Tiroides en el embarazo, ¿cuál es el problema?

23 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
Los problemas de tiroides en el embarazo pueden conllevar ciertas complicaciones durante el embarazo y problemas para tu futuro bebé.

Seguro que muchas veces has oído hablar de los problemas de la glándula tiroides en el embarazo, pero ¿sabes en qué consisten? Las alteraciones tiroideas son la segunda causa de complicaciones del sistema endocrino durante el embarazo.

Como señala esta información publicada en el Manuel MSD, este riesgo de complicaciones aumenta tanto en mujeres con hipotiroidismo (la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea), como con hipertiroidismo (exceso de la hormona tiroidea).

La glándula tiroides está situada en la parte anterior del cuello. Se encarga de segregar hormonas que influyen tanto en el metabolismo como en el crecimiento. Estas hormonas son la triyodotironina (T3) y la tiroxina (T4).

Ambas se encargan, además, de que el cerebro, el corazón y los músculos funcionen correctamente. Curiosamente, el desarrollo del embarazo y del sistema neurológico de tu bebé también dependen de ellas.

Debido a sus múltiples funciones y a su importancia durante la gestación, a continuación, te explicamos los posibles problemas que pueden aparecer en la glándula tiroides en el embarazo.

¿Qué ocurre con la glándula tiroides en el embarazo?

Los trastornos de esta glándula pueden estar presentes desde antes de la gestación, sin embargo, es bastante común que se desarrollen anomalías durante el periodo del embarazo.

Las funciones de esta glándula, como ya hemos mencionado, son diversas y tienen gran relación con el desarrollo del bebé. En primer lugar, la tiroides puede influir en la fertilidad. Esto quiere decir que cualquier afectación en ella puede disminuir tus posibilidades de embarazo.

Esto ocurre porque un nivel bajo de hormonas tiroideas se relaciona con la alteración de los ciclos menstruales, como señala este estudio publicado en el International journal of applied and basic medical research.

De hecho, numerosas investigaciones, como esta publicada en el Endocrine Journal, relacionan la falta de menstruación (amenorrea) con las patologías tiroideas.

Por otro lado, la hormona T4 es una de las protagonistas en el desarrollo neurológico del feto. Este es uno de los aspectos claves pues, si tu glándula tiroidea no funciona correctamente, tu bebé podría tener problemas neurológicos, como retraso mental, por ejemplo.

Durante el embarazo, existe el riesgo de que se altere la función de esta glándula. Principalmente, pueden ocurrir dos cosas:

  • La glándula tiroides aumenta su actividad: hipertiroidismo. Provoca que el crecimiento del feto sea lento o menor de lo normal. Además, puede llevar a la muerte del futuro bebé.
  • La glándula tiroides disminuye su actividad: hipotiroidismo. El desarrollo intelectual del bebé no se lleva a cabo correctamente. También puede producir abortos espontáneos.
Señales que alertan de los problemas en la tiroides.

Hipertiroidismo en el embarazo

En este caso, la glándula está hiperactiva y se genera más tiroxina de lo normal. No es tan frecuente como el hipotiroidismo, aparece, aproximadamente, en un 0,2 % de los embarazos.

Los síntomas suelen ser nerviosismo y ansiedad en la madre. Además, suele dar hipertensión y pérdida de peso. No obstante, las complicaciones pueden ser mucho más graves.

El hipertiroidismo hace que el feto tenga una mayor frecuencia cardiaca. Al final, el crecimiento del bebé es menor del esperado. Puede provocar que el bebé nazca prematuramente e, incluso, que muera dentro del útero. Todo ello queda evidenciado en este estudio publicado en en la Revista Cubana de Endocrinología.

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Hipotiroidismo en la gestación

La glándula tiroides en el embarazo aumenta, tanto en tamaño como en producción de hormonas. Esto exige una especie de sobreesfuerzo para la glándula.

Cuando la mujer embarazada tiene una reserva tiroidea limitada o un déficit de yodo, puede producirse un hipotiroidismo pues, como evidencia esta información de los Anales Médicos de la Asociación Médica del Centro Médico ABC, consumir yodo durante el embarazo es necesario para sintetizar las hormonas tiroidea.

Esto ocurre en casi un 4 % de las mujeres embarazadas. La tiroides trabaja lentamente y no produce la cantidad de hormonas necesarias. Los síntomas suelen confundirse, por ello, es necesario conocerlos:

  • Cansancio y debilidad.
  • Aumento de peso.
  • Estreñimiento.
  • Sequedad de la piel y debilidad del pelo y de las uñas.
  • Dolor en músculos y articulaciones.

Las repercusiones del hipotiroidismo en el feto pueden ser graves. Si no se detecta, el propio bebé puede nacer con hipotiroidismo, lo que puede provocar que sufra retraso mental.

Mujer con problema de tiroides

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¿Cómo evitar los problemas de tiroides en el embarazo?

Afortunadamente, hoy en día, existen numerosos controles para detectar las posibles complicaciones durante el embarazo. En primer lugar, si estás pensando en quedarte embarazada, lo ideal es que acudas primero a tu médico.

Este te realizará un análisis de sangre para comprobar tu función tiroidea. Si no lo planeas, durante la gestación, serán necesario numerosos análisis de diferente índole. Tu ginecólogo te hará controles rutinariamente para comprobar que el nivel de tus hormonas tiroideas es estable.

Sobre el tiroides en el embarazo

Como has podido comprobar, los problemas de tiroides durante el embarazo son una de las complicaciones más frecuentes, junto a la diabetes gestacional. Lo ideal es que acudas al médico con asiduidad y te hagas todas las pruebas pertinentes.

Además, estas patologías son fáciles de detectar y, al hacerlo, evitarás numerosas complicaciones que pueden poner en riesgo tu embarazo y la salud de tu bebé.