Vampirismo: ¿en qué consiste?

Aunque el vampirismo se asocia con los mitos y leyendas, hay personas que beben sangre humana de forma regular. Lo hacen debido a creencias sin fundamento, o bien porque tienen un trastorno mental o una parafilia.
Vampirismo: ¿en qué consiste?
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por La enfermera Leidy Mora Molina el 16 junio, 2021.

Escrito por Edith Sánchez, 16 junio, 2021

Última actualización: 16 junio, 2021

Contrario a lo que muchos piensan, el vampirismo no solo existe en los relatos de ficción o en las películas de terror. Los individuos que beben sangre humana existen. Sienten una especial atracción hacia ese líquido rojo y algunos piensan que no podrían vivir o estar saludables sin este.

El vampirismo es una práctica que está presente en la mitología de muchas culturas en el mundo. Se volvió más popular hace un par de siglos cuando la literatura convirtió la figura del vampiro en un ser malévolo y enigmático.

Hoy en día se sabe que, en efecto, hay individuos convencidos de que beber sangre les aporta energía vital e, incluso, les concede la vida eterna. Los científicos piensan que el vampirismo es una práctica que habla de enfermedad mental y que muchas veces está asociado a la sexualidad.

Causas del vampirismo

Análisis de sangre
El vampirismo es una práctica antigua que practican algunas personas que padecen una parafina.

¿Por qué alguien llega a creer que debe beber o comer sangre para alcanzar el bienestar? Ese interrogante ha desvelado a psiquiatras y psicólogos desde hace muchos años. Todo indica que el vampirismo puede tener varias causas.

En algunos casos, lo que hay en los vampiros es una práctica fetichista. Esto es, una sobrevaloración, en este caso de la sangre, que lleva a que los afectos y los deseos se concentren en ese objeto y provoquen, en muchas ocasiones, placer sexual.

Los psicólogos sostienen que también se trata de una conducta asociada al sadismo. En este comportamiento está implícito el deseo de herir o agredir a los demás. Al morderlos y causarles sufrimiento se experimenta satisfacción.

Esta conducta también puede abordarse como una variante de la necrofilia, o atracción sexual hacia los cadáveres. Lo más habitual es que los vampiros beban sangre no para «alcanzar la vida eterna», sino para causarle sufrimiento a otros.

¿Es posible que beber sangre ayude a tratar otros trastornos?

Desde el punto de vista médico, no existe ninguna buena razón para beber sangre. A diferencia de los murciélagos vampiros, el ser humano no cuenta con la estructura biológica para convertir la sangre en un nutriente útil. De hecho, existe el riesgo de que haya vómitos y se dañe el estómago.

Como se sabe, hay algunas condiciones médicas en las que la transfusión de sangre es necesaria o recomendable. Sin embargo, esto se lleva a cabo por vía intravenosa y no bebiendo directamente el líquido. Por lo tanto, el procesamiento en el cuerpo es diferente.

Algunos investigadores piensan que en tiempos pasados algunas personas acudieron al vampirismo para trata una afección llamada protoporfiria eritropoyética (EPP). Esta es una enfermedad rara en la que hay excesiva sensibilidad a los rayos solares.

A quienes padecen EPP se les trata también mediante trasfusiones sanguíneas, lo cual ayuda a reducir sus síntomas. Por lo tanto, es posible que en el pasado estos enfermos hayan bebido sangre, al tiempo que se ocultaban del sol, como un tratamiento para su trastorno.

¿Tiene algún riesgo beber nuestra propia sangre o la de otros animales?

Existe una diversidad de pruebas para detectar la TVP que van desde técnicas de imágen hasta diagnóstico por análisis de sangre.

En términos biológicos, el vampirismo es una práctica inútil y, además, riesgosa. La sangre es un vehículo para la transmisión de una gran cantidad de enfermedades. Así que, en primer lugar, quien bebiera sangre debería asegurarse de que está tomando este fluido de una persona sana.

Suponiendo que alguien bebe sangre humana saludable, de todos modos, el riesgo no termina allí. Este líquido es muy rico en hierro y el organismo tiene ciertas dificultades para deshacerse de ese elemento. Así que si se toma algo más de dos cucharadas, puede haber problemas.

El riesgo es que el cuerpo no pueda deshacerse del hierro en exceso. Cuando esto ocurre, existe la posibilidad de que se desarrolle una enfermedad conocida como hemocromatosis. Esto, a su vez, es condición de riesgo para enfermedades hepáticas, cardiacas y diabetes. Con la propia sangre ocurre lo mismo.

En cuanto a la sangre de los animales, hay algunas diferencias. Esta tiene un alto valor nutritivo para los seres humanos y consumirla en las cantidades adecuadas, y con la higiene adecuada, puede ser provechoso. Si se presentan excesos o la sangre está contaminada, hay el riesgo de infección y también de hemocromatosis.

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Vampirismo, una práctica controversial

El vampirismo es una práctica que tiene implicaciones médicas, psicológicas y también legales. Beber sangre humana no es algo que deba abordarse a la ligera. Hacerlo contra la voluntad de otra persona es ilegal y, además, constituye un abuso físico y emocional.

Dicho esto, también hay que tomar en consideración el compromiso higiénico de esta práctica. La sangre que se beba puede transmitir patógenos. Si hay algún tipo de herida o laceración en la boca, los microorganismos pueden entrar al cuerpo por allí.

Si pese a los riesgos y a la ausencia de beneficios se mantiene el vampirismo, lo más indicado es informarle al médico acerca de esta práctica. El proveedor de salud realizará los análisis que considere convenientes, de forma regular, para prevenir y estar al tanto de cualquier problema que pudiera surgir.

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