¿Es verdad que el estrés puede afectar el bebé en el vientre?

Ana Núnez·
16 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina al
14 Diciembre, 2020
El estrés en el embarazo es común y tiene muchos motivos. Saber si afecta al bebé es una fuente de preocupación para las madres. Veamos cuáles son las consecuencias y qué se puede hacer para evitarlo.

A lo largo del embarazo ocurren importantes cambios en el cuerpo de la madre. En ocasiones, estos llegan a generar un nivel de estrés que puede afectar al bebé en el vientre. Se debe a que las variaciones hormonales influyen de distintas formas en el estado emocional materno.

Entre los cambios físicos aparecen las náuseas y señales de cansancio que suelen venir acompañadas de giros en el humor. Aprender a controlarlos será clave para evitar que se conviertan en estrés crónico, perjudicial para la salud fetal.

¿Cuáles son las causas de estrés durante el embarazo?

Las causas de estrés varían en cada mujer de acuerdo a su historia clínica y a la circunstancia en que ha quedado embarazada. Sin embargo, entre las más comunes se consideran las condiciones específicas de la gestación que provocan malestares físicos por los cambios hormonales.

El estrés altera el perfil hormonal de la madre liberando más cantidad de cortisol. El aumento de esta hormona en el entorno fetal se asocia a un deficiente desarrollo cerebral del bebé.

Tipos de estrés

Los motivos que activan el estrés, su duración y el nivel de afectación en la madre serán determinantes para evaluar el efecto final, así como el grado de incidencia que puede tener sobre el bebé.

Descubre: Estrategias para controlar el estrés durante el embarazo

Cambios físicos

Los malestares típicos del embarazo pueden desarrollar un tipo de estrés pasajero que no origina problemas al bebé. Son las molestias como dolor de espalda, estreñimiento, cansancio en piernas, taquicardias, micción frecuente y sudoraciones, entre otras, vinculadas a las transformaciones que trae consigo la gestación.

Cambios de humor en el embarazo.
El embarazo trae cambios físicos y emocionales que deben comprenderse y asimilarse para no estresar al feto demasiado.

Trabajo

Algunas veces las condiciones laborales causan más presión de la que toleran las embarazadas. El no poder cumplir los objetivos causa estrés. Si sentimos que las exigencias del trabajo sobrepasan las capacidades, quizás es hora de evaluar la baja maternal.

Relaciones familiares

Otras factores que producen estrés durante el embarazo están vinculados a la existencia de una relación de pareja conflictiva o al abandono del padre. También el rechazo de un familiar hacia la gestación, principalmente si se trata de los progenitores de la embarazada.

Miedo al parto y al desarrollo del embarazo

Las expectativas que se van creando las madres sobre la salud del bebé pueden llenarlas de temores que se convierten en estrés. Sobre todo cuando se les ha informado la posibilidad de tener un embarazo de alto riesgo.

Por otro lado, la incertidumbre ante el tipo de parto que tendrán, la posibilidad de una cesárea o complicación latente son factores que causan estrés. Cuestión que se intensifica en el caso de las primerizas.

Condiciones económicas

Del mismo modo, a las embarazadas les afectan las limitantes económicas durante el embarazo o las dificultades que al respecto proyectan en la crianza.

Duelo o enfermedad

Tener a un familiar padeciendo una enfermedad terminal o enfrentar la pérdida de un ser querido son situaciones que pueden ocasionarnos tristeza y ansiedad. Si pasan los días y creemos que no superamos estos sentimientos o estamos con una sensación de estancamiento, es conveniente buscar ayuda con un terapeuta.

Rechazo social

Ser víctima de racismo, en cualquiera de sus formas, puede originar un estrés duradero en la madre del que probablemente le cueste reponerse sin ayuda. No dejar avanzar el estrés es lo mejor para cursar un embarazo saludable.

Eventos externos

Eventos naturales o artificiales catastróficos nos exponen a un nivel de estrés importante en cualquier caso, haya o no un embarazo. Nos referimos a terremotos, incendios, huracanes, tormentas, guerras o ataques terroristas.

¿Cómo me está afectando el estrés?

El estrés puede afectar a la madre y al embarazo con señales que se manifestarán a medida que la tensión se prolongue. En la madre se vincula con un incremento de la presión sanguínea y un debilitamiento de la acción del sistema inmune.

A su vez, al estar estresada se podría asumir una tendencia hacia hábitos alimenticios poco saludables que deriven en una diabetes gestacional o en un sobrepeso que desencadene otros problemas. Además, el estrés aumenta la probabilidad de tener un aborto o un parto prematuro con un bebé de bajo peso.

Sigue leyendo: 13 factores que pueden causar un parto prematuro

¿Puede el estrés afectar a mi bebé?

Sí, el estrés puede afectar al bebé en el vientre, según revela un estudio reciente expuesto en el III Congreso Internacional Virtual de Enfermería y Fisioterapia. El momento en el que se encuentra el embarazo influye en cómo se manifiestan los efectos en el feto. Veamos algunas consecuencias.

Malformaciones congénitas

La investigación vincula el estrés materno con malformaciones congénitas, como cardiopatías. Incluso lo asocia a la aparición del labio leporino. Asimismo, las consecuencias pueden recaer sobre su desarrollo causando una disminución de la formación ósea.

Esto puede ocurrir cuando el factor estresante se produce por mucho tiempo durante el primer trimestre de gestación. Se hacen necesarios estudios más amplios para determinar estos hallazgos, por lo que se sugiere que sean tomados como información orientativa.

Alteraciones neurológicas

Otro artículo asocia alteraciones del desarrollo cognitivo y problemas de conducta de algunos niños con la exposición al estrés materno-fetal. Aquí podemos mencionar los retrasos en el desarrollo del lenguaje, la hiperactividad, el déficit de atención en la infancia y un menor desarrollo de las habilidades intelectuales y psicomotoras.

Niño con problemas del desarrollo.
Algunos problemas tardíos del desarrollo y el aprendizaje podrían vincularse al estrés durante la gestación.

Practicar hábitos saludables evita situaciones de estrés que pueden afectar al bebé en el vientre

Practicar hábitos saludables disminuye los desencadenantes de escenarios que producen estrés durante el embarazo. Hablamos de llevar una dieta balanceada, hacer una rutina de ejercicios apta y practicar técnicas de relajación. También caminar y escuchar música resultan acciones propicias para alcanzar equilibrio emocional.

Recordemos que estamos transitando un momento de la vida que es novedoso y trascendental, por lo que podemos tener cierta vulnerabilidad psíquica. Es necesario que seamos sinceras con el profesional a cargo del control si sentimos que algo no va bien. Pues así tendrá herramientas para hacer asociaciones que le permitan orientarnos para salir del clima estresante.

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