sensación de ardor en el estómago, dolor en el pecho, dificultad para tragar y regurgitación de alimentos o líquidos agrios. Aunque es un problema muy común que se presenta en la mayoría de las personas, el reflujo gástrico sin tratamiento puede desencadenar problemas de salud más severos como esofagitis, úlceras y esófago de Barrett.

Varios cambios en tu estilo de vida pueden reducir los síntomas de la enfermedad. Sin embargo, es importante tener valoración de tu médico si estos persisten o se agravan.



  • Bortoli, N., Martinucci, I., Bellini, M., Marchi, S., Savarino, E., Nacci, A., Romeo, S. O., Fattori, B., & Savarino, V. (2013). Optimal treatment of laryngopharyngeal reflux disease. Therapeutic Advances in Chronic Disease. https://doi.org/10.1177/2040622313503485
  • Clarrett, D. M., & Hachem, C. (2018). Gastroesophageal Reflux Disease (GERD). Missouri medicine115(3), 214–218.
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico. (2019). Clínica Mayo. Recuperado el 4 de marzo de 2020.