Todo sobre el labio hendido y el paladar hendido

Para tratar de corregir el labio hundido, son necesarios muchos profesionales; se necesitan los conocimientos de muchas áreas diferentes para ayudar con los problemas que pueden presentarse.
Todo sobre el labio hendido y el paladar hendido

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 01 diciembre, 2022

El labio hendido y el paladar hendido son defectos de nacimiento que se producen cuando el labio o la boca del bebé no se forman adecuadamente durante el embarazo. A menudo, se conocen de manera conjunta como “hendiduras orofaciales”.

Los niños con estas anomalías suelen tener dificultades para alimentarse y hablar claramente. También tienen más probabilidades de sufrir infecciones de oído, así como de tener problemas auditivos y dentales.

Al labio hendido también se le conoce como labio leporino y suele ser más común en los niños que en las niñas, según datos de Orphanet. Además, es importante saber que la mayoría de los bebés que nacen con una hendidura son sanos y no tienen ninguna otra anomalía congénita.

¿Qué es el labio hendido?

labio hundido y paladar hundido

Durante el desarrollo embrionario, la formación de los labios tiene lugar entre las semanas 4 y 7 del embarazo. Las células y los tejidos que conforman estas estructuras crecen desde la parte más externa de la cara hacia el centro de la misma.

Al unirse con las del lado contrario conforman una estructura simétrica y completa originando así los labios y la boca. El labio hendido se produce cuando el tejido que forma los labios no logra fusionarse por completo antes del nacimiento.

Es por esta razón por la que aparece una abertura en el labio superior. Puede ser de diferentes tamaños, llegando incluso a atravesar el labio y llegar a la nariz.

Además, estas deformaciones pueden darse en diferentes zonas del labio, es decir, en un lado, en ambos o en la parte central del mismo. Esta última localización suele ser la menos habitual.

¿Y el paladar hendido?

Los bebés que nacen con el labio hendido pueden tener también el paladar deformado. A diferencia del anterior, el paladar se forma entre las semanas 6 y 9 de gestación. El paladar hendido se produce cuando el tejido que forma esta estructura no se une de forma correcta durante el embarazo.

Esta deformación puede ser más o menos acusada. En algunos bebés se ven afectadas tanto la parte de delante como la de atrás del paladar. Por el contrario, en otros, solo una parte del paladar se queda abierta.



Causas

La causa exacta del labio leporino y del paladar hendido no se conoce con exactitud. Se presumen que el labio o el paladar hendido se producen por una combinación de alteraciones genéticas y factores ambientales; por eso se lo considera como una afección de origen “multifactorial”.

En algunas familias, el factor hereditario juega un papel muy relevante en la aparición de esta anomalía. No obstante, las probabilidades dependerán del número de miembros de la familia que tengan esta deformación. Si los padres que tienen labio o paladar hendido tienen hijos con el problema, las probabilidades de que otro hijo nazca con ella son aún mayores.

Con respecto a los factores ambientales, el uso de ciertos medicamentos, fumar, beber alcohol, sufrir carencias nutricias, infecciones o exponerse a ciertas toxinas durante el embarazo, podrían asociarse a la aparición de la malformación.



¿Quiénes abordan el labio y el paladar hendido?

Para tratar de corregir el labio hendido se requiere el trabajo de  un equipo médico multidisciplinario. Esto es porque se necesitan los conocimientos de muchas áreas diferentes para ayudar con los problemas que pueden presentarse.

Como se indica en el Manual de recursos para labio leporino y paladar hendido, algunos equipos que participan en el tratamiento son los siguientes:

  • Cirujano plástico/craneofacial: son cirujanos con una especialización en el diagnóstico y tratamiento de las anomalías esqueléticas del cráneo, los huesos faciales y las partes blandas. Trabajan en colaboración estrecha con los ortodoncistas y otros especialistas para coordinar un plan quirúrgico.
  • Pediatra: ayudará a coordinar los múltiples especialistas comprometidos y controlará al niño durante su crecimiento.
  • Ortodoncista: coordina un plan de tratamiento con el cirujano y otros especialistas para corregir las malposiciones dentarias y guiar el crecimiento del maxilar.
  • Terapeuta del habla y el lenguaje: realizará una evaluación integral del habla del niño para evaluar sus capacidades de comunicación y lo supervisará de cerca durante todas las etapas del desarrollo.
  • Otorrinolaringólogo: es un especialista de garganta, nariz y oído. Asistirá en la evaluación y control de las infecciones de oído y de la pérdida auditiva que pueden ser efectos secundarios de la anomalía del niño.

Tratamiento

El juanete de sastre es una lesión común
Si los síntomas son molestos, es importante acudir al médico para valorar las opciones de tratamiento.

El tratamiento de estas anomalías incluye cirugía y un enfoque integral del equipo para ayudar con las múltiples complicaciones que pueden presentarse. La cirugía suele realizarse entre los primeros 12 y 18 meses de vida, dependiendo si se trata de un labio leporino solo o asociado a un paladar hendido.

El objetivo principal de la primera cirugía será reparar el defecto para mejorar la respiración, la alimentación y el desarrollo del habla. Además, es posible que algunos niños necesiten cirugías adicionales para mejorar el aspecto de la cara, así como la realización de cuidados dentales especiales y el uso de ortodoncia.

Después de la cirugía, el médico puede recetar algunos fármacos que ayuden a superar el problema. También es posible que sea necesario colocarle al niño unos protectores acolchados en los codos para impedir que se frote en la zona de los puntos de sutura y de la cirugía.

Durante la cirugía y durante un corto período de tiempo después, el niño tendrá un catéter endovenoso para aportarle líquidos hasta que pueda beber normalmente por vía oral.

Una malformación con buen pronóstico

Por fortuna, la mayoría de los niños con labio leporino y paladar hendido tienen una vida normal después de la cirugía. Si bien los problemas de autoestima son muy comunes, los grupos de apoyo pueden ayudar a superar estas situaciones.




Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar cualquier procedimiento.