Tratamiento de la hepatitis C

El tratamiento de la hepatitis C crónica ha sufrido una notable evolución en los últimos años. Te contamos los últimos avances.
Tratamiento de la hepatitis C
Leonardo Biolatto

Revisado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 09 noviembre, 2022

La hepatitis C es una enfermedad vírica que provoca la inflamación del hígado. El tratamiento está cambiando rápidamente, pero el acceso al mismo sigue siendo limitado.

El virus de la hepatitis C (VHC) se identificó en 1989, es de tipo ARN y pertenece al género Hepacivirus, de la familia Flaviviridae. Aunque se distinguen más de 6 genotipos y más de 80 subtipos, el más frecuente es el genotipo 1.

Se estima que la infección por el virus de la hepatitis C afecta a 170-180 millones de personas en todo el mundo (2 %). Su incidencia anual es de 4 millones de nuevos casos y causa alrededor de 500 000 muertes.

Causas de la hepatitis

El principal rasgo de esta patología es la hepatitis. Con esta palabra se denomina a la inflamación del hígado, la cual puede ser debida a numerosas otras causas:

  • Presencia de un virus hepatotropo (afinidad por el hígado) u otras infecciones.
  • Sustancias tóxicas (alcohol, drogas o fármacos).
  • Enfermedades autoinmunes.

Las hepatitis víricas forman un conjunto de patologías infecciosas con gran relevancia clínica y pública. La principal causa de la inflamación hepática son los virus hepatotropos. Los más importantes son los de las hepatitis A, B, C, D y E.

Analítica del HCV

 

Evaluación del paciente que padece hepatitis C

La transmisión es casi siempre por vía parenteral, llegando a ser responsable del 90 % de las hepatitis postransfusionales. Generalmente, la infección aguda por VHC es asintomática, aunque pocas veces se asocia a una enfermedad mortal.

Si no se trata, el 15 % de los pacientes con hepatitis C crónica acabará por desarrollar cirrosis y el 20 % un hepatocarcinoma. Por esta razón, es la primera causa de trasplante hepático en España.

En el 80 % de los casos, la infección por VHC se cronifica y un 20-30 % de los infectados desarrollará cirrosisEl tratamiento debe ser individualizado, prestándose atención a algunas variables como las siguientes:

  • Gravedad de la enfermedad hepática.
  • Riesgo potencial de efectos secundarios.
  • Probabilidad de respuesta.
  • Comorbilidad.

Todo paciente candidato al tratamiento será ratificado mediante una biopsia hepática para valorar la gravedad de la enfermedad. A día de hoy, se está sustituyendo la biopsia por una elastografía, técnica menos invasiva. Esta técnica se complementa con pruebas de carácter bioquímico:

  • Determinación de los anticuerpos anti VHC mediante ELISA.
  • PCR (reacción en cadena de la polimerasa) para la confirmación con la presencia de ARN sérico.
Terapia triple para el tratamiento de la hepatitis c

Primeros tratamientos de la hepatitis C

Inicialmente, el tratamiento de la hepatitis C se basaba en la administración de interferón alfa subcutáneo (o interferón pegilado para aumentar su vida biológica) y ribavirina oral. Sin embargo, este abordaje podía durar un tiempo comprendido entre las 24 y las 72 semanas.

En el año 2011 se aprobó el uso de dos nuevos medicamentos: boceprevir y telaprevir. Ambos constituyeron la primera generación de inhibidores selectivos y reversibles de la proteasa NS3 (implicada en el procesamiento de proteínas virales). Nació así la terapia triple, pues los dos habían de combinarse con la ribavirina y el interferón.

Esta estrategia era útil para el tratamiento de la hepatitis C de tipo 1 tanto en pacientes ya tratados como no tratados. Se alcanzó una tasa de respuesta en torno al 70 %. Además, el tratamiento permitía acortar la duración del mismo de 48 a 24 semanas.

No obstante, boceprevir y telaprevir presentaban dos inconvenientes:

  • Un perfil toxicológico importante. Por este motivo, el tratamiento se suspendía en un porcentaje de pacientes superior a los tratados solo con interferón y ribavirina.
  •  Gran número de interacciones farmacológicas.
Hígado con virus de la hepatitis C

La evolución del tratamiento de la hepatitis C

Tras esta primera generación de inhibidores de la proteasa del VHC, en 2014 aparecieron nuevos agentes terapéuticos. Sus propiedades de eficacia y seguridad eran más satisfactorios. Entre ellos destacan los siguientes:

  • Simeprevir.
  • Daclatasvir.
  • Sofosbuvir (inhibidores de la polimerasa viral). Se han logrado unas tasas de respuesta viral sostenida por encima del 80 %.

A la vista de los resultados, el tratamiento de la hepatitis C pasó a consistir en la combinación a dosis fijas de estos fármacos.  Algunos de ellas son las siguientes asociaciones:

  • Ledipasvir y sofosbuvir.
  • Ombitasvir y paritaprevir (más un inhibidor de la proteasa como el ritonavir).
  • Elbasvir y grazoprevir.

Con estos nuevos medicamentos se han logrado optimizar los resultados. Se ha reducido también la duración de los tratamientos a 12 semanas. A su vez, disminuyó la aparición de resistencias y la tolerancia es mucho mejor.




Los contenidos de esta publicación se redactan solo con fines informativos. En ningún momento pueden servir para facilitar o sustituir diagnósticos, tratamientos o recomendaciones de un profesional. Consulta con tu especialista de confianza ante cualquier duda y busca su aprobación antes de iniciar cualquier procedimiento.